Mi relación con John ha mejorado muchísimo. Ahora podemos entablar una conversación agradable, aunque eso solo pase en presencia de Seth. A solas, siempre nos quedamos callados, intentando evitarnos, cada uno metido en sus asuntos. Me imagino a la presencia de Seth, intentando hacer el momento más ameno con sus bromas, o bien a la loca de Abie, aguantando las ganas de reír ante la incomodidad, mientras hace muecas con su boca. Finalmente, rio yo también imaginándomela.
- ¿Te ríes de mí? - dice John mirándome de reojo mientras mantiene firme su cabeza en dirección a la televisión.
- Ajá, sí. - miento haciéndome la desinteresada.
- ¿Por?
- Llevas... caca de perro en tu converse... - digo simulando estar incómoda.
- ¿Qué? - responde John incorporándose inmediatamente y mirándose el zapato.
Tapo mi boca, ahogando mis carcajadas que amenazan con salir.
- Muy graciosa la chiquilla... - dice aguantándose él también sus carcajadas. Pero tras un intento fallido, las mías salen a la luz, y junto con ellas, también las suyas.
- Vaya, si el líder de los Blacks también sabe sonreír. – digo en un tono gracioso.
- Pocas personas lo consiguen. - confiesa sin darse cuenta dejándose caer de nuevo en el sillón.
Me agrada la sensación de haber conseguido algo eso en él.
- Espero que no sea la última... - susurro.
- Oye... no soy tan malo como piensas. - dice John. - Solo he de mantener mi reputación.
- ¿Y de que te sirve? - pregunto centrándome solamente en él. La televisión hace rato que para mí, ha dejado de sonar. Solo estábamos él, yo y la conversación pendiente.
- Me gusta el respeto.
- ¿Mutuo?
- El respeto hacia mí. - aclara él.
- No es justo.
– Si me tienen respeto, yo también les respeto.
- Eso es mentira.- me atrevo a decir. - Tú impones el respeto, y el respeto se gana, no se impone.
- Pequeña Lena... si yo impusiera respeto, Seth sería el primero que me habría volado la cabeza.
- Él también lo impone.
- Te equivocas. - John se incorpora completamente, quedándose sentado en su asiento, mirándome fijamente a los ojos. - Lena, en este mundo, la lealtad, fidelidad, compromiso y palabra es lo que te da la victoria. Y con ello ganas una reputación.
- Y la reputación te da el respeto. - acabo completando su frase.
- No. No todas las reputaciones te dan el respeto, solo las buenas. Si consigues ser un hombre de palabra, conseguirás respeto.
- Entonces John, yo he demostrado ser una chica de palabra. Merezco tú respeto y no me lo das.
John me mira serio. Se pone en pie y se sitúa frente a mí. Mantengo mi posición, sentada en mi asiento con mis piernas cruzadas sobre éste. Solo levanto ligeramente la cabeza a medida que se acerca, para mantener el contacto de nuestras miradas. Coloca su dedo índice en mi frente y me empuja hacia atrás, consiguiendo moverme ligeramente.
- Con el pulgar, podría dejarte K.O. - me susurra cerca de mi oreja.
Mi bello se eriza, a la vez que un escalofrío recorre mi cuerpo. ¿Es por tener a un "criminal" tan cerca o por ser él quien se atreve a hablarme de ese modo?
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John Howell
Teen FictionEn Monte Azul, se encuentran las familias más prestigiosas del país, entre ellas, la familia Bennett. Lena Bennett, la hija de la familia, jamás ha tenido algún tipo de contacto con la clase baja y por ello, no está acostumbrada al comportamiento de...
