-XLV-

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El embate fue contundente.

Estando de pie, tuvo que recargarse en la pared de la última casa de la calle donde vivía Pamela, sintió que todo le daba vueltas. Puso ambas manos en su frente y agacho la cabeza buscando equilibrio. Apretó los ojos pero la tristeza no se iba. Inhalo profundamente. "no me puedo quedar aquí", aún debía conducir de vuelta a casa. El viento frio, le movió el cabello con fuerza al paso de toda velocidad de una motocicleta.

La mirada de Remy se enfocó en esa mancha que paso frente a sus ojos, había luz en toda la calle y cuando la maquina viro a la derecha pudo verla mejor, "Es roja... muy parecida a la de aquella vez", olvidando todo el malestar físico y emocional, corrió al auto de su padre, lo arranco tan rápido como pudo y salió en persecución de la motocicleta roja.

"¿Sera la misma persona que arrojo a Michelle al pavimento?, una furia se arremolino en su mente. Acelero el auto lo mas posible, el motor respondió al instante, era un deportivo. A lo lejos en el carril derecho pudo ver una sola luz roja. "Debe de ser la moto". Cambió de carril buscando alcanzarlo, pero en ese instante la motocicleta viro ahora a la izquierda y esto le obligo a frenar y hacer lo mismo.

Era como si supiera que Remy lo perseguía. La avenida estaba libre y la motocicleta aprovecho para avanzar a mayor velocidad dejándolo atrás, y giro a la derecha. Remy era demasiado prudente al conducir y cuando giro a la derecha también ya no hubo rastro de la motocicleta roja. Maldijo.

"No estoy seguro si era la misma persona...", regreso la calma a él. Regreso a su casa.



En la puerta de la casa de Pamela, recargada en el umbral estaba Michelle mirando a ambos lados, buscando algo, buscando a alguien. Una pareja de chicos salía y ella se hacia un lado para dejarlos pasar. Suspiro confundida cuando la morenita le sorprendió por detrás.

- ¿Ya te quieres ir tan temprano Michelle?

Seguía mirando afuera y tomó un instante más para responder.

- No, para nada...-dio media vuelta para tener de frente a Pamela- Es solo que pensé ver algo...

- ¿Algo o alguien? –sonrió la morenita-

Su mirada cambió y se mordió el labio inferior en modo de duda.

- ¿Qué pasa Michelle? –le tomó un hombro con la mano- ¿Es Marco?

- No... perdón, creo que solo lo imagine...

Pamela la abrazo y ambas regresaron a la fiesta.

"Pensé que era él. ¿Ya habrá regresado?", sintió mariposas al considerar que Remy estaba ahí en la fiesta, que ya estaría de vuelta. ¿Qué significaba eso para ella? ¿Le preocupaba que la paz que había recientemente adquirido desapareciera con su sola presencia? O, ¿era solo que lo extrañaba y verlo de vuelta era algo que anhelaba? "Si era él, su rostro lucía mal, estaba cargado de aflicción"

Suspiro una vez más, no estaba segura y prefirió seguir disfrutando de la celebración.



Cuando al fin el sol desterró las tinieblas y se asomó por la ventana de la habitación de Remy, eliminando el brillo de las estrellas pegadas en su techo, él ya tenía tiempo despierto y con los ojos abiertos. Así como el sol, buscó desterrar todo lo vivido la noche anterior, alejarlos, exterminar todos esos pensamientos. No sabía si podía lograrlo, pero lo intentaría. "La mayor parte de mi vida he estado solo...", se puso de pie y tomó una ducha.

Comenzó a cocinar el desayuno con la tranquilidad de siempre. El timbre de la puerta sonó para abrirle a la enfermera, se saludaron efusivamente; ella estaba al tanto del progreso de su padre, subió para ayudarlo.

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