Noto las incesantes miradas de las chicas al pasar por su lado. No puedo negar que mi look rebelde me ayuda a ser irresistible. Meto las manos dentro de los bolsillos de mi chaqueta de cuero negra abierta, dejando ver la camiseta azul a juego con mis deportivas.
- ¡John! – gritan detrás de mí. Me giro con indiferencia esperando encontrarme con cualquier black malhumorado al que tenga que aguantar sus quejas. Pero a quien me encuentro, es peor. Nina. - ¿Cómo te atreves a dejarme tirada? – dice indignada colocando ambas manos sobre su cadera mientras se acerca a paso ligero hacia mí. – Nadie, jamás me ha plantado. – dice colocándose frente a mí. Levanta su mano derecha intentándome dar una bofetada, pero la paro a tiempo.
- Ni se te ocurra tocarme Nina. – le digo con un tono intimidante. ¿Quién se cree para intentar pegarme?. – Ya va siendo hora.
- ¿Hora de qué? – pregunta ella intentando mofarse de mi agarre.
- Hora de que alguien te ponga en tu sitio. – le digo soltando su mano con brusquedad.
Giro sobre mis talones y continuo mi camino.
- ¡Espera John!
Resoplo. Cierro mis ojos e intento respirar, controlándome. Giro levemente mi cabeza y le miro. Nina camina contorneando sus caderas de manera seductora. No puedo negar, que esta tipa me la pone dura.
- Tal vez... podamos recuperar el tiempo perdido... - dice pasando sus manos por mi cuello. Me giro completamente quedando frente a ella. - ¿No crees? – continua bajando sus manos por mi pecho.
- Ya veré Nina, tengo muchas cosas que hacer hoy.
- Te esperaré John, como lo hago siempre. – dice plantando un beso en mis labios y yéndose mirando con superioridad a las demás.
Pongo mis ojos en blanco y retomo mi camino. Seth me espera en la cafetería.
- ¡Hijo de puta! – escucho al rubio gritar nada más dar un paso dentro de ésta. – Ven para aquí anda, que te estoy esperando desde hace media hora. – dice él.
Me acerco, mirando con disimulo todas las mesas de la cafetería.
- John tío venga, te pesan los huevos eh... ¡Cómo se nota que hace mucho que no mojas! – grita Seth de nuevo.
Finalmente llego.
- ¿Qué coño quieres rubiales?
- John, ayer...
- Ya lo sé, acabó mi plazo con Patrick.
- He hablado con Dick. – dice Seth.
- ¿Dick? ¿Para qué?
- Verás, ayer estuve pensando... y se me ocurrió la remota idea de que si tu no le entregabas a Lena, tal vez, irían a por Dick de nuevo.
- Tranquilo. – respondo.- Conozco a Patrick perfectamente. No irá a por Dick, irá a por mí o puede que, intente conseguir a Lena por otros medios, sabiendo que si la hemos protegido, tal vez nos interese.
- Entiendo.
- Proteger implica debilidad. – aclaro.
- Lo sé John. No te querías comprometer por eso, pero... lo necesito. No puedo ser un fracaso también con ella. – dice Seth.
- Pero tío, ¿tú no entiendes que Lena no es Fani?
- Sí, evidentemente que sí, lo entiendo. Pero es algo que no podría perdonarme.
- Vale Seth, dejemos de darle vueltas a esto.
- Sí, tenemos que pensar que hacer con ella.
- Lo único que se me ocurre, es tenerla junto a nosotros todos los días. – le digo frustrado, pasando mi mano por mi pelo, despeinándolo más.
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John Howell
Teen FictionEn Monte Azul, se encuentran las familias más prestigiosas del país, entre ellas, la familia Bennett. Lena Bennett, la hija de la familia, jamás ha tenido algún tipo de contacto con la clase baja y por ello, no está acostumbrada al comportamiento de...
