Capítulo 5. El nombre

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—Uff—Tamirá me mira cuando ve que entro al salón, de nuevo, es la única— ¿Te metiste otra farra?—pregunta riendo.

—Prefiero la resaca al insomnio.

—Por suerte para ti, te hiciste de una amiga colombiana... —Dice riendo y saca un termo de su bolso

—¡Gloria a Dios! ¡Eres muy genial! Hoy mi madre prohibió que desayune Café  ¿Te imaginas lo terrible que es eso?

—¡Sacrilegio! ¡Pecado mortal!—Reimos juntos cuando me sirve un poco se café en el vaso de la tapa del termo, yo estoy que brinco de alegría por el gesto. —Hoy no me van a linchar tus amigas?

—Hoy, Dara ni me hablará —respondo tomandobel café, saboreando, disfrutando.—A parte de que nos peleamos, la dejé en visto... —Tamirá vuelve a reir—¡Perdón! Debes pensar que soy un patán contando sus aventuras, prometo que no soy esa clase de hombre, pero, creo que es la falta de sueño la que me hace soltar la lengua.

—No te preocupes Helios, que si fueras un patán, te prometo que no serías digno de mi café.

Reímos juntos, cuando más compañeros entran a la sala, la verdad es que creo que hoy quiero sentarme a lado de Tamirá, así que cuando llega Luis, el compañero que se sienta a lado de ella, le pido por favor que cambiemos de asiento, él no se hace de problemas, y me dice que sí.

Comienzo a acomodar mis cosas, mientras consultaba Tamirá trivialidades cómo hace cuanto está en Paraguay, si ya conoce la ciudad, en donde vive.

Hasta que por la puerta pasa Dara, y como lo predije, ni un saludo, ella simplemente va hasta su lugar, pero claro, antes de eso, me mató con la mirada. Si ella espera una disculpa de mi parte, más vale que se siente a esperar, porque de mi, no saldrá más nada que palabras huecas.

No tengo porque disculparme por decir lo que pienso, y por rechazarla. Es decir ¿Por qué debo aguantar ese tipo de presiones estúpidas? Si de verdad quiere ser mi amiga, más vale que comience a comportarse como tal.

—Oye, Tamirá, ayer me dijiste algo...—el profe de historia entra a clases me ofrece una mirada de advertencia, como haciéndome saber que hoy no hay permisos, yo solo le sonrio y saco mi cuaderno para continuar mi cuestionario a Tamirá —Sobre que no viniste por mi padre... ¿Quién te trajo al colegio?

—La señora Abigail y su esposo.

—Good morning Class—Hay no, hoy la clase es en ingles, el triple de aburrido.

Doy un último sorbo a mi vaso de café y espero con ansias que la señora Abigail pase por esa puerta y que pida reunión, pero mis esperanzas mueren cuando me llega una notificación al celular.

"11 de la mañana, reunion consejo de padres y consejo de estudiantes"

¡Mierda!

—Al parecer no es de tu agrado la clase—Me susurra Tamirá

—Es la que más odio, de verdad ¿Historia?

—Pues deberías apreciarla, el hombre que conoce de su pasado... sabe hacia donde irá su futuro.

—Equipos de 2—Repite el profesor en español cerca de mi porque no le presté atención. — Cultura indígena del Paraguay, señor Anta, su equipo será el primero en exponer.

—Ok teacher.

Miro a Tamirá y ella se encoge de hombros, como diciendo que no le importa ser primera. Quito mi Ipad y Tamirá quita el suyo. Sacamos foto de código QR que está proyectado en la pizarra y ahí ya veo mi nombre junto al de Tamirá, con nuestro tema.

El Sol y el Universo [Libro 5]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora