Capítulo 61

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-Me sorprende cuanto me conoces... Pero no estoy aquí para hablar de eso, en realidad quiero hacer un negocio contigo.
-¿Un negocio?
-Sí, quiero que me vendas una parte de la empresa.
-¿¡Qué!?
-Véndeme una parte de la empresa, necesitas hacerlo para que esto no quiebre ¿Por qué no te asocias conmigo?
-Estás loca.
-Piénsalo con calma; no tengo prisa.
-No tengo nada que pensar Rebeca.
-¿Seguro? Yo no lo estaría si fuera tú, mejor no te apresures a responder ahora y piénsalo... Adiós Justin.

Rebeca salió de mi oficina y enseguida entró mi asistente.

-Justin, Hanna vino hace un rato.
-¿Por qué no me dijiste?
-Me pediste que no te molestara, le dije que estabas en una reunión y dijo que fueras a su oficina cuando te desocuparás.
-Está bien, gracias.
-Justin.
-...
-¿Estás bien? Te ves preocupado.
-Estoy bien, voy a ver a Hanna.
-De acuerdo.

Fui a la oficina de Hanna para ver qué necesitaba y para intentar dejar de pensar en la propuesta de Rebeca.

-¿Estás ocupada?
-No, pasa.
-¿Cómo está la mamá más bella del mundo?
-Bien, pero un poco cansada, cada día me cuesta más trabajo moverme rápido; Charlie está creciendo muy rápido.
-Va ser un niño muy grande como su papá.
-Eso creo.

La abrace por la espalda para dejar mis manos sobre su vientre y sentir los movimientos de Charlie, recargue mi barbilla sobre su hombre y le di un beso en la mejilla.

-¿Qué pasa?
-Nada, me gusta estar así contigo.
-A mí también.
-Me dijo mi asistente que fuiste a buscarme pero estaba en reunión.
-Sí con Rebeca.
-Mi amor ¿Podemos no hablar de ella? Por favor.
-Está bien, pero de echo tengo que mencionarla.
-¿Por qué?
-Justin quisiera pedirte algo no como tu novia sino cómo tu empleada.
-¿Qué cosa?
-Ya falta poco para que entre al último trimestre del embarazo y todavía hay muchas cosas que tengo que arreglar para el día del nacimiento entonces quisiera pedir el premiso por maternidad de la empresa, me falta una semana para llegar al séptimo mes así que ya puedo pedir el permiso pero primero quería hablarlo contigo.
-¿Quieres irte de la empresa?
-Si pido el permiso son tres meses antes y tres meses después del parto, otra opción es que renuncie para poder estar de tiempo completo con Charlie.
-¿Qué es lo que tú quieres hacer?
-No sé, amo mi trabajo pero ahora que voy a ser mamá mi prioridad más grande es el bebé y antes yo creía que no podía ser madre pero ahora que ya viene en camino Charlie no quiero perderme ni un solo momento de su vida.
-Vamos a hacer una cosa, toma el permiso de los 6 meses y después decides si quieres volver o no, la empresa siempre va a tener las puestas abiertas para ti mi amor.
-Eso lo dices porque soy tu novia y madre de tu hijo.
-Lo digo porque sé cuanto te gusta tu trabajo.
-¿Entonces aceptas que tome el permiso? Lo digo como tú empleada.
-Lo aceptó, lo digo como tu jefe... Y cómo tu novio.
-Entonces en cuanto termine el proyecto con Rebeca hago los trámites.
-Está bien.
-Por cierto ¿A qué vino Rebeca?
-Vino a... Decir que le estaba gustando mucho lo que estás haciendo y le gustaría seguir trabajando con nosotros.
-Ah, que bien.
-Amor, Rebeca solamente va ser parte de los proyectos que tengamos para su empresa no será parte de nuestra vida.
-Ya fue parte de la tuya.
-Hubo muchas mujeres en mi pasado y lo sabes, pero desde que estamos juntos en mi vida solo existes tú.
-Lo sé, te amo.
-Yo a ti Hanna.

El teléfono de Hanna sonó en tono de mensaje.

-Se me había olvidado.
-¿Qué pasa?
-Mañana tengo cita con la ginecóloga para ver a Charlie.
-¿A qué hora?
-A las 9:00 am, llevaré a Mia al colegio después a la clínica.
-Hanna ¿Por qué no terminas el proyecto de Rebeca desde casa?
-¿Lo que resta del proyecto?
-Sí, no me gustaría que tuvieras que salir sola, desde casa puedes trabajar.
-Bueno, puedo hacer eso.
-Yo también trabajaré desde casa, puedo venir a la empresa solo cuando sea muy necesario.
-No es necesario que dejes la empresa.
-Quiero estar contigo, no me quiero perder el nacimiento de mi hijo.
-Todavía falta para eso.
-No me importa.
-¿Podemos hablar de esto en casa?
-De acuerdo.
-Gracias.
-¿Entonces podemos hablar de la boda?
-Justin.
-Está bien, hablaremos en casa de la boda también.
-Quiero terminar los pendientes de la oficina para ir a casa, no me siento muy bien.
-¿Quieres que vayamos al médico?
-No, es solo que he trabajado hasta tarde para tener listo todo el proyecto de Rebeca lo antes posible.
-¿Segura?
-Sí segura, no te preocupes.
-Ok, voy a estar mi oficina, si necesitas algo me avisas ¿Ok?
-Ok, tranquilo.
-... Te amo.
-También te amo.
-Es que no me canso de decírtelo.
-¡Ya! Ve a trabajar.
-Ok, pero te amo.

Hanna
Seguí trabajando en la oficina un rato más y después me fui a casa, no pude despedirme de Justin porque estaba en una reunión, Mía recién había entrado a clases de natación en el club en el que Justin era miembro pero como el trabajaba todo el día yo era quien llevaba a Mia a sus clases y la eaters a hasta que salía.

-¿Hanna?
-Rebeca ¿Cómo estás?
-Bien Gracias, no sabía que tenías membresía del club, es uno de los más exclusivos de la ciudad.
-Justin me hizo parte del club.
-Ah, ya veo.
-No sabía que también eras socia del club.
-Sí, cuando estaba con Justin nos hicimos miembros juntos.

-Señora Andreotti, su limonada.
-Gracias.

-¿Señora Andreotti?
-Soy la futura esposa de Justin así que mi registro de socia es con su apellido.
-Entiendo... Bueno tengo que irme Hanna, me dio mucho gusto verte.
-Igualmente Rebeca.
-Nos vemos.
-Adiós.

Rebeca
-Hola Justin, me gustaría que nos viéramos; es sobre el trabajo ¿Tienes tiempo para venir al club?
-¿Ahora? Voy camino a casa pero está bien, te veo en un rato allá.
-Ok, te espero.
-Adiós.

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