Y así lo hizo, la abrazó y cuando notó que Alba dormía, por más que quiso retener unas lágrimas empeñadas en salir, no las pudo controlar, sus ojos las vertían sobre el pelo de aquella mujer que le había quitado la tranquilidad en su vida, sus manos podían rozar su piel, pudo tocar sus pechos, pero lejos de excitarse, sintió amor... un amor abrasivo, un amor repleto de fuerza en su interior para luchar por que Alba la correspondiera, lloro por ella y por Alba, lloro por todo cuando había ocurrido momentos antes, el deseo se había disparado en ella, pero seguía preguntándose, ¿por qué?, realmente me desea o simplemente le apetecía jugar... y aquella despedida de su heterosexualidad, ¿qué quería decir?
N: Alba cariño... sé que no me quieres... pero yo ya no puedo vivir sin ti, no quiero vivir sin tu compañía, sin tu sonrisa...
Explotó en un llanto íntimo y solitario, un llanto por amor, y allí florecía como las flores salen a dar la bienvenida a la primavera, de igual modo, el amor, salía de su pecho para abrazarla, para abrazarla con toda la ternura que había en su alma, y así... poco a poco... entre lágrimas se fue entregando al cansancio de la batalla que habían librado en aquella cama, se durmió con una obsesión. "¿Y mañana qué, qué me dirás?"
El silencio de la habitación, la luz queriendo entrar en ella para descubrir aquellos dos cuerpos tendidos en una cama pequeña, eran testigos del desvelo de Natalia, si bien era cierto que se había quedado dormida, un suave movimiento de Alba buscando refugiarse más entre sus brazos la despertó, era consciente de todo cuanto había sucedido, y aunque su pulso no había logrado estabilizarse en la tranquilidad, si era cierto, que con la desaparición de desear aquel cuerpo desnudo que se había enroscado entre sus piernas y sus brazos, se hacía mil preguntas, la más repetida ¿que había llevado a Alba a comportarse de aquella manera?, la miraba y allí durmiendo tan relajada le parecía increíble su comportamiento, así parecía un ángel, y momentos antes había conseguido bajarla a los infiernos cual si fuera el mismísimo diablo. Suspiró porque le llegó a su mente aquella frase salida de tono que había mencionado ella "yo no soy una puta"... cerró los ojos sintiendo rabia por haber dicho algo tan horroroso, rezaba para que no recordara su estado desinhibido ni aquella frase que había salido de su interior con toda su rabia de ver todo cuanto le decía. Le dolía que se mostrara así de provocativa sobre todo cuando sabía que si caía en aquella provocación al día siguiente tendría más motivos todavía para llenarla de reproches, pero entonces... ¿por qué esa rabia contra Julia y Claudia?... no la entendía, tan solo tendría sentido si estuviera enamorada. Sin duda aquello era lo más ridículo que había pasado aquella noche por su mente. Volvió a suspirar y dejar de soñar, tan solo la miraba, y entonces se sentía mucho peor, ¡cuánto daño le había hecho!, si no se hubieran encontrado en Pamplona , seguramente Alba tendría una vida mucho mejor que la que tenía a su lado. Le dejó un beso suave en la frente... se apartó con cuidado para no despertarla, sentía pánico a su despertar, pánico a saber como reaccionaría. Se llevo a la pequeña para que no la despertara, seguramente, dormiría toda la mañana.
Se preparó una taza de café bien cargado y se salió a la terraza, ella y su pesado sentimiento de tristeza. Se sentó en la tumbona dando sorbos pequeños a la taza, saboreando lentamente aquel líquido del que tanto disfrutaba en sus labios, pensativa, muy pensativa en todo cuando había sucedido, era demasiado para ella debía mostrarse serena para poder soportar las dudas De Alba.
N: Nunca sabrás lo mucho que he tenido que sufrir para poder parar, nunca sabrás lo que ha significado esta noche para mí... (susurró con congoja y sin más las lágrimas comenzaron a resbalar por su rostro tenso)
En la cama se revolvía Alba con un agudo dolor de cabeza, había intentado despegar sus párpados pero le había sido realmente imposible, sentía como si alguien le golpeaba con un martillo las sienes, como si cada golpe retumbara en todo su cuerpo y el estómago se empeñara en hacer amagos continuados por salir y abandonar aquel cuerpo maltrecho. Dos veces había tratado de despertarse del todo, pero ambas veces el estupor que llevaba encima le había tumbado. Entre sueños, notaba como unas manos recorrían su espalda, y unos labios se movían inquietantemente por su pecho. No podía detener aquella visión, era Natalia. Se despertó poco a poco, tan lentamente como su dolor de cabeza y sus ganas de vomitar le iban permitiendo. Absorta, se vio desnuda.
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Apuesta equivocada
FanfictionTodo empezo con una simple apuesta entre amigas.....dinero, poder, egocentrismo, necesidad, infidelidad, engaño, lujuria, sexo, placer ..... Amor. Una historia dura. Adaptación de fic escrito hace un tiempo.
