El algodonoso color naranja del ocaso ya estaba despidiéndose del horizonte donde el sol ya se habia escondido cuando llegaron a la casa de Michelle.
Con poco esfuerzo, pero aun fatigada, Alexa pudo subir las escaleras para poder descansar en su habitación, habia estado de buen ánimo, en el trayecto a casa, sonriente a pesar de que su rostro mostraba ojeras por el acontecimiento que le habia hecho sufrir el corazón.
Con mucha solemnidad agradeció al compañero de escuela de su hija, Marco, ya que entendía que sin su presencia todo podria haber sido más terrible para ella y su hija. Le recordó momentos amargos del pasado. La trágica perdida de su esposo, otra visita al hospital y a otro chico ayudando a su hija a pasar por los momentos más difíciles que le habían tocado. "Al menos agradezco que mi hija tenga gente que le ayuda a pasar estas penurias. Solo ignoro que tanto le estan afectando estas experiencias que la tienen tan cambiada." Pidió a Dios que le diera la guía y la paz a su hija que tanta falta le estaban haciendo.
- Te agradezco mucho todo lo que hiciste por nosotras, Marco.
El pálido rostro de la rubia, demacrado por la preocupación y la falta de sueño, le regalaba una sonrisa pesarosa pero bien intencionada. El recuerdo no le perdonaba que en circunstancias similares era Remy quien habia recibido su gratitud antes y el habia llenado con un fuego tierno su corazón. Las sensaciones y las imágenes le traspasaron solo un instante, pero se permitió sentirlo de nuevo, no le hacían daño en ese momento.
- No. –negó con un leve ademan de la mano- Esta bien, fue una suerte que estuviera aqui cuando paso. -le regreso la sonrisa el chico-
No deseaba que se fuera como lo habia hecho la tarde anterior, queria agradecerle por estar ahi, con ella. Dio un paso y casi un salto para alcanzarlo y lo abrazo. Se dejó caer en sus brazos que le resultaron tan cómodos y cálidos, lo disfruto mucho; hubiera deseado quedarse en ellos y dormir, descansar de todo el tormento acaecido la noche anterior.
Sorprendido Marco correspondió el gesto con amabilidad, el cuerpo de Michelle se sintió ligero, pero una punzada le escoció, recordó que tan ligero podria ser su figura y a su mente llego la evocación su cuerpo suelto. Por un instante ese recuerdo le recorrió el cuerpo, lo paralizo, era un dolor que no habia podido compartir.
No habia porque, ni por necesidad, pero tal vez el recuerdo de otros brazos y el apremio de otra persona, otros labios, le obligo a elevar el rostro al mentón del chico guapo, con los ojos cerrados busco los de Marco. Este aun petrificado, al sentir los suaves labios rosas de Michelle, lo regreso al presente, lo tomo aún más por sorpresa que el abrazo, desprevenido y en confusión no hizo más que responder, tambien el beso de la rubia. La dulzura de los labios de Michelle lo hechizo. Marco quedo impresionado con el contacto de ella, estaba invadido de una magia, una seducción que desconocía, no lasciva, ni lujuriosa, simplemente "angelical", se dijo.
Unos pocos instantes de ese beso ingenuo y pueril duraron mucho más para Marco. Al separarse regreso el semblante cansado de la rubia en contraste al del chico que lucía las mejillas arreboladas, algo tan raro en él.
- Descansa. -se acercó a la puerta y la abrió para Marco- Muchas gracias.
- Seguro, -titubeo un poco- tambien ustedes, hasta mañana.
El "clap" de la puerta sonó a sus espaldas. No logro dar más de diez pasos cuando todo lo que habia sido candor y dulzura en él mutaron en remordimiento y arrepentimiento. Caminando lentamente con la mente conflictuada, mientras miraba distraídamente como la oscuridad conquistaba los pocos atisbos del naranja del atardecer y las estrellas comenzando a aparecer en ese firmamento azulado salpicado de nubes en gris avejentado, le llevaron a ese oscuro rincón de su ser.
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Promesas Rotas
RomanceHay personas que aprenden a hacerse invisibles para sobrevivir. Remy Bazán es una de ellas. En el último rincón del salón de clases, un chico que escribe lo que no puede decir ha construido muros tan altos que ya ni él mismo recuerda cómo se ve el m...
