Un día antes...
Y yo que había pensado que nunca volvería a sentirme tan temerosa en mi vida como cuando subí al avión que me llevaría hasta Madrid, pero justo en este momento en el que salgo de la casa de mis padres con la intención de arreglar todo el caos que mi inseguridad causó casi puedo temblar y es que sé que no será tan fácil, no después de todo lo que sucedió.
Mi madre sale de la casa y me abraza con fuerza.
He estado dos días con ellos y les he explicado mi decisión de volver a San Francisco. Ambos están felices, pero sé que saben que mi regreso es por él, lo saben, aunque ningún lo ha mencionado.
—Entonces te quedarás con Ambar —pregunta mi madre.
—No, bueno sí —mamá me mira confundida y yo sonrío— es que mañana se irá de vacaciones, entonces básicamente estaré sola, pero en su casa... estaré unos días allí hasta conseguir un lugar para mí.
Mi madre asiente y por la forma como me mira sé que ha llegado el momento del discurso entre madre e hija.
—Cariño —empieza el discurso— sé que ya no eres una niña, llevas casi cinco años viviendo sola... y lo has hecho de maravilla sin nuestra ayuda —tomo su mano y la beso— pero soy tu madre y no quiero que te rompan el corazón...
—¿Lo dices por Sebastián? —mi madre asiente visiblemente preocupada— Mamá yo...
—Ame, sé que algo malo pasó para que te haya ido intempestivamente —ni siquiera puedo mirarla porque me siento avergonzada— Dijiste que él estaba de acuerdo, dijiste que era lo mejor para tu futuro y que él te apoyaba —mentí— pero sé que no fue así y sin temor a equivocarme... creo que él es la razón por la que estás aquí.
—Aún lo amo —confieso, ella sonríe.
—Lo sé, cariño... —susurra mi madre tocando mi rostro— pero quiero que tengas claro algo —yo espero en silencio que siga hablando— ha pasado un buen tiempo y así como tú estabas saliendo con Javier... él puede en este momento estar con alguien más...
—Lo sé...—admito con pesar.
El taxi que había pedido llega y el hombre toma mi equipaje mientras mi mamá me rodea en sus brazos y me abraza.
—No quiero que te crees demasiadas ilusiones respecto a él... Sebastián es un tipazo, pero ha estado solo mucho tiempo y quizá...
—Lo sé —repito sonriéndole— Sé a lo que me enfrento, pero no viviré tranquila si no hago un último intento por recuperar a Sebastián.
—De acuerdo... —susurra mi madre abrazándome de nuevo— Hazlo, pero si las cosas no salen como esperas, por favor... no te lastimes.
—Estaré bien, mami —susurro besándole las mejillas— Ahora me voy que mi vuelo sale pronto.
Ella me abraza y abre la puerta del auto para que pueda subir. Me regala una última sonrisa y yo finjo la mejor de las mías para no preocupar a mi madre.
Una hora después entramos a San Mateo y el auto se detiene a causa del horrible tráfico que hay en la ciudad. Observo mi reloj y apenas son poco más de las dos de la tarde, solo debo estar a unos 15 minutos del aeropuerto, pero pasa el tiempo y el taxi no logra moverse de donde está.
—Tomaré un atajo —me dice el chofer el taxi— a esta hora San Mateo es un dolor de cabeza...
—Está bien...
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Despertar
RomanceAmelia solía suspirar por esas historias románticas que caían en sus manos gracias a su trabajo en una editorial. Llena de sueños por cumplir, con solo 24 años solía imaginar la forma como conocería a su príncipe azul, un hombre honesto y fiel capaz...
