Mientras ellas hablaban en el hospital, en casa de Natalia, Marta compartía un café con Maria, la niña ya dormía y ambas se habían permitido unos minutos para hablar de todo cuanto había sucedido
Ma: ¿Así que ha aceptado?
M: Sí, pero yo no creo que sea porque en el fondo le gusta Natalia
Ma: Estoy segura que sí, pero olvidar aquello es horrible
M: ¿Sabes? mientras cenaba lo pensaba lo mejor que podía haberles ocurrido era no encontrarse, y una vez se han encontrado, ahora separarse, cada una ir por un camino, porque de lo contrario van a sufrir las dos
Ma: Si, pero es que a ti ¡ya te vale, eh!, decirle lo que le dijiste
M: Mira es que hasta a mí me confunden. A veces por lo que me contáis pienso bueno con el tiempo, y como es Natalia , que sabemos perfectamente como es, podría cambiar el odio por amor. Aunque yo siga pensando que eso nada más ocurre en las novelas (sonrió) ¡Porque hay que joderse!
Ma: ¡Marta! (la riñó) Yo creo que el tiempo es el aliado de las dos
M: Y a veces, yo sigo con la mía, ¿eh?, pienso que lo único que va a salir de esto es mucho dolor
Ma: Es la venganza que le has dicho a ella
M: Exacto. Y aunque confío en los indicios que hemos estado viendo... la verdad... me da miedo porque natalia está muy entregada a la historia
Ma: Nunca la había visto así
M: Y no lo entiendo. Alba no es una mujer espectacular ella ha estado con chicas de 1,80 con cuerpos perfectos .
Ma: Sabes que a Natalia eso no le ha importando nunca.
M: Se enamoró de su sonrisa, es que Maria reconozco que cuando te mira y sonríe la rubia hasta yo me planteo cambiar de acera.
Ma: Yo creo que hubo algo más
M: Ella cuando balbuceaba entre lágrimas, decía que en la terraza Alba había mostrado algo por ella.
Ma: Pero pudo equivocarse...
M: Ya sabes eso de que una lesbiana entra a un restaurante y solo con una mirada, sabe cuantas hay.
Ma: Eso son bobadas, a mí me importa Natalia pero también Alba le he tomado aprecio. Es un amor de chica.
M: ¡Otra enamora De Alba podíamos montar un club !
Ma: Jajajajaajaj ...Es una buena chica... Marta
M: Pues espero que lo sea, y no me haga caso o me tendré que arrepentir toda la vida de lo que le dije.
Ma: Mejor ni palabra a Natalia de lo dicho
M: Ya...
Ma: Recemos que las cosas sean tranquilas, que ambas se comporten como personas adultas, y sobre todo, que se enamoren de verdad, hacen una bonita pareja (ante el gesto de Marta agregó) ¿Prefieres a Julia?
M: ¡Quita por Dios!, vamos que... me hago monja si volviera con ella. ¡Por los Clavos de Cristo!
Ma: Estás loca... pero tiene suerte de tenerte a su lado
M: Y a ti también
Ma: ¿Cómo? (la miró fijamente)
M: Joder quiero decir que a ti también tiene suerte de tenerte a su lado, no he dicho que estés loca
Ma: Creía (dijo muy seria consiguiendo arrancar una sonrisa a Marta)
Mientras Alba había vuelto a cerrar los ojos, Natalia paseaba por la habitación con la mirada perdida, estaba algo descolocada por un momento le gustó que se preocupara de su vida, parecía que así podría entenderla mejor, pero volvió a utilizar fragmentos para rebatirla de manera un tanto despectiva, ella se mostró como era, se mostró con el corazón abierto, pero recibió como una puñalada su reacción ante la posibilidad de hacer pública la boda, notó su repulsión. Suspiró cansada de darle vueltas a las cosas, de querer encontrar una solución para que la comprendiera. Finalmente cuando vio que el gotero había terminado, lo cerró y se sentó en el sillón. Desde allí podía ver perfectamente a Alba, no quería pensar, se obligó a no pensar, tan solo a observarla. Sin embargo, el sueño atrasado la doblegó. Durante la noche, una de las veces que Alba quiso moverse y no pudo por el dolor, abrió los ojos, se asustó al no verla allí junto a ella, pero sí, la encontró en el sillón dormida, la poca luz que bañaba su rostro era suficiente para contemplarla. Suspiró, estaba asustada todo el mundo iba a saber que se iba a casar con una mujer, sabía que Natalia Lacunza era una mujer muy importante, aunque ella siempre trataba de pasar desapercibida, en Pamplona lo supo, la admiraban tanto como la discriminaban, ¿qué iban a pensar de ella?, ¿y en el hospital que iban a decir cuándo volviera a trabajar?, aquel pensamiento le creo un abismo de terror, se había equivocado, lo sabía, pero las palabras de Marta le habían dado sin saber muy bien porque, un rayo de luz le había iluminado como si fuera el foco sobre el único actor en el escenario, se sintió protagonista de algo que le daba miedo, y ese algo no era otra cosa que el amor de Natalia.
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Apuesta equivocada
FanfictionTodo empezo con una simple apuesta entre amigas.....dinero, poder, egocentrismo, necesidad, infidelidad, engaño, lujuria, sexo, placer ..... Amor. Una historia dura. Adaptación de fic escrito hace un tiempo.
