Basilio nos lleva de vuelta a casa. El coche está inundado por el silencio, permitiendo que solo el ruido de los otros coches lo interrumpan. Veo como giramos en la última rotonda y nos adentramos en la que será mi vieja casa. De nuevo, las lágrimas inundan mis ojos. No quiero abandonar éste lugar, ni mi instituto y mucho menos, a mis amigas.
Bajo del coche, sin pronunciar palabra, y voy directa a mi habitación. Simón nos abre las puertas de la casa, y solo con ver nuestros rostros ya entiende que el encuentro familiar no ha surtido como esperábamos.
Enciendo los datos del móvil, mientras cierro la puerta de mi habitación, y enseguida empieza a vibrar. Me tumbo en mi cama, sosteniendo mi móvil por encima de mí mientras leo todos los mensajes.
Whatsapp: Trío LAD
Deni: Chicas!! Al final vino a casa.
Abie: ¿Tú padre le dejó entrar?
Deni: No tía, entró por la ventana con la ayuda de sus amigos.
Abie: O.o No puedo creerlo...
¿Y qué pasó?
Deni: Pues... tras hacer algunas cosillas... nos acostamos. >.<
Abie: Ya verás cuando lo lea Lena.
Deni: Tranquilaaa, no pienso arrepentirme jamáasssssss!!!
Abie: ¿Te trató bien?
Deni: Sí :) Al principio insistió un poco en hacer algunas cosas de las que indudablemente me negué. Después nos hicimos unas cuantas fotos con mi móvil, pero al rato me quedé dormida.
Abie: ¿Y se fue?
Deni: Bueno... sí, el problema es que mi padre le pilló en el jardín y se pensó que era un ladrón...
Abie: Le habrás dicho que no, ¿no?
Deni: ¿¡Cómo voy a decírselo?! ¿Estás loca?
Abie: Deni... tú padre denunciará y si le ha visto, y la poli le busca ¿qué harás?
Deni: No sé, cuando le presente a su yerno ya cambiará de opinión.
Abie: Ah... ¿Te ha dicho que te llamará?
Deni: Sí, dijo que lo haría en un par de días. Seguro que es porque quiere repetir J
Abie: Eso espero...
Whatsapp Abie <3:
Abie: Lena... me arrepiento de haberle dicho eso a Deni, me siento culpable. Creo que tenías razón.
Por egoísta que parezca decido no responder a ningún mensaje y bloquear el móvil de nuevo. Lo tiro sobre la cama y cierro los ojos, pensando en todo lo que se me avecina. No quiero perderlas, pero sé que con el tiempo acabará ocurriendo.
Respiro hondo, intentando tranquilizarme, intentando retener las lágrimas que irremediablemente caen por mis mejillas. Y entonces, mi móvil vibra.
- ¿Sí? – respondo sin mirar quien era.
- ¿Estás viva? – dice Abie.
- Te necesito... - intento hablar sin que mi voz apenas tiemble.
- ¿Has llorado?
Me tomo una pausa. Intentando que el picor de mi garganta se suavice, pero es imposible. La sequedad ha conseguido irritármela.
- No hace falta que contestes. – dice Abie antes de que pueda responderle. – Voy hacia allí.
Y cuelga. Nadie había sido como Abie. Nadie había estado para mí siempre, cuando lo he necesitado y cuando no. Y entonces, las lágrimas caen con más fuerza. ¿La perderé? El futuro es incierto, igual que ahora, mi presente.
Pasados veinte minutos, Simón pica a mi puerta, y desde fuera, decide avisarme de la llegada de Abie. Le dejo pasar. Abie se lanza a mí, abrazándome con fuerza cuando me alcanza, y Simón, sin interrumpir el momento, se retira. Se lo agradezco, aunque justamente en este momento no pueda hablar.
- Tranquila pequeña Bennett, puedes contar conmigo para lo que quieras – dice Abie con una triste sonrisa en su rostro mientras aparta los mechones de mi cara.
- Abie... me voy a otro lugar – le doy la noticia sin tapujos.
- ¿Qué? ¿Qué otro lugar?
- A la urbanización del Olivar.
Abie retrocede lentamente un par de pasos aún boquiabierta.
- Lena, si es una broma no tiene gracia.
- No es broma Abie... y aún no sabes lo peor...
- ¿Qué es lo peor? Dímelo rápido. – dice cerrando sus ojos con fuerza.
- Me cambio de instituto.
Abie abre sus ojos de repente y después, frunce su ceño esperando el nombre del nuevo instituto.
- Al instituto de Brendbigh. – aclaro.
- No puede ser... No, no, no. Me niego.
- Lo siento... - digo notando como mi voz tiembla y el resquemor de mi garganta me avisa de la llegada de nuevas lágrimas.
- Lena... ¿sabes quién va allí?
Le miro confusa. ¿Algo más puede estropearlo?
- ¿Quién? – pregunto con miedo.
- Levi.
- Maldito miserable. – digo enfadada. – Bueno, entonces tendré a Deni, cada día, en la puerta de mi nuevo instituto. – digo intentando hacer alguna broma con la situación.
- Y a mí también tonta. – dice Abie sonriente antes de besar mi mejilla.
Eso espero. Espero verla cada día en la puerta de mi instituto, como hacia cada día por mi tardanza al salir de clases. Vuelvo a abrazarla, y es ahí, mientras la abrazo que me doy cuenta. Le separo y mientras le cojo de los brazos, le miro a los ojos.
- ¿Estás diciéndome que los Blacks estarán en mi instituto? – le digo anonadada.
Abie asiente con una mueca de preocupación en su rostro.
- Si tienes algún problema, no dudes en contar conmigo. – dice Abie. Pero sé que lo dice sintiendo el pánico por lo que pudiese encontrar. Su mirada le delata.
- Tranquila, podré arreglármelas sola. – intento convencerme.
****
Se acerca el fin de semana (yujú!!!)
Nos leemos el lunes, espero que os guste:)
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John Howell
Novela JuvenilEn Monte Azul, se encuentran las familias más prestigiosas del país, entre ellas, la familia Bennett. Lena Bennett, la hija de la familia, jamás ha tenido algún tipo de contacto con la clase baja y por ello, no está acostumbrada al comportamiento de...
