Capítulo 27

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Despertar en su cama hacía del mi día uno mucho mejor. Desde la primera vez que estuve ahí, casi dos meses atrás, me había sentido tan bien de despertar con él, el aroma de su piel en la mía.

Había sido un día difícil el de ayer, demasiados problemas, pero lo había resulto y eso me tenía sonriendo desde que abrí los ojos. Podía oírlo en su baño, el sonido de su afeitadora me decía que estaba arreglando de forma perfecta la barba que casi siempre llevaba, quería ir a verlo, pero estaba tan cómoda que no quería moverme.

El sonido de su teléfono hizo detener el ruido de la máquina y yo continué disfrutando de esa paz.

Buen día —lo escuché saludar.

Buen día, Sebas —saludó Carol del otro lado del teléfono— Andrés me pidió recordarte que mañana por la noche es la fiesta de máscaras...¿Fiesta de máscaras? Enviaré la tuya a tu casa, como de costumbre... me preguntaba si querías que ordenara una para Amelia...

Creo que lo escuché reír, pero no estaba segura.

No —respondió— y no creo que pueda asistir...

¿No irás al aniversario del club? —preguntó ella sorprendida.

Es el aniversario del club...

Ya he tenido la cuota de problemas —dijo Sebastián—y discusiones del mes, así que no... no iré, dile a Andrés que se haga cargo...—no escuché a Carol y hasta creí que había colgado— Dile a Bert que necesito los balances del alcohol de esta semana, que los lleve a la reunión, por favor.

Está bien, jefe —respondió la mujer— Oye Sebas... ya sabes que yo con él club solo en nóminas y balances, pero creo que debes consideras lo de no asistir... Andrés y tú son los dueños, por lo menos al brindis deberías ir...

Sebastián no respondió y continuó arreglando su barba, lo supe porque su máquina siguió activada.

Igual te mandaré la máscara por si cambias de opinión...

No creo que suceda, pero está bien... por cierto... ¿Reservaste mi vuelo para mañana?

Sí, sales a las 7:15 de la mañana y te reserve uno de regreso para las 2, ¿Amelia irá contigo?

No, iré solo...

Me senté sobre su cama al oír que no tenía planeado llevarme a la reunión con mi padre.

Bueno, tendré todo listo para la junta... nos vemos luego, jefe.

Gracias Carol...

La llamada terminó, su máquina se detuvo y solo escuché el agua cayendo del lavabo. Poco después la puerta de su baño se abrió y él usando solo un pantalón deportivo apareció frente a mí.

Su abdomen plano me distrajo de inmediato, lo guapo que lucía por las mañanas, lo sexy que era incluso pareciendo un simple hombre... aunque él de simple no tenía nada.

Quitó la toalla que cubría su rostro y de inmediato su cara de preocupación desapareció y una maravillosa sonrisa se dibujó en esos labios que amo besar.

Despertaste —susurró dejando la toalla sobre el sofá y caminando hacia mí— ¿Te sientes bien? —preguntó inclinándose para besarme los labios, yo disfruté de su boca con sabor a menta.

DespertarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora