Alba por su parte se había ido a tratar de arreglar aquel imprevisto, por un lado se sentía muy bien de que Maria la hubiera elegido para aquel menester, y muy contenta de haberlo hecho delante de la importante Señora Lacunza, sonrió al pensar en ello. Sin embargo por otro lado, se sentía un tanto desconcertada con la actitud de la hija de ésta, con aquella Natalia Lacunza que le pareció una mujer realmente espectacular tal y como había escuchado en algún comentario realizado por algún caballero, pero su desconcierto o malestar o no sabía muy bien que nombre ponerle, se la había provocado precisamente ella, que manera de mirarla, casi parecía devorarla con aquellos ojazos que le habían hecho enrojecer como una manzana fresca recién arrancada del árbol. Suspiró con fuerza mientras arreglaba todo, pero entonces sintió algo en su espalda, como si la estuvieran taladrando, se giró con cuidado sin llamar mucho la atención y allí estaban nuevamente, aquellos dos ojos clavados en ella, agachó la vista con rapidez y volvió a girarse para continuar totalmente perpleja con el trabajo que le habían mandado.
Con sus ojos bien abiertos, Maria contemplaba como trabajaban sus chicos, todo bien, respiraba aliviada, fue un momento al comedor donde otros tantos estaban ultimando los detalles de la gran cena que estaba por servirse, estaba con sus ojos tan fijos en todo para que no hubiera el mínimo error, que no notó como los pies de alguien se detenían justo tras ella. Solo cuando notó como una mano le recorría la cintura saltó del susto
Natalia: ¡Hola guapa!
Maria : Hola, Natalia Lacunza Bay (la miraba con sus ojos repletos de furia y su frente arrugada, pero aquel gesto tan solo duro unos segundos porque después de la carcajada de Natalia se echó a su cuello para abrazarla con un gran cariño) No vas a cambiar ¿eh?
Natalia: No. ¿Qué tal estás?, ¿cómo va todo?
Maria : Bien baby, no me puedo quejar
Natalia : ¿Y Pablo?
Maria : Estupendo, gracias a ti (le sonrió tocándole la barbilla)
Natalia: Vamos... gracias a mí, no. Gracias a los doctores que lo operaron
Maria: Bueno... ya sé tú nunca haces nada bien, tan solo haces cosas malas (le guiñó un ojo con gracia) ¿Y tú qué tal?
Natalia: Pues bien... aquí (puso gesto de fastidio mirando al techo)
Maria: Ya, me sorprendió verte no pensé que vendrías
Natalia: Créeme que a mí también
Maria : Oye... no me ha gustado nada, pero nada, como has mirado a mi camarera
Natalia: ¿Yo? (le preguntó con cara de no haber roto un plato)
Maria: No te me vengas ahora poniendo gesto de santa que no va contigo (le acusaba con el dedo índice en alto) Sí, tú.
Natalia: No sé a que te refieres. ¿Aún no te has recuperado de aquello?
Maria : No hija no, ¿qué quieres?, una no ve algo así todos los días, vamos, ¡yo no lo había visto en la vida!
Natalia: Pero Maria mira que eres exagerada, si solo nos estábamos besando (sonreía divertida)
Maria: Ya, dos mujeres, dos niñas y aquello no era besarse ¿eh?
Natalia: ¿Ah no?
Maria: No, vamos que cuando se lo dije a Sara me dijo que no, no os estabais besando, os estabais comiendo
Natalia: Es que era cierto Maria , fuiste muy inoportuna (le susurró con una sonrisa en sus labios)
Maria: No me lo recuerdes que me suben los colores...
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Apuesta equivocada
Fiksi PenggemarTodo empezo con una simple apuesta entre amigas.....dinero, poder, egocentrismo, necesidad, infidelidad, engaño, lujuria, sexo, placer ..... Amor. Una historia dura. Adaptación de fic escrito hace un tiempo.
