- ¡¡Maldita sea, Rose!! ¿¡¡Donde dejaste mi libro!!?
- ¡Relájate, Lily! ¡Ya te he dicho que yo no lo tengo!- exclamó levantando ambas manos en señal de paz.
- ¡¿Qué tú no lo tienes?! ¡No me vengas con esas! ¡Comparto habitación contigo y deje mi libro sobre mi cama! ¡Tú lo tomaste! ¡No desapareció solo!- la acusó señalándola con un cepillo con el cual estaba desenredando su cabello hace un momento.
- ¡Yo no lo tome!- repitió exasperada.
- ¡Maldito animal escurridizo! ¡Dame el libro!- Rose soltó un grito de desesperación.
Mackenzie miraba la escena desde el marco de la puerta, estupefacta. En definitiva las pelirrojas daban miedo enojadas y no era la primera vez que veía a Lily molesta porque llevaba meses así. Con cada cosa explotaba y no podías tener una plática civilizada con ella porque de inmediato empezaba a gritar. Parecía que era una niña tranquila pero en realidad, era todo un peligro cuando estaba molesta. Sabía contestar a lo que sea y parecía que nunca se cansaba de gritar.
- ¡Qué yo no lo tengo, maldita sea!
- ¡¡No me mientas!!- sus ojos casi brillaban de furia.
- Lily... Lily... ¡Lily!- la llamo Mack.
- ¡¿Qué?!- chillo hecha una furia la menor de los Potter.
- ¿Ese no es tu libro?- preguntó señalando algo café debajo de su cama.
Ella se giró y vio el libro ladeando la cabeza sin emoción aparente en el rostro. Lo tomo y sin decir ni una palabra salió como alma que la lleva el diablo de la habitación.
- Lily...
- ¡¡¿Ahora qué?!!- le gritó enojada desde la parte de abajo de las escaleras.
- Olvidaste tu varita- dijo tímidamente Rose extendiéndosela. Ella subió y se la arrebató para después irse dando grandes zancadas.
Cuando ella salió por el retrato de la Dama Gorda, Kenzie habló.
- ¿Es así diario o...
- Es así diario. Lleva así mucho tiempo y no sé porque. Ni siquiera sé si es personal.- Kenzie suspiro.
- No lo sé. No creo que sea personal. A veces trata así también a Albus que es su hermano favorito, a Maddie a quien ama, a mí y a todos en general.- Rose arrugó la nariz.
- Es que es... Aghh... No se. Odio que este así. Antes me contaba todo, siempre me decía que tenía y nos la pasábamos riendo todo el día y ahora... No se. Esto es odioso.- dijo cansada y Mackenzie le sonrió con labios sellados , tratando de darle ánimos de alguna manera.
- Veras como se pone mejor, no te preocupes.- comentó en un vago intento de hacerla sentir mejor.
- Eso espero, Mack- dijo Rose algo triste.- enserio eso espero.
- Seguro si. Ya verás. Bueno, me tengo que ir- dijo despidiéndose.
- Vale. Nos vemos más tarde- Mack asintió y siguió a Lily para hablar con ella. Sabía que algo tenía y lo averiguaría.
- ¡Lily! - la llamo Mackenzie pero la niña la ignoro- ¡Lilianne Potter!- la mencionada bufó volteo para verla con los ojos cristalinos- ¿quieres explicarme qué te pasa? - la pequeña pelirroja negó tratando de permanecer sería y Mackenzie suspiro, se acercó a Lily y la abrazo. A veces lo único que se necesita es un abrazo para dejar salir todo.- ¿qué tienes?- volvió a preguntar.
- No es nada, solo ...
- Claro que tienes algo, Lils. Te conozco desde hace tiempo. Puedes contarnos. - dijo Maddie la cual había aparecido de la nada uniéndose a la discusión que tenían sus amigas.
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Memories after all
Fiksi PenggemarMAA | ❝ No subestimes las consecuencias de ser un imán de conflictos. No es que no sea divertido, pero... sopesa tus posibilidades, tanto buenas como malas. Al final, la agonía, la sangre, las sonrisas y las pesadillas terminan siendo sólo recuerdo...
