Se levantó dejándola allí en silencio, se arregló, salió apagando la luz y se acostó directamente sin más, aquella noche no fue con las siete anteriores, porque cada noche que se acostaba, la abrazaba, le dejaba un beso en los labios y entre cruzaban sus piernas, aquella noche... entre medio de ambas se encontraba la muralla del orgullo
Natalia se había acostado mirando la pared izquierda, Alba la derecha, Natalia se había sentido ofendida, Alba se había sentido estúpida. Natalia trató de dormir sin éxito, Alba trató de calmarse sin lograrlo
A: ("Te has pasado... no tenías porque ser tan dura, ¡maldita Claudia!... si yo sé que le gusta, esa mujer le gusta no hay más que ver como se miran, pero no tengo derecho a tratarla así, después de todo lo que ha hecho por mí, y de lo que está haciendo, y después de tratarme como una reina, voy y la cago, pero es que... si supiera que la quiero, que la quiero mucho más de lo que puedo ni yo misma imaginar... ¡eres idiota, aprende a confiar!, ella no es Fernando, no tiene porque volver a pasar... ella me ha demostrado amor, vamos discúlpate, dile algo joder...!")
El silencio seguía reinando en la habitación, tan solo había sido roto por algún sonido de Natali que debía estar soñando, no había movimiento en la cama pero Alba sabía que Natalia no estaba dormida. Desde que habían decidido dormir juntas, era la primera noche que no tenía el abrazo de ella y se sentía triste, como abandonada, pero reconocía que se lo había ganado a pulso, sufría al pensar en sus propias y desafortunadas palabras. Sin más se dio la vuelta buscando a su compañera de cama, ante ella tenía su espalda, su melena recogida en una coleta floja, su respiración era pausada pero estaba segura que no dormía. Con decisión le dijo
A: lo siento, no quería decir eso
N: Pues para no quererlo decir, bien que lo has dicho (le contestó con frialdad y su tono herido como estaba su corazón)
A: Lo sé... lo siento...
N: No confías en mí, si no confías siempre vas a dudar de todo, y la verdad, no quiero volver a sufrir por celos
A: Después de lo de Fernando me cuesta confiar (ninguna de las dos se movía, hablaban sin moverse)
N: Y si no olvidas nunca confiarás, no te das cuenta pero estás amarrada a tu pasado como si hubieras echado un ancla en él y no pudieras soltar tu vida
A: Tienes razón... pero... me dolería que me mintieras y cuando te he oído decir eso... pues lo siento no he podido controlarme (trataba de justificar su torpe reacción)
N: A ver Alba, vamos a ver si nos aclaramos (se incorporó encendió la luz, y mirándola ya que ella también se había incorporado con rostro triste le dijo) A mí Claudia no me interesa lo más mínimo, estoy enamorada de ti y creo en la fidelidad que a mí me haya salido mal no quiere decir que desconfíe de ti, ¿no te das cuenta?, las dos hemos pasado por lo mismo... nos han engañado igual, pero si no lo olvido no podré rehacer mi vida contigo, tú eres otra persona, confío en ti, siento que mi vida a tu lado puede ser maravillosa y no quiero echarlo por la borda, porque yo sí he liberado el ancla dispuesta a tratar de ser feliz a tu lado, y te puedo asegurar que Claudia no me interesa, solo me interesas tú porque te quiero (la miraba fijamente y cuando Alba agachó su cabeza sintiéndose un tanto estúpida con toda la suavidad del mundo le obligó a mirarla y con tono repleto de tristeza le dijo) ¿Sabes qué no soporto?, qué no crean en mí...
A: Lo siento
N: No quiero que lo sientas, quiero que lo entiendas
A: No lo he podido controlar, no quiero que tú me engañes solo es eso
N: Creo que no te he dado motivos para que pienses de ese modo (la miraba enarcando sus cejas creándose en su rostro una mueca de incertidumbre ante su respuesta) ¿O si?
A: No sé... nunca había sentido esto... es un desdén horrible que se apodera de mí y no puedo controlar, te lo juro
N: Mira, Claudia es una compañera de trabajo, si la tengo que ayudar la ayudo, si me pide tomar un café no voy a negárselo porque no pasa nada, ella sabe que te quiero que no me interesa que sólo me interesas tú (le decía con tanta firmeza que a Alba se le puso un nudo en el corazón) Sólo tú
A: Ya... pero a ti te pasaría lo mismo si me vieras con Raúl... ¿o no?
N: Alba no somos dos niñas somos adultas, si tú me dices que es tu amigo no tengo porque, lo que no puedo estar es todos los días sufriendo porque hables con él, me gustará más o menos, pero si tú me dices que sois amigos confío en ti y en tu palabra
A: ¡Es qué yo le dije que no se acercara a mí!, al menos me hubiese gustado que se lo dejaras claro a Claudia!, ¿no has visto como te mira?
N: Por favor... ¿o confías en mí o no merece la pena seguir adelante?, no quiero que sufras y así lo único que haces es justamente eso, sufrir y hacerme sufrir a mí
A: Natalia... (la miró suspiró y se abrazó a su cuello recibiendo el calor no solo de su cuerpo, también de sus brazos y sus manos que la estrecharon con fuerza) No quiero sufrir... siento que por primera vez en mi vida puedo ser feliz
N: Pues disfruta cariño... (la separó mirándola con un enorme sentimiento de amor en sus ojos, con una mano le apartó un mechón de pelo y le sonrió) A mí me pasa lo mismo
A: Creo que nunca he hablado con tanta sinceridad como lo hago contigo, de verdad, Cruz me dijo que fuera a un psicólogo para que me ayudara, ¿tú que crees? (la miraba repleta de dudas pero con un brillo que había nacido en sus ojos batiendo la sombra con la que Natalia la conoció)
N: Eso debes ser tú quien lo valore, de todas maneras creo que sería bueno... te ayudaría
A: Nunca he sido así, te lo aseguro (le decía acariciándole la mejilla con el dorso de la mano)
N: Por eso precisamente, creo que te haría bien sobre todo por ti, debes recuperar la confianza en muchas cosas y ante todo, en ti
A: Lo sé (dijo tras un suspiro y la miró con una sonrisa sin despegar sus labios, se miraron intensamente sintiendo ambos corazones alterados) Eres especial, ¿lo sabes?
N: Lo sé (musitó estrechándola nuevamente contra su cuerpo) Tú también
A: Quien me iba a decir que estaría aquí tan a gusto (susurró apoyando la cabeza en su cuello mientras Natalia le besaba la frente)
N: Quien nos lo iba a decir... (susurró)
A: Podría pasar así toda la noche (le acariciaba el brazo contrario)
N: Y yo... pero mañana hay que madrugar
A: Sí...
N: Venga vamos a dormir... pero sobre todo Alba... no dejes que nadie te cambie, ni siquiera yo, sé tu misma eso no lo debes perder nunca a pesar de lo que sufras, mantén lo mejor de ti siempre
A: Natalia (susurró mirándola encantada)
N: ¿Dormimos?
A: Sí (sonrió)
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Apuesta equivocada
FanfictionTodo empezo con una simple apuesta entre amigas.....dinero, poder, egocentrismo, necesidad, infidelidad, engaño, lujuria, sexo, placer ..... Amor. Una historia dura. Adaptación de fic escrito hace un tiempo.
