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Como en todos los días de mi joven vida, definitivamente el tan solo ver a mi pequeño dormitar a mi lado, tranquilizaba cada mañana helada que pasaba.

Solucionaba cada problema que mantendría y sobre todo me alentaba a seguir con mi aburrida vida. "Jihoon era mi todo" y siempre esto sería así.

Si tan solo pudiera dormir unos miserables minutos más, la tan molesta alarma no habría despertado al amor de mi vida. El cual como todos sus días me regalaba unas encantadoras sonrisas, mientras sus gorditas mejillas escondían sus ojos negruzcos.

Sin duda mi cachorro era un encanto ante la vista de cualquier persona, y me fascinaba saber que esa cosa hermosa fuera mi pequeño, mi hijo, mi mayor adoración.

Aun me costaba asumir que ya no era un niño, menos un adolescente del cual le daba igual lo que sería de su vida en la adultez.

Pero ahora me veo, y nunca se me hubiera pasado por la mente de que tendría que mantener una familia, una familia que habría salido espontáneamente en mi vida.

Pero no me preocupaba, si bien mis padres se habrían alejado después de saber de mi embarazo no deseado, arranque de los problemas que me rodeaban uno detrás de otro.

Y ahora aquí me encontraba, con un revoltoso cachorro de 3 años, quien hacía de mis días brillantes y los llenaba de colores tan nuevos en mí.

Papy no quiero que te vayas. —Suplicaba un pelirosa envuelto en las calentitas mantas, mientras apenas se deshacía del sueño que empezaba dominarle nuevamente.

Sin duda estas cosillas eran mi mayor debilidad, como mi mayor sufrimiento, y aun que me gustaría mandar a todos a la mierda no se podría hacer, no en mis circunstancias. 

Hoy trabajaba de camarero en una cafetería, el pago seguía siendo una gran miseria, pero al menos me ayudaba a sustentar algunas cuentas de la casa.

Volví a suspirar ocultando mis ojos detrás de mis palmas, era horrible la sensación del hecho de no tener a mi pequeño revoltoso a mi lado, el tener que mantener un hogar, y lo que más dolía en mi corazón, del que mi cachorro sufría ante mi larga ausencia.

Si solo el bastardo de aquel Alpha se hubiera hecho cargo de lo monetario, todo hubiera sido más fácil, lo aceptaba necesitaba del dinero, no por esa misma razón me habría rebajado en las más oscuras calles por su maldita presencia, aquella que se abría esfumado como aquella noche, como si la tierra se lo hubiera tragado.

Y si sentía rabia, asco ante su persona, mi odio crecía cada día a cada segundo, del que me preguntaran constantemente del trabajo por el padre de mi hijo, de las risas de las malditas Alphas que se mofaban de mi soledad.

Del ser un desgraciado que portaba un hijo sin un matrimonio, sin una insignificante marca en mi cuello.

Detestaba a todos esos inútiles que se hacían llamar personas, la humillación de ser un simple Omega no ayudaba en esta sociedad, en donde la cabecilla principal serían los Alphas y los betas. Dejando a los pobres Omegas como cubetas de bebes, simples amas de casa.

Sin duda como siempre, aquella ducha era mi única salvación como amiga, para salvar mis amargas mañanas.

Volver a la rutina de todos los días, aun que lo único bueno de este día, era la grata compañía de mi amigo castaño. De mi compañero de trabajo; Seok Jin un hermoso Omega castaño, no sabría mucha información del, pero lo que si sabría es que en las noches trabajaba en algún bar nocturno, tendría alrededor de 25 años y se encontraba soltero tan simple como eso.

Y tampoco sería un gran cotilla y preguntaría por su vida privada, si bien era un grandioso chico y siempre trataba de animar mis tardes con sus conversaciones sanadoras, como solía llamarlas siempre al estar con él, era como una madre conmigo, y adoraba de Jihoon.

Así que este día no podría ser tan malo, como lo estaba siendo tan de mañana.

— ¡Mi amor Taetae en esta vez vendrá a la casa, así que te pondré algo de la televisión y nada de comer golosinas hasta que llegue del trabajo! — Grite desde la bañera, recibiendo como siempre un gruñido como respuesta, haciéndome reír, mi mañoso siempre seria así, su actitud siempre sería una de mis favoritas.

Y al momento de pisar la fría alfombra supe que mi vida laboral de cada día volvía a iniciar, y tendría que aguantarme, no siempre tendría días buenos Min YoonGi.

"Lustrum" » |JimSu. «Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora