Emir. Lo veo esperándome ya acostado y después de ponerme mi clásica remera y mi short, me abalanzo sobre él y lo lleno de besos. Realmente me siento felíz.
Me despierto y me toma unos segundos tomar conciencia de que estoy en mi nueva casa con Emir. Con los ojos aún entrecerrados, extiendo el brazo para abrazarlo pero no lo encuentro. Me siento de golpe y veo que no está. Salgo de la cama, me pongo mis pantuflas y apenas abro la puerta de la habitación escucho el sonido de su guitarra desde la sala. Corro y lo veo concentradísimo tocando sin notar mi presencia así que lo abrazo por la espalda haciéndolo sobresaltar. Gira, sonríe y me besa en la punta de la nariz.
- Buenos días, compañera de cuarto. - Dice dejando la guitarra con delicadeza sobre el sillón. - ¿Como dormiste?
- A pesar de que va a costarme acostumbrarme a esos ronquidos tuyos, bastante bien. - Bromeo y el finge indignación haciéndome reír.
- Dígame señorita ¿le gustaría desayunar en la terraza? - Pregunta y asiento con entusiasmo. - Vaya entonces, yo me haré cargo de todo.
- Podría intentar quedar bien y decir que no es correcto pero no puedo negarme. - Lo abrazo mientras se ríe y subo a la terraza a esperar con que va a sorprenderme.
Varios minutos después sube con una bandeja llena de cosas. Una taza de café para cada uno, jugo de naranja, tostadas y frutas de todo tipo. La deja en la mesa orgulloso de su trabajo y se sienta a mi lado.
- Traje tu teléfono móvil porque tenías varios mensajes. - Dice mientras lo tomo y miro para ver quien puede haberme escrito tan temprano. Abro mis mensajes e instantáneamente me echo a reír. - ¿Qué te ha causado esa risa?
- Harry ¿Quién más? - Respondo aún entre carcajadas. - Quiere que vayamos a pasar el último fin de semana antes de volver a clases a Disney.
- ¿De verdad? - Pregunta abriendo los ojos como un niño. - Nunca he estado allí.
- ¿Nunca? - Me sorprendo y el niega con la cabeza. - ¿Te gustaría ir?
- A decir verdad creo que sería bastante divertido. - Admite y me sorprendo. - ¿Quienes irían?
- Harry y Lucy, Sebastian con Ally, Brandon con Miles y nosotros. - Digo dándole un mordisco a un trozo de manzana.
- ¿Dylan y Acacia no? - Pregunta sorprendido y yo me encojo de hombros – No creo que a Tom y a Gabe les agrade la idea de que me vaya a pasar un fin de semana entero con los "primos del mal" como dicen ellos ¿tu quieres ir?
- Me gustaría mucho. - Me sincero. - Además ni Tom ni Gabe tienen derecho a decir nada y sabes que los quiero pero desde que han terminado con las chicas no han hecho absolutamente nada para recuperarlas y si vino alguien a ocupar su lugar, lo siento.
- Cierto. - Emir da un sorbo al jugo mientras asiente dándome la razón. - Vayamos entonces.
- ¡Que genial! - Exclamo entusiasmada. - ¡Estoy segura de que te encantará! Pasan a buscarnos en dos horas.
- Oh, que rápido que organizan todo. - Dice entre risas y yo asiento. - ¿Dos horas dijiste?
- Dos horas. - Afirmo.
- Podemos hacer una cantidad de cosas en dos horas. - Dice subiendo y bajando las cejas.
- ¡EMIR! - Exclamo y ambos nos reímos a carcajadas.
Lo observo mientras pienso en lo fácil que va a ser acostumbrarme a esto. El sol brilla y la brisa primaveral lo despeina mientras toma su café e inventa bromas tontas que sólo hace cuando está de absoluto buen humor. Lo quiero tanto.
ESTÁS LEYENDO
Opuestos.
أدب المراهقينVidas que a primera vista parecen totalmente diferentes. Egos que chocan desde el primer día. Corazones que laten igual.
