Justin Andreotti es un hombre de 29 años, soltero, atractivo, inteligente y sobre todo mujeriego pero también dueño de una importante agencia publicitaria de Nueva York.
Hanna Nowak es una mujer de 27 años, soltera, inteligente, educada, reservada y...
Hanna Pocossegundos después de que Estéfano disparara entraron agentes armados como en una película.
-¡Suelte el arma! -¿En serio creen que unos policías pueden llevarme a mí? -¡SUELTE EL ARMA! -Déjenme decirles una cosa, yo soy... -¡Sabemos quien eres infeliz, suelta la maldita pistola ahora! -Ok, pero antes...
-¡NOO!
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Después del segundo disparo me desvanecí y perdí el conociento, después de eso no supe más de mí y mucho menos que fue lo que sucedió.
Dos días después Abrí los ojos y lo primero que vi fue una luz blanca muy brillante sobre mi cabeza, se escuchaba un ruido de fondo; era el de la máquina a la que estaba conectada, giré un poco la cabeza y vi a mi madre sentada en una silla a mi lado tomándome de la mano.
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-¿Mamá? -¡Hija, mi amor por fin despiertas! -Mamá ¿En dónde está Justin? -Justin... -¡Mamá, dime qué pasó con Justin! -Tranquila hija, no hagas esfuerzo. -¡Entonces dime en dónde está Justin mamá! ¿¡Él está...!? -No mi amor, él está bien; afortunadamente la bala solo le rozo la pierna y usará muletas un par de semanas y después estará completamente recuperado. -¡Pero Estéfano disparó dos veces! -No mi amor, el segundo disparo no lo hizo él. -¿Entonces quién fue? -La madre de Mia. -¿¡Qué!? -Sí hija, la madre de Mia le disparó a Estéfano antes de que él lo hiciera. -¿Lo mató? No, pero si lo hirió. -¿Entonces en dónde está Justin? -Le dije que fuera a casa a darse un baño y a qué descansara un poco; no se ha separado de ti ni un momento. Mia no deja de preguntar por su papá y por ti. -¿Conociste a Mia? -Sí, es una niña increíble. -Sí mamá, lo es. -Pase estos días con ella mientras Justin estaba contigo y me di cuenta cuánto te quiere. -Y yo a ella... Mamá sé que no es la manera en la que te hubiera gustado que pasaran las cosas pero; hace unos días me enteré de una cosa. -Lo sé mi amor, estás embarazada. -Sí, después de todo lo que había pensado resulta que sí puedo ser mamá. -Mi amor ¿Tú estás segura que es lo que quieres? -Sí mamá, si es con Justin sí. Pero yo quiero saber cómo está mi bebé. -Tu bebé y tú están perfectos, los dos están muy bien mi amor. -Gracias a Dios mi bebé es muy fuerte. -Igual que tú hija.
El médico entró a revisarme y más tarde la ginecóloga fue a ver cómo estaba mi bebé; le pedí a mamá que no le dijera a Justin que había reaccionado ya que quería darle la sorpresa cuando él llegara.
-¡Ya volv...! -...
-¡Sorpresa! -¡Hanna! -Mi amor. -¡Mi vida estás bien! -Sí pero ¿Tú cómo estás? Cuando escuché los balazos pensé que estabas muerto. -¡No, yo estoy bien afortunadamente solo fue un rozon en la pierna, sanara en un par de semanas. -¿Seguro? -Sí, no pasó nada grave.
-Yo los dejó para que ustedes hablen. -Gracias mamá.
-Gracias. -Siéntate, el doctor dijo que no puedes hacer mucho esfuerzo. -Gracias, lo haré.
Mi mamá nos dejó solos en la habitación, Justin se veía cansado, tenía ojeras y los ojos irritados.
-Te ves cansado. -Eso no importa. -Justin; cuando estuve encerrada en ese lugar en lo único que podía pensar era en ti y en todo lo que hemos pasado juntos. -Todo lo qué pasó fue culpa mía. -¡No, eso no es cierto! -Hanna te hice rechazar el proyecto con DiMarco por mis celos, obviamente ese infeliz lo hizo para vengarse de mí y te utilizó porque sabía que tú eres lo más importante para mí. -Justin mírame... Nada de lo qué pasó fue culpa tuya, no puedes culparte por esto. -Si algo te hubiera pasado no me lo hubiera perdonado nunca. -Mi amor hay algo que debo decirte. -¿Qué pasa? -Yo sé que Mia es tu hija y como fue que llegó a tu vida, no la esperabas y terminó siendo lo mejor que te pudo pasar... Bueno no sé cómo decírtelo pero. -Pero. -¿Crees que Mia acepte tener un hermanito? -Amor, sé que vamos a ser papás. -¿Lo sabes? -Sí y no hay nada que me haga más feliz en la vida, Hanna eres la mujer que más amo y ser papá a tu lado es lo mejor que me puede pasar por el resto de la vida. -¿De verdad? -Sí mi amor. -¿Entonces estás feliz por la noticia? -¡Por supuesto que estoy feliz, mi amor te amo y este bebé es el mejor regalo de la vida! -¡Justin te amo! -Yo a ti Hanna. -¿Y sabes cuándo saldré de aquí? -Aún no, supongo que harán algunos estudios para poder darte el alta. -Ya quiero ir a casa. -Falta poco no te desesperes.
Pasaron un par de días más para que me dieran de alta del hospital, fui a casa con mis hermanos y mi madre a pasar unos días.
-Hija ¿Estás cómoda? -Sí mamá. -Hanna, tengo que hablar contigo. -¿Qué pasa? -Mi amor hable con tus hermanos y creo que ya es momento que yo te deje hacer tu vida; Justin es un hombre maravilloso que te adora, Mia es una niña increíble y te quiere mucho. -Pero ¿Qué vas a hacer? -Antoni quiere que me vaya a Polonia con ellos, los niños han crecido sin su abuela y la verdad es que me gustaría pasar tiempo con ellos. -Mamá, yo también voy a tener un hijo que será nieto tuyo. -Lo sé y vendré a verlos siempre que pueda además estaré contigo cuando mi nieto nazca. -Te entiendo mamá, no tienes que darme explicaciones.
-Perdón, Hanna tienes visitas. -¿Ah si?
-¡Hanna! -¡Mia!
Mia entró corriendo a mi habitación y se subió directo a mi cama y me abrazo, afortunadamente yo estaba bien y lo único que necesitaba era descansar y dormir un poco.
-Hija despacio. -Perdón papi.
-Lo siento Hanna. -Está bien, te eche mucho de menos Mia. -Te traje un dibujo, mi papá dijo que estabas enferma y lo hice para que te sientas mejor. -Gracias, está hermoso.
-Mia ¿Quieres ir conmigo por galletas? -¡Sí! -Vamos.
Mi mamá y mi hermana se fueron con Mia a la cocina para que pudiera hablar con Justin.
-Ya que Mia se fue entonces ¿Puedo saludarte? -¿Estás celoso de tu hija? -Quizá un poco.