Capítulo 8 🔥

582 28 18
                                        

Llevaba casi media hora encerrada en la habitación que compartiría con Pamela. Media hora intentando olvidar el beso que me dio Sebastián, pero me era imposible recuperarme del poder que él con solo estar cerca ejercía en mi vida.

Casi me desmayé cuando lo vi de pie junto a Antonieta, no podía creer que su padre del que hablaba con tanto amor y orgullo era el mismo hombre con el que yo había pasado la mejor noche de mi vida. No podía creer que haya olvidado el apellido de Sebastián.

La puerta se abrió y yo intenté recuperar la calma.

¿Amelia? susurró Antonieta, giré y le sonreí ¿Estás bien?

—susurré— solo me dolía un poco la cabeza, pero ya he tomado una pastilla.

Antonieta se sentó a mi lado y miró a través de la ventana.

¿Estás enamorada de ese hombre? me preguntó.

Lamenté mucho haberla llevado a mi casa cuando la imprudente de Pamela estuvo allí porque apenas pudo le contó que estuve saliendo con un hombre mayor que yo.

Gracias a Dios no dijo su nombre y estoy segura de que le hubiera dado más detalles si no le hubiera dado una mirada de advertencia.

¿Por qué terminaron? preguntó al no obtener una respuesta a la primera pregunta ¿No quieres contarme de él?

Ya te lo dije... solo salimos una vez.

Pero te ilusionaste con él... aseguró con una sonrisa que apenas noté que era igual a la de su padre. Lo veo en tus ojos...

Es muy mayor para mí...

Vamos susurró empujándome con su hombro hay hombres de esa edad a los que no se le puede despreciar... sonreí al oírla bromear así Mi padre por ejemplo... no pude evitar sentirme incómoda ante la mención Si yo encontrara un hombre como mi padre me casaría jajaja solo me limité a sonreír sin mucha emoción Hay hombres como él que merecen la pena el riesgo...

La ventana de su habitación daba hacia la piscina y detrás de ella estaba el establo. Antonieta se puso de pie cuando un caballo apareció frente a nosotras.

Papá está montando susurró sonriéndole creo que está enamorado...

La sorpresa me atrapó al escucharla y más al ver la preocupación cuando volvió a sentarse junto a mí.

Desde que se separó de mamá, él ha estado solo... comentó con tristeza Imagino que tiene amantes, pero nada serio... por lo menos no que me haya presentado.

Eso es normal...

Lo es, pero desde hace dos semanas está diferente...

¿Diferente? —pregunté sin poder evitarlo.

—respondió con pesar— está melancólico, ausente... triste, creo que conoció a alguien y no es correspondido Antonieta suspiró Me gustaría que él consiguiera a alguien con quien pudiera ser feliz...

¿No eres celosa? pregunté sin mirarla.

Cuando era niña moría de miedo pensando que él podría casarse y formar una familia nueva la miré y ella sonrió planeé miles de maldades y travesuras para la mujer que él me presentara, pero nunca sucedió y ahora me siento triste de verlo solo... Lo único que quiero es que sea feliz.

DespertarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora