-LX-

10 1 0
                                        


Han pasado seis meses desde que gané el concurso de literatura. La vida ha cambiado tanto.

Apenas ayer terminamos la preparatoria. Lorgia, Michelle y yo por fin acabamos. No fue fácil, el semestre fue duro, pero lo logramos como equipo. Pamela nos acompañó siempre que pudo, sigue siendo parte de nuestro círculo.

La graduación fue de lo más satisfactorio, Pamela se volvió nuestra asesora de imagen, no nos permite vestir como pensábamos inicialmente, dijo, que no nos dejaría hacer el ridículo; al final estar los tres con nuestros diplomas y a lado de nuestras familias se sintió como terminar una carrera de campo traviesa, con tantas curvas, bajadas, subidas y obstáculos en el camino, pero terminamos. Lorgia fue la mejor alumna de la generación y dio un gran discurso como solo ella sabe hacerlo, todos aplaudieron, muchos lloraron y mientras ella nos miraba a Michelle y a mi, nosotros, con las manos unidas, nos dimos ese gesto de aprobaciòn, de que todo habìa culminado.

Celebramos los cuatro juntos y esa imagen en mi mente cuando ellas tres estaban juntas, disfrutando, bailando, por fin me sentí parte de ella.

En casa todo es un caos. Hay una pequeña recién nacida, mi sobrina. Nació hace un par de semanas y Michelle y Gery se la pasan pegadas de ese pedacito de cielo que es ella. Tiene la cara de mamá, mi papá dice.

Mi hermana se esfuerza mucho, no es fácil ser madre a su edad, pero está decidida a salir adelante sin importar que. Nosotros, su familia la apoyaremos para que así sea.

Mi padre ya volvió a su vida normal, camina, habla, trabaja. Dejó de beber, eso es grandioso. Se esmera cada día para llegar a casa y cenar con nosotros, hemos tenido grandes fines de semana en familia y siempre invitamos a Michelle y a Alexa su madre, siempre que podemos.

Todas las tardes decidimos donde ir a estudiar, la casa de Lorgia, la de Mich o la mía. Convivimos, reímos, trabajamos,... somos inseparables.

Pero esta tarde ya no hay nada que estudiar. Todos metimos solicitudes de admisión a la misma universidad, diferentes carreras...

Lorgia quiere estudiar leyes, seguro será una gran abogada, pero dice que después hará otra carrera... es típico de ella. Michelle estaba indecisa entre publicidad o diseño, todo gracias a que Pamela dice que le enseñó que era el buen gusto. Se me hace imposible pensar que se detestaban tanto antes.

Yo estudiare literatura. No fue una decisión fácil. Haber ganado el concurso nacional de novela juvenil, me ha ayudado, pero no estaba seguro hasta que hable con mi padre y me pidió que eligiera lo que más me llenara, ese fue el último argumento para decidirme.

En estos meses hay ocasiones donde mi mente se va a Puebla. Recuerdo todo lo aprendido ahí. De Laura y su extraordinaria forma de ser; me hizo tanto bien en tan poco tiempo.

Estas vacaciones parecen maravillosas, después de seis meses arduos pero pacíficos.

¡Michelle y yo vamos de maravilla! Ella es tan dulce, tan ingeniosa, decidida cuando debe hacerlo, me tiene sorprendido, está floreciendo como nunca.

Yo no puedo estar más agradecido con la vida.

Todo me es de ensueño, las mañanas con mi familia, el día y tarde con Michelle y mis amigas...

Y ahora esa pequeña, es tan hermosa... Mi papá quiere que Gery la llame como mamá... pero aún lo están decidiendo.

Yo soy feliz....



Sentado en la banca de siempre, frente a la fuente, Remy escribía en algo que parecía como un diario. Lo cerró y alzó la mirada para mirar el lugar, ese jardín de magia que ya era inseparable de él y la rubia. Otra vez era verano y el sol coronaba con calidez, los pastos verdes vivos estaban por doquier, las aves cantaban y el juego de luz que la agua de la fuente brindaba era algo que lo llenaba mucho.

- Sabía que aquí te encontraría...

Era la melodiosa voz de Michelle, en un instante se sentó en sus piernas lo abrazó y le besó a modo de saludo. Ambos sonrieron tanto al encontrarse.

- ¿Dejas el celular en casa a propósito? -picara cuestionó-

- No, en verdad lo olvide, mi amor... la miro tan jovial y llena de vida, en un short de mezclilla y una blusa color blanca- Nunca huiría de ti.

- Eso lo sé, amor... le acariciaba la frente con sus delicados dedos- Pero tal vez de ayudar a bañar a la bebe, si... -de modo infantil señalaba mientras él reía-

- Hoy no me tocaba... -se deslinda- Gery lo haría hoy...

- No, señor... tú me vas a ayudar... -ante su cara de asombro aclaró la rubia- Gery tiene que ir a una entrevista de la universidad, recuerda debe revalidar las materias del extranjero...

- De acuerdo. -aceptó él- Contigo al fin del mundo mi amor...

- Contigo al fin del mundo... -respondió ella-

Se pusieron de pie, se tomaron de las manos, mirándose con ese amor que se declaró en ese lugar tiempo atrás. Ya no era un amor de preparatoria, era algo más, durable y construido.

Comenzaron a caminar para salir del jardín.

- Siempre me pregunté, ¿cómo conociste este lugar tan bello? -la rubia pregunto-

Remy se tomó un momento para responder.

- Solo una vez mi madre pudo traerme aquí... -se detuvo para señalar la banca de siempre- Ella se sentó en esa banca, no podía hacer más y me miró jugar... perseguir a las aves, tocar el agua de la fuente. -le apretó la mano a su novia- No regresé hasta que te conocí.

Mirando a Remy ella comprendió todo, ahora para ella también era un lugar sagrado.

- No lo sabía. -le tocó la mejilla- Aquí hemos vivido tanto.. -rio, recordando-

- Aún nos falta mucho por vivir, Michelle...

- Si, amor lo sé... -asintió la rubia-

- Apenas es el comienzo de todo, -sonrió complacido- lo que parecía un viaje, se ha convertido en una travesía aún mayor...-complemento Remy-

- Juntos...

- Juntos...

Se besaron como siempre y de la mano caminaron con el jardín multicolores de fondo.

En la mano izquierda de él, su cuaderno y esa pluma blanca. De la otra mano, la persona que más amaba, contemplándolo con el rostro alegre y feliz, sus ojos cafés inundados de fuego, sus cabellos dorados como el atardecer.

Su vida estaba llena de luz.

Su vida era otra mucho mejor.

Michelle y Remy.

Su vida juntos apenas comenzaba.

FIN

FIN

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Promesas RotasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora