Este es el capítulo más corto de todos, en principio era parte del próximo pero .... espero que os guste.
Natalia la miró con sus ojos vacíos, estaba llorando amargamente, ella misma también, no quería hacerle daño, no quería sufrir como lo estaba haciendo, ni hacerle sufrir a ella, de repente sintió unas ganas enormes de respirar, se acababa de dar cuenta que durante la discusión no lo había hecho, sacudió su cabeza, dio media vuelta, cogió del perchero su chaqueta de cuero y se marchó.
A: Natalia ... Natalia (la llamaba Alba pero no se detuvo)
Allí se quedó sola, envuelta por las sombras en la pared, una lloraba la otra había caído sobre la lona del cuadrilátero sin duda, no era otra más que Alba . Natalia se había marchado, ¿dónde?.....sentía nuevamente esa angustia que no sabía de que manera sacar de allí, sentía ese pánico a que Natalia la dejara, sentía desbordarse su corazón en el mismo momento en que cruzó la puerta y se fue, quería gritar, pero lejos de todo aquello se deslizó lentamente sobre la pared hasta que cayó al suelo, y allí sentada se entregó a un llanto amargo, a un llanto solitario, y temió, temió quedarse sola, lloró por su soledad, lloró por su resistencia a poder estar con Natalia como su mujer completamente.
Por las calles andaba una enfurecida Natalia , no esperaba una discusión así, era cierto que llevaban unos días distantes, era cierto que sus ojos se buscaban y cuando se encontraban huían, ambas eran conscientes de que la situación era cada vez más delicada, estaban en un callejón sin salida pero no esperaba que acabara repleta de reproches y lágrimas. Quizás era mejor así. Sus pasos le habían llevado hasta un café donde había ido muchas veces con Marta , aún estaba abierto, se sentó en una mesa apartada y pidió Zumo de varias frutas con unas gotitas de ron. Y allí mientras veía a las parejas del lugar, la mayoría mujeres, se dejó arrastrar por sus pensamientos, queriendo borrar la discusión que momentos antes había tenido
Hacía algo más de una hora que Natalia se había marchado, a Alba el sofoco de los lloros se le había ido pasando poco a poco hasta quedar de vez en cuando en unas lágrimas sin control, salía a la terraza y sus ojos buscaban desesperados en la calle para encontrarse con su figura pero no estaba, no la hallaba.
A: ¿dónde estás...? (repetía una y otra vez. Por un momento pensó que igual estaría con Marta, estaba totalmente desesperada preocupada porque la había visto marcharse dolida y eso le daba miedo. Así que llamó...(al otro lado Marta le dio un grito asustándola) ¡Martaaa!
M: ¡Jodeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer!, ¿qué quieres Alba ? (le decía jadeante como una nave espacial rompiendo la barrera del sonido)
A: ¿Qué te pasa?
M: Nena que tú no tengas un orgasmo no quiere decir que una ¡ahhhhhh! (volvió a gritar)
A: ¿Está contigo Natalia ? (le preguntó torpemente)
M: ¡Te aseguro que no!, sigue, sigue ¡ahhhhhhhh!, anímate porque esto es la locura Alba ...
A: Marta... Marta ... Joder me ha colgado (decía como si nada de lo que hubiera escuchado decir a Marta tuviera sentido) ¿Dónde estarás?... ¡el móvil! (llamó pero el sonido sonó sobre la mesa del comedor) ¡Mierda!
Sus pensamientos rodaban de la misma manera que el hielo en la jarra cada vez que daba un trago, su tranquilidad había sido destrozada, su cordura ya no existía y su corazón, ya no podía sentir más amor, todo se resumía en un nombre, Alba
Marisa: ¡Hola!, ¿te importa qué me siente? (le preguntó una chica joven, de melena lacia rubia, con unos ojos rabiosamente azules, con una blusa de colores que le dejaba ver el sujetador negro y unos pantalones tejanos de color gris) Me llamo Marisa y te estoy observando, perdona ¿eh?, pero me ha llamado la atención
N: ¿El qué? (le preguntó cuando se calló)
Marisa: Verte
N: ¿Y eso? (le dio un sorbo al zumo)
Marisa: Me preguntaba que hace una chica tan guapa sola
N: Vaya... gracias... lo mismo podría decir yo, ¿no?
Marisa: ¿Quieres tomarte otra?, te invito (le dijo bajito)
N: No gracias... (le sonrió de lado)
Marisa: ¿Problemas?
N: Pues sí... ¿se nota mucho verdad?
Marisa: Demasiado, te lo aseguro
N: Acabo de discutir con mi mujer
Marisa: Vaya... no eres la única ¿eh?, acabo de presenciar una riña en la otra esquina que me he tenido que marchar, y entonces te he visto aquí y... mis pies me han traído a tu lado ( sonrió nuevamente aunque sin muchas ganas) ¿Te molesto?
N: No... no...
Marisa: Me alegro (le sonrió con la mirada repleta de fuego)
N: ¿Y qué haces tú? (volvió a beber) ¿También has discutido?
Marisa: Más quisiera yo tener con quien discutir, no, es que mi amiga es una de las camareras y estoy esperando que acabe para irnos a estudiar
N: ¿Estudias?
Marisa: Sí, magisterio
N: ¿Te gustan los niños?
Marisa: La verdad que son mi debilidad (sonrió ampliamente luciendo su bonita sonrisa)
N: Vaya que casualidad... la mía también
Marisa: ¿Eres profesora?
N: No, soy pediatra
Marisa: ¡Guau! (silbó) Eso lo deben pagar bien, ¿no?
N: Sí (sonrió aquella chica le estaba haciendo olvidarse de Alba por momentos)
Marisa: La verdad que no hay nada como la sonrisa de un niño, bueno sí, no hay nada como tu sonrisa.
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Apuesta equivocada
FanfikceTodo empezo con una simple apuesta entre amigas.....dinero, poder, egocentrismo, necesidad, infidelidad, engaño, lujuria, sexo, placer ..... Amor. Una historia dura. Adaptación de fic escrito hace un tiempo.
