Eran altas horas de la madrugada. Los grillos se escuchaban desde las ventanas y el resto era un amplio y tranquilo silencio, que invadía todos los cuartos del hostal que por ahora solamente utilizaban para vivir, no para conseguir ganancias.
Adelina, que dormía junto a la habitación de Leila, de pronto empezó a moverse desesperadamente de lado a lado, viéndose obligada a llevar sus manos a su cabeza. Nuevamente esas pesadillas de aquel día aparecían en su mente. Esos hombres acercándose y tocándole indebidamente, la imagen de Magnus escapando, y la de Arthur en el suelo, siendo golpeado y humillado.
-No... No... -murmuraba Adelina en sueños-. ¡No! -exclamó, abriendo de golpe sus ojos, y preguntándose si realmente ella había sido quien había soltado aquel grito.
Para su suerte Leila no despertó. Pero ahora dudaba volverse a dormir tan facilmente, estaba nerviosa, sus manos tiritaban, su espalda estaba empapada por los nervios, al igual que su frente, de la que empezaron a caer gotas de sudor. No podía creer que había vuelto a soñar con aquella situación, y por más que intentara olvidarla, le era imposible...
Intentando calmarse un poco, la princesa se levantó sigilosamente de la cama, para ir a tomar un poco de agua. Pero apenas atravesó la puerta, se detuvo en seco al sentir unos pasos realmente cerca.
-¿Quién está ahí? -preguntó Adelina, intentando ver en la oscuridad. Y al no oír una respuesta, siguió su camino hacia la cocina.
Lo primero que hizo fue prender una vela, la cual colocó en un pequeño vaso para iluminar un poco la cocina. Y luego, cuando estaba a punto de meter sus manos en una de las cubetas, una voz le detuvo.
-¿Adelina? -sintió a sus espaldas, lo que le hizo pegar un salto en el lugar.
-¿Tristán? -acertó la princesa, volteándose y observando al príncipe-. Me asustaste, ¿Lo hiciste a propósito?
-No, acabo de llegar -replicó el rubio.
-¿Eh? ¿Llegar de donde? -preguntó Adelina.
-De ir al baño... ¿Más detalles? -ofreció el príncipe, pero Adelina negó de inmediato con la cabeza-. ¿Y tú que haces despierta?
-Digamos que tuve un mal sueño... Y necesito tomar agua -explicó ella y Tristán se cruzó de brazos, observando como la princesa se inclinó hacia una de las cubetas, llevándose el agua de esta a los labios-. ¿Necesitas algo? No es necesario que me esperes.
-Adelina, yo... Lamento lo del otro día -se disculpó Tristán en voz muy baja, provocando que la princesa dejara de tomar agua, sorprendida de oír aquellas palabras por parte de Tristán-. No sé que pudo hacerte el padre de Tim, pero estoy seguro de que fue algo que tú no merecías.
Adelina tragó saliva y miró detenidamente a Tristán, notando en su rostro lo arrepentido que estaba.
-De verdad lo siento -repitió él-. Yo...
Antes de que pudiera terminar de hablar, Adelina acercó su mano a la punta de su pijama, alzándolo un poco hasta mostrar levemente por arriba de su rodilla. Tristán se quedó estupefacto con la acción de la princesa, percatándose de las marcas en las piernas de esta, eran unas cicatrices que sin duda le seguirían para toda la vida, y que se veían sumamente dolorosas. Mientras ella mostraba las heridas, su vergüenza de que Tristán la viera en ese estado era evidente.
-Me golpearon en la cabeza, piernas, pecho... En todos lados -explicó, bajando su pijama nuevamente.
-¿Golpearon? -repitió Tristán, confundido de que la princesa hablara en plural.
-Eran dos hombres... -dijo Adelina-. Fue hace más de diez años... Ellos me empezaron a seguir y me rasgaron la ropa. Yo entré al cuarto de Arthur y no pudo salvarme de sus golpes. Y luego... Ellos me... -iba a decir Adelina, pero sus sollozos empezaron a interrumpirle, al igual que sus lágrimas, que le nublaban la vista y le impedían observar a Tristán-. Me hicieron algo que... De no haber ocurrido nunca, Tim no existiría.
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Los nueve descendientes II
FantasySegundo libro de "Los nueve descendientes" Tras aquel inesperado encuentro, Arthur deberá buscar las respuestas a todas sus preguntas, aunque para lograrlo, deberá correr ciertos riesgos que podrían o no, arriesgar la vida de las personas que ama. ...
