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Una semana estaba pasado desde que mi estado emocional empezaba a normalizarse, mi cuerpo reaccionaba perfectamente y mi omega se aventuraba a mostrarse mucho más, también ayudaba el hecho que mi hijo me acompañara en cada momento.

Agradecía que Jin y Namjoon me dejaran alojarme en su departamento, después de tan fuertes crisis que estaba empezando a sufrir, mi cuerpo parecía decaerse desequilibrando todo mi organismo, tanto como el emocional.

Y como siempre por parte de Park Jimin, el grandioso Alpha con poco cerebro algo que debía agregar a la lista, este no se quiso molestar en mostrarse con su espantoso rostro a lo largo de los días, desde la última visita con Namjoon.

Cosa que agradecía enormemente, solo necesitaba recuperarme después de tan fuerte caída emocional, que me tuvo en cautiverio por una semana entera.

Ya con esta semana, pasaban dos meses desde que tendría a mi retoño a mi lado. El cual tan perfecto y pacifico me ayudaba con su presencia, necesitaba sacar a la luz de nuevo a mi omega, aquel que en tanto tiempo se estaba echando a morir en mi interior.

Removiéndome en la amplia recamara, sin molestar a mi pequeño que dormitaba a un lado, tan cerca de mi espacio personal, desde la mañana mi omega tenía la urgente necesidad de acobijar y mimar a mi pequeño hijo. Removiendo a mi omega que sonriente le admiraba tan dormilón y revoltoso, necesitando su tenue aroma a leche.

El cual le fascinaba a mi omega al envolverse en él, mezclando sus aromas.

Gruñendo en cada momento que alguien entraba a la habitación, extrañando a los presentes que me veían, de ante mano sabría lo que me sucedía, y tan a su vez me horrorizaba.

Un nuevo celo se estaba acercando, tan lento y matador como suena tener un celo sin una pareja a tu lado.

Odiaba tener que pasar un celo, cada mes que pasaba pedía que jamás me tocara, que se retrasara, no quería sus síntomas, esa necesidad especial en la que solo un Alpha puede ayudarte, un inservible Alpha quien tendría todo el poder y el dominio en una persona tan vulnerable, como lo era un omega en sus días.

Volví a moverme incomodo, pequeños dolores empezaban a invadir de mi cuerpo, el cual empezaba tenuemente a cambiar pasando los minutos y horas, solo pedía que este día todo saliera bien, sin salir de la normalidad de mis días de descanso.

Pero era mucho pedir para un omega en celo, los problemas siempre vendrían.


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¡Joder! — Grite ante los fuertes dolores que adormecían mi zona baja, el sudor atacaba de mala manera mi cuerpo bañándome del, y mis sentidos atentos solo esperaban a una persona.

Cual tendría nombre y apellido, mi omega rogaba por él, y mi subconsciente atacaba mi cordura, la cual empezaba a perderse mientras mi celo aparecía en todo su esplendor.

Mi adorado hijo preocupado me miraba arrugando su pequeña naricita, apagándose más a mi cuerpo que temblaba ante los fuertes espasmos.

Quería gritar, maldecir a todos los vientos, golpear a todo el mundo, joder que odiaba estar en mis días fértiles.

Y las cosas no parecían mejorar en nada, a los minutos que parecieron sin dudar unas largas horas.

Apareció un hermoso castaño de perfectas facciones, después de ir por las comprar de cada mes, dejando todo en el suelo por ir a socorrerme. Sacándome de encima a mi hijo, el cual a la defensiva ataco a Seok Jin, dañandolo trataba de tranquilizar a mi cachorro.

Mi hijo estaba desarrollando su lado protector, un perfecto Alpha en desarrollo, y en estas circunstancias era preocupante para el desarrollo de mi wosifer.

Sabría lo que sucedería en estos momentos, mi omega gritaba para que pasara lo antes posibles, y mi cordura lloraba amargamente para lo que se me vendría.

— ¡Necesitamos a Jimin!, ¡YoonGi necesitamos que venga antes que Namjoon llegue! — Exclamo Seok Jin, tratando de ventilarme. Tanto calor empezaba a irritarme, mis piernas pesaban y mi respiración subía de nivel, para terminar con el sublime liquido que bañaba el delicado orificio de atrás.

Un característico y viscoso líquido, el famoso lubricante natural que todo omega adquiría en cada fastidioso celo, y sexo casual.

Y al parecer Seok Jin lo habría notado, tapando su pequeña nariz de punto. Abrumándome, no sabría que molestaba a Jin, me sentía fatal otra cosa mas por anotar en mi grandota lista de cosas que jamás volvería hacer en la vida.

Superando el numero dos, que era tener relaciones sexuales con gente a la vista.

— Lo... Lamento Jin. — Jadee restregándome entre las sabanas, sudorosas que se pegaban en mi cuerpo. — P-por molestarte, ¡Agh! — Sollocé ante un nuevo dolor en mi zona baja, que parecía torturar todo a su paso, solo pedía que este delirio terminara.

No quería verme tan vulnerable ante mi mejor amigo, el cual me consolaba con pequeños toques en mi cabello.

— Lo...N-necesito. — No podía más, tendría que admitirlo lo necesitaba.

Necesitaba a Park Jimin.

Pero todo se complico ante un respirar pesado, y unos fuertes gruñidos que no tan solo me congelaron por completo, Jin trato de protegerme del potente Alpha que no dejaba de mirarme.

Peligro solo eso pensé al asustarme, ¿Por qué siempre me sucedían estas cosas?

"Kim Namjoon."


"Lustrum" » |JimSu. «Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora