Capítulo 58. Secretos

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Miro a mi alrededor, cuando tenia a los bandos divididos, sé que eso es un gran problema, sé que esto beneficia más a el joven que a cualquiera de nosotros, pero sin embargo, mi cabeza y mi sentido de alarma me grita que debo resolver mi problema con Yeru.

—Andree, Gizah, Hugo, Lior, están Acargo—ordeno, ellos me miran con intriga y sin comprender mi decisión pero no discuten.

—¿Objetivo?—Pregunta Gizah antes de continuar — Ambas deben estar en casa, y eviten que quieran matar a sus vínculos. Y... debe haber una forma de que pueda seguir acercándome a las dos...

—Eso lo resuelvo yo—Lior se acerca a mi y me hace una herida en el brazo.

—¡Carajo!—exclamo en lo que sus sombras se acercan a tomar mi sangre y volver a cerrar mi herida.—Lo hiciste así de grande para que me duela ¿Verdad?

—Sin dolor no hay placer bebé —El imbécil me guiña un ojo, en lo que me volteo a mirar a Yeru, quien está mirandome con extrañeza.

—Tú y yo, nos vamos...—le susurro.

—¿Estás loco? Tenemos a dos Astram sobre nuestras cabezas y tú quieres que nos vayamos ¿A dónde Helios?

—Tenemos problemas más grandes que dos Astram... Amit.

Cuando dije ese nombre ella palideció por completo, se cruzó de brazos e intentó disimular.

—No soy más una Astram ¿Por qué?

—Sabes muy bien por qué... y en este lugar no podemos hablar  vamos.

Le paso mi mano, y en eso, ambos realizamos un salto.

Este fue el salto más incomodo que he realizado en mi vida, tanto, que cuando llegamos al bosque, solté la mano de Yeru, y con un hueco en el corazón.

— ¿Me usaste? Todo este tiempo...

—No te comprendo...— Yeru da unos pasos atrás cuando yo formulo la pregunta. —Helios, en verdad yo...

—El Joven... Nuria dijo, que tú no debias estar conmigo, que ahora él... yo ¡No entiendo Nada Yeru! ¿Qué es lo que realmente está pasando?

>>El trato que hicieron con el joven, realmente ¿Cuál fue?

Yeru se toma del brazo, y con frustración me mira, cuando de sus ojos se escapan lagrimas, como si acabara de perder algo grande.

—Mi alma, a cambio de saber qué era el vacio que tenia en mi interior...

—Perder o perder...   ¿Tú diste las almas sucias al Joven?

—¡No! No lo hice, te juro que fue Joel, Alex nunca me perdonaría si yo hubiese hecho eso, en verdad juro que no hice... pero el trato se dio en otras circunstancias.

—Tu universo...

—Se estaba haciendo pedazos, no iba a tener esperanzas de albergar vida alguna... entonces, el apareció, y me ofreció salvarlo a cambio de mi alma, me dijo que era lo único que quería...

>>Y luego, me dijo que tenia dos opciones, quedarme allí como custodio en la nada y servirlo, o ir al otro universo, del cuál me buscaban... sólo que si lo hacía...

—No volverías a servirlo, y te destruiría.

—Sí...

—¿Y aún así lo aceptaste? ¿Estás loca? Al final de todo esto te va a reclamar... ¡Carajo Yeru!

Llevo mis manos a mi cabeza y la verdad es que me siento saturado, tengo demasiados problemas en todas la direcciones siento que no puedo con todo y que las cosas se me están acumulando, el aire de mi interior se hace pesado, imposible de respirar, quizás y la solución real es que yo acepte.

El Sol y el Universo [Libro 5]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora