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La leña ardiendo crujía en la chimenea, armonizando con el silencio del despacho del rey. Este solo observaba las llamas consumir aquellos pedazos de algún árbol gigante de María, en su escritorio yacía una nueva petición por parte del culto y del parlamento. Su asistente frente a él, se mantenía firme con los brazos posicionados detrás de su espalda. Cada día su trabajo definitivamente no se hacía más fácil.

Hace un mes los reyes derramaban amor por donde pasaran, incluso los periódicos vendían a la familia real de Paradis como un vivo cuento de hadas, la princesa que desposó al rey y un vivieron felices para siempre junto a sus tres hijos. Pero hace tan solo unos días la curiosidad de la reina la hizo cometer un terrible error, que hasta ahora perseguía a todos en el Castillo. Haber entrado al ala del Parlamento, así como bajar a uno de sus calabozos, dudosamente, mejor resguardados, junto con el heredero de la corona la llevaron a encontrarse con un sucio secreto del reino y por ende, el Parlamento junto al Culto tuvieron que actuar, pues según ellos, la reina se estaba comportando como una doncella sin escrúpulos y sin interés por su nación.

Al asistente del rey no le importaba mucho lo que la reina hiciera o no, pues ella era la reina después de todo. Con el que se molestaba era con Jean, pues se suponía que se habían deshecho de su asistente imperial para evitar que su majestad continuara actuando como desease, pero ahora más que nunca era que Alizel hacía lo que quería sin temor a serias medidas en su contra.

—Esta petición, ¿pasó por el Parlamento o solo con ciertos miembros?—cuestionó Levi volviendo a levantar aquel fino papel con palabras que desatarían la furia de varios imperiales en su contra.

—Solo por ciertos miembros majestad, ni siquiera el Duque de Stohess fue avisado de esto. Me parece que el Culto junto a otros de Parlamento se han tomado ciertas libertades para decidir sobre la vida de la reina...

Levi soltó un pesado suspiro, se levantó de su finísima silla hecha de madera de alguno de sus emblemáticos arboles de la Isla, caminó con pasos lentos hacia la ventana del ala izquierda de la habitación y observó el exterior. La neblina comenzaba a cubrir su hogar y su mente parecía infestarse de esta también.

—Comienzo a creer que aquellos que me exigieron desposarla, ahora no pueden tolerarla... La alejaron de sus eventos benéficos para atender esas fiestas superficiales, ¿y qué de bueno tuvo? Solamente falsos rumores con aquel tipo Makar —bufó Levi sin apartar su vista del exterior —. Y a pesar de que ya ha roto bastantes protocolos, se crió como una princesa. No me lo va a a decir, tampoco se va a quejar conmigo, pero yo sé que comienza a resentirme por lo que he permitido que Paradis haga con ella, Armin...

El rey alejó su vista de la ventana para voltear hacia su asistente, en los ojos de él se podía reflejar un sentimiento que el joven jamás creyó ver: arrepentimiento.

—Hace casi cuatro años que dejó de ser una princesa, majestad. Ella esta muy consciente del cambio que su vida ha tomado, no solo es la reina, es la esposa del rey y madre del heredero a la corona. Las murallas le dan estabilidad a la Isla, el rey es la imagen de Paradis pero es la reina quien lo sujeta a usted —dijo Armin caminando al escritorio, tomó aquel papel con la petición que lograría romper incluso la confianza entre el Gran Imperio y la Isla Paradis y lo observó por unos segundos—. Semanas atrás, ustedes dos estaban siendo la pareja más envidiable del mundo, la reina se ha equivocado, pero debe reconocer que usted ha cometido terribles errores también. Y aunque el Parlamento busque lo mejor para el reino, sus reyes y herederos son quienes forman a la corona...

Armin giró sobre su mismo eje, caminó hacia la chimenea de aquella habitación, observó el papel con dicha petición imposible de creer y sin pensarlo más, la arrojó hacia las llamas ardientes. El papel comenzaba a consumirse, y las palabras "conversión de religión" se convirtieron rápidamente en cenizas. Levi se mantuvo en su lugar, observando a su asistente tener más valentía que él al atreverse a eliminar aquel documento que solo buscaba humillar aún más a su esposa.

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⏰ Última actualización: Jun 24 ⏰

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