Capítulo 18 - Me gusta que no me tengan miedo, cuando deberían

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Llego tarde, muy tarde. Hoy mi padre ha preferido prescindir del servicio de Basilio sin avisarme y no he podido llegar antes con el nuevo calzado, que para compensarme, mi madre me había regalado.

El aula ya tiene ocupada todos sus asientos, excepto uno, cuya compañía no querría recomendársela ni a mi peor enemigo. Al lado de John Howell.

Cuelgo mi mochila en la silla frente el pupitre. John sonríe sin dejar de mirar

la pizarra. Algo trama, lo sé. Todo el mundo podría darse cuenta

Coloca sus manos sobre su mesa, entrelazándolas mediante sus dedos. Tomo asiento, arrimándome con cuidado a mi mesa y colocando sobre ésta, mi libreta. John gira ligeramente su cabeza hacia mi en cuanto el profesor decide empezar la clase.

- ¿Qué quieres? - me apresuro a decir antes que él.

- ¿Yo? - se sorprende o parece hacerlo - Nada.

Me conformo. Al menos espero que lo haga.

- Solo que... - comienza él. Va a soltar una bomba, pero estoy preparada. - aun no entiendo que haces aquí.

Me descuadra. No esperaba para nada su observación. Y por estúpido que parezca, comparto su misma opinión.

- Yo tampoco lo sé. - respondo. Aún no sé si he hecho bien en confesarle la verdad. ¿He parecido débil? ¿Indecisa o confundida?

- Pues vete.

Ruedo mis ojos, manteniéndolos en blanco durante unos segundos.

- No es tan fácil. ¿Quien me explicará esto a mi? - digo señalando la pizarra. - Dudo que alguien de aquí tenga algún conocimiento sobre química.

- A mi no me mires. - dice John retomando su atención a la pizarra. – Jamás te ayudaría.

- No he dicho eso. Tampoco creo que puedas entenderlo.

John coge mi libreta y mientras mira constante y alternativamente la pizarra y la libreta copia el enunciado del problema planteado en la pizarra por el profesor.

Lo observa y saca, con dificultad, su móvil del bolsillo del pantalón. Teclea en su móvil y escribe en la libreta. El profesor, pregunta a sus alumnos la respuesta al problema.

- Déjalo John. - digo sabiendo que no seria capaz.

John levanta su brazo, recibiendo la atención total del profesor.

- ¿Howell? – dice indeciso.

- Ella quiere decir algo. - John me señala y gira la libreta hacia mi. Allí, en un recuadro esta escrita lo que él cree que es la respuesta. Dudo, entre negarme o decirla. Y al final, la digo.

- Correcto. - dice el profesor.

Me quedo sin palabras. No puedo reconocerle a ese yonki que es mas inteligente que yo. Y si no fuese así, tampoco quiero reconocer que ha sido más rápido que yo.

John vuelve a mirar a la pizarra, de nuevo, con una sonrisa.

- Muy bien. - digo tachando el problema que había resuelto en mi libreta y pasando esa pagina. - Ahora déjame prestar atención.

- Las apariencias engañan. - dice él.

- Sí, las apariencias sí. Los hechos no. - respondo.

- ¿Hechos? Nadie tendría nada de lo que quejarse de mi. Nadie ha visto nada malo. ¿No?

Lo he entendido. Quiere saber que he visto, pero no estoy segura de la respuesta que he de darle. ¿Que quiere escuchar?

- Hay quien no opinaría lo mismo. - contesto. He de dominar yo esta situación.

- ¿Acaso tu vas a decir algo? - dice él girándose totalmente hacia mi.

- ¿ Podría hacerlo no?

- Ya sabes lo que ocurrirá.

Mantengo la mirada a la pizarra. Me esta intimidando y eso que ni si quiera le miro a los ojos.

- ¿Cuánto viste? - dice John agarrándome del brazo. Hace presión, demasiada. Puedo notar como las venas de mis manos empiezan a hincharse por la dificultad de la circulación.

- Vi todo John. - digo girando mi cabeza para mirarle a los ojos enfadada - Y si no quieres que diga nada, en vez de amenazarme, empieza a pensar lo que haces.

Suena el timbre, dando por finalizada la clase. Salvada por la campana espero. Pero no. John no suelta mi brazo. Se mantiene en la misma posición, sin inmutarse del movimiento que hay a su alrededor.

- Voy a enterarme de donde vives y si no quieres que te ocurra nada malo, discúlpate y piensa lo que haces y dices. - me amenaza.

- Suéltame Howell. Nunca le he tenido miedo a personas de tu calaña y no va a ocurrir ahora.

Sonríe y entonces, me suelta.

- Me gusta que no me tengan miedo, cuando deberían. - dice John mientras con su mano derecha pellizca levemente mi mejilla durante unos segundos, después me suelta y con indiferencia se va. Mi cuerpo tiembla. Vuelvo a sentarme intentando controlar mi respiración, bajando el ritmo de mis pulsaciones. Es evidente que me pongo nerviosa ante gente como él, los Blacks intimidan y mucho, pero el orgullo de mi apellido, no puede permitirse una intimidación.

****

Último capítulo antes de irme de vacaciones. Me iré dos semanas, e intentaré ir subiendo capítulos, pero bueno.. no prometo nada!:)
Felices vacaciones a todooooos!!!!

Por cierto, último recordatorio.. Basilio es el chofer de la familia (para aquellos que no se acuerden jeje)

John HowellHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora