Puebla. Cuatro semanas atrás.
- Lo siento. -bajo la mirada- Creo que primero debería presentarme... -regreso sus ojos miel con vetas verdes a los de él- Me llamo Laura Arya. -se incorporó hacia atrás y le extendió la mano para saludar a Remy, el titubeo un instante, pero estrecho su mano otra vez-
- Mucho gusto. -rio brevemente- Soy Remy Bazán.
Laura asintió y todo pareció relajarse por un momento.
- ¡Por cierto! -con júbilo se dirigió a él- Me enteré en el hospital que la operación de tu padre fue todo un éxito. ¡Felicidades! -apretó el hombro de Remy con su fina mano izquierda-
Sus palabras y miradas lucían sinceras. "Words are meaningless", recordó lo que la canción le decía como una transmisión a su mente perdida en respuestas improbables que le robaban la tranquilidad. Ahora ella, una desconocida, que por la mañana fue su verdugo, contenta, lo congratulaba. "¿Estará borracha? -se preguntó- Algo no termina de encajar en todo esto... ¿por qué se comporta de esta forma?".
- ¡Y ya estás brindado por ello! -sin dejar que Remy respondiera aseveraba que lo que había en el vaso no era soda de cola- Yo también necesito un trago. -levantó la mano para llamar al mesero-
- ¡Oh, no! -reacciono- No estoy bebiendo.
- Deberías. -inclinó la cabeza hacia Remy y bajó la mano- En el hospital todos estaban muy animados por el resultado de la operación.
Se acercó el mesero y Laura ordenó un coctel que Remy no pudo entender el nombre.
- No. -trago saliva y desvió la mirada- No debo...
- ¡Claro que debes! -lo interrumpió- Lo que sea que lograron con tu padre va a ayudar a muchas personas en el futuro. Es por eso que estoy ahí, se atreven a intentar métodos o técnicas que nadie quiere experimentar para poder ayudar a las personas. -alzó la barbilla para mirar al cielo como si no hubiera techo- ¡Para hacer una diferencia real!
La euforia con la que había dicho esa última idea fue atronante, con pasión, realmente creía en lo que decía y Remy, expectante, quedó atónito.
- Si. -asintió- Por supuesto que estoy feliz.
- No parece, eh. -entrecerrando los ojos culpo-
- Claro que lo estoy. Es solo que no puedo beber porque soy menor de edad...
Una estridente carcajada salió de Laura que la hizo echar hacia atrás su silla, que incluso Remy pensó que caería de espaldas.
- ¡Estás bromeando, ¿verdad?! -pregunto sin dejar de reír-
- No. -tensó por la hilarante reacción Remy respondió- Usted sabe que no soy mayor de edad-
- ¿Nunca has bebido alcohol?
- Bueno, sí. -por alguna razón se sintió avergonzado al admitir eso-
Con el dedo índice en los labios, ahora sin labial que los cubriera lo miro entretenida por un instante; mientras Remy volvía a esa incomodidad que le provocaba esa mujer con una increíble facilidad.
Con actitud más relajada se acercó a Remy.
- ¿No era lo que esperabas? -cuestiono con delicadeza-
- No, es eso. -Remy la miraba a momentos al responder- Es... -tomo su vaso de soda le dio un rápido sorbo y continuo- Es todo lo que usted me dijo por la mañana...-finalmente confesó-
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Promesas Rotas
RomanceHay personas que aprenden a hacerse invisibles para sobrevivir. Remy Bazán es una de ellas. En el último rincón del salón de clases, un chico que escribe lo que no puede decir ha construido muros tan altos que ya ni él mismo recuerda cómo se ve el m...
