Susanne estaba en uno de los cuartos de La Madriguera junto con Maddie y Mackenzie.
Estaba totalmente feliz, sin embargo, también estaba nerviosa y alterada. No alcanzaba a asimilar tantos días de trabajo, tanto tiempo en escoger los colores, las flores y los arreglos para que al fin fuera el día de su boda.
Hacia tan solo unos momentos, las miles de chicas Weasley la habían agobiado demasiado mientras todas trataban de dar su opinión, por lo que finalmente había podido huir a uno de los cuartos junto con sus amigas para terminar de arreglarse y tranquilizar los nervios que no hacían más que crecer en su interior.
Tenía unas terribles ganas de vomitar y todo le daba vueltas, mientras trataba de asegurarse de que todo estuviera perfecto. Probablemente se le estaba olvidando algo y ella ni si quiera se daría cuenta hasta que lo necesitase.
— Joder, creo que me va a dar un ataque —dijo Sussy pasándose las manos por el cabello, exasperada—. Mierda, tengo nauseas.
— Wow, espera. No estás embarazada, ¿verdad? —preguntó Maddie, detiendiendo lo que estaba haciendo de golpe.
— ¿Qué? ¡No!
— Tranquilízate. Solo estás algo nerviosa —le dijo Mackenzie y Susanne abrió la boca, "indignada".
— «Solo estas nerviosa» —dijo haciendo a propósito una mala imitación de la voz de Kenzie—. Joder, que por poco y no hay quien oficie la ceremonia, el ramo se perdió y tuvimos que improvisar otro de la nada, sólo falta que la carpa se queme y me pides que me calme —soltó con frustración mientras se ponía un arete.
— Ya, si lo entiendo, pero hoy es tu día, no tienes que preocuparte; eso déjanoslo a mi y a Maddie.
— Exacto; nosotras iremos a revisar que todo esté bien abajo —le dijo Madison tomando a Kenzie del brazo y llevándola escaleras abajo para revisar que todo estuviese bien.
— ¡Maddie! ¡Kenz! —les grito Lysander desde el pie de las escaleras—. Tenemos un pequeño problema —la Malfoy los fulminó con la mirada.
— Tengo la extraña impresión de que el día de hoy escucharemos mucho esas cuatro palabras —dijo retóricamente.
—¿Ahora qué pasó? —preguntó Mackenzie.
Lysander les hizo una seña para que lo siguieran hasta la habitación de Fred.
—Solo no vayan a gritar —pidió Lys antes de abrir la puerta.
—Vamos, ¿que tan malo puede...? ¡Coño! ¡¿Qué mierdas le hicieron?! —exclamó Madison al ver que Fred tenía la mitad de la cabeza calva.
— ¡Fue Ethana! —exclamaron James, Fred, Michael y Lysander al mismo tiempo señalando a la niña.
Ambas chicas arquearon una ceja al ver que la pequeña estaba acostada en el suelo con un libro para colorear, y parecía demasiado ocupada en ello como para prestar atención a lo que los chicos hacían.
—¿Ethana? —los chicos asintieron—. Si, claro ¿cómo es que una niña de tres años hizo eso? —preguntó señalando la cabeza de Fred.
— ¡No es tan inocente como parece! —exclamó Lysander.
— ¡Claro que no es inocente! ¡Es una Malfoy! —gritó Maddie.
Ethana había nacido con el cabello tan castaño como el de Astoria, pero con el pasar de los años se había aclarado muchísimo; al punto que ahora es tan rubio como el de su abuela, sus hermanos y su padre, con la única diferencia de que tenía las puntas de su cabello casi castañas.
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Memories after all
FanfictionMAA | ❝ No subestimes las consecuencias de ser un imán de conflictos. No es que no sea divertido, pero... sopesa tus posibilidades, tanto buenas como malas. Al final, la agonía, la sangre, las sonrisas y las pesadillas terminan siendo sólo recuerdo...
