Justin Andreotti es un hombre de 29 años, soltero, atractivo, inteligente y sobre todo mujeriego pero también dueño de una importante agencia publicitaria de Nueva York.
Hanna Nowak es una mujer de 27 años, soltera, inteligente, educada, reservada y...
Justin Hanna subió a la habitación de Charlie con el monitor para bebés, Harry, Mia y yo nos quedamos en el comedor.
-Papi ¿Estás enfermo? -¿Enfermo? -Sí, dijo mi tío que estabas enfermo. -¡Ah sí! Me duele la cabeza, pero no es nada... ¿Ya terminaste el desayuno? -Sí. -Deja tus cosas en el lavavajillas y ve a lavarte los dientes. -Ya voy.
-Mia ¿Quieres ir al zoo? -¡Sí! -Alístate y nos vamos. -Ok tío.
-¿La vas a llevar al zoo? -No quiero que me des explicaciones a mí, pero Hanna sí las tiene que saber; me voy a llevar a Mia para que puedan hablar. -Gracias hermano. -No lo hago por ti, lo hago por ella y los niños... Justin te conozco perfecto y a Rebeca igual, conozco el pasado que tuviste con ella y en serio espero que no haya pasado lo que estoy pensando. -¿Crees que sería tan imbécil como para engañar a Hanna con Rebeca? -En serio espero que no; tu relación con Rebeca fue muy destructiva para ti. -Era muy joven y en ese tiempo lo único que me importaba era la fiesta y salir con mis amigos Harry pero ya no soy ese Justin, ahora tengo una familia que amo y no haría nada para lastimarla. -Eso espero Justin.
-¡Ya estoy lista tío! -Tenis nuevos ¡Nice! -Sí, me los compró mi mamá. -Que lindos.
-Me dijo Mia que la llevaras al zoo. -Sí, pasaremos el día juntos y la traeré en la noche. -Está bien. Gracias. -No hay de que agradecer, si necesitas algo llámeme. -Claro, gracias.
-¿Desde cuándo ustedes son tan amigos? -¡Desde que Harry no me abandonó con los invitados en la casa, desde que estuvo pendiente de cubrirte porque sabrá Dios en dónde te metiste con Rebeca! -¡Las cosas no pasaron así...!
-¡Chicos, chicos, chicos!... ¿Podrían esperar a que me lleve a la niña? -Tienes razón, lo siento.
-Mia vamos. -Ok.
-Adios mami. -Adios mi niña, te portas bien. -Claro.
-Adiós papá. -Adiós mi amor, haces caso al tío Harry. -Sí.
Harry y Mia se fueron para que Hanna y yo pudiéramos hablar sin la niña en casa.
-Ahora si ¿Puedes escucharme? -Adelante. -Hanna lo siento, no fue mi intención lo qué pasó ayer, un amigo que hace muchos años no veía vino a la ciudad y quería saludar así que nos vimos en un bar además estaba festejando su cumpleaños y de verdad que el tiempo se me pasó muy rápido; quise llamarte pero olvidé mi teléfono en casa así que... De verdad lo siento. -... -Hanna dime algo. -No tengo nada que decir... Rebeca te trajo completamente ebrio anoche, mejor llámala para que le des las gracias. -No tengo nada que hablar con Rebeca. -Pues anoche no parecía eso... Toma. -¿Qué es eso? -La lista de invitados para la boda, son los invitados de tu mamá. -¿De mi mamá? -La envió ayer ¿Quieres que agreguemos a Rebeca a tus invitados? Porque ni loca la invito yo. -Rebeca no irá a nuestra boda... Déjame hablar con tu familia por lo qué pasó ayer. -No es necesario, Harry me ayudó a decir que estabas en la oficina por trabajo. -¿Segura? -Sí. -Hanna te prometo que no volverá a suceder algo así. -Sabes que si me hubieras avisado no hubiera tenido ningún problema, estaba preocupada por ti. -Lo sé y en serio lo siento. -... Está bien. -Te amo mi amor, de verdad que no quería preocuparte. -Está bien, ya pasó.
Hanna Por alguna razón cada que discutíamos la causa era Rebeca y aunque Justin me decía que me amaba y yo sabía que así era cada vez más me costaba creerlo y decirle que yo a él no era igual que antes.
-Hanna podemos ver lo de la boda, Mia no va estar en casa así que avancemos en eso. -Sí, claro.
Nos pusimos a ver algunas cosas para la boda y decidimos que lo civil lo haríamos en casa, todo sería muy íntimo y esperaríamos a que Charlie estuviera más grande para la boda por la iglesia.
-Entonces ya es un hecho, dos semanas para ser marido y mujer. -Dos semanas mi vida. -¿Y qué vamos a hacer con la lista que hizo tu mamá? -Hablaré con ella, tú no te preocupes. -Está bien.
Charlie empezó a llorar cuando despertó porque tenía hambre así que tenía que alimentarlo.
-Yo voy. -¿Quieres darle de comer? -Sí. -Está bien.
Justin pocas veces alimentaba a Charlie, prefería darle solo lactancia materna pero también me gustaba que Justin se involucrara.
-Siéntate. -Ok. -Cuidado la cabecita. -Mi amor no es la primera vez que lo cargo. -Ok, ya sé pero cuidado. -Sí amor.
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-Hola guapo, vamos a comer.
Verlo con nuestro hijo así, hacía que me olvidara de todo lo negativo y de las cosas que no me gustaban, el amor que tenía Justin para nosotros era increíble.
-Eres muy apuesto, tienes los ojos iguales a los de tu mamá pero tienes el mismo carácter explosivo de tu hermana.
-¿No crees que es apuesto? -Es muy apuesto, se parece a su papá. -¿Su papá es muy apuesto? -Muy apuesto. -¿Y te enamoraste de su papá? -Me enamore demasiado de ese hombre. -¿Le podrías dar un beso a ese hombre? -... No, sigo molesta contigo. -¡Hanna! -Después de que termine su leche tienes que sacarle el aire, no se va a dormir de inmediato así que tendrás que cuidarlo despierto. -¿A dónde vas? -Necesito dormir, en serio no he dormido nada... Suerte con Charlie.
Le di un beso en la cabecita a Charlie y me fui a la cama, toda la noche me quedé despierta y estaba muy cansada así que en cuanto me acosté me quede profundamente dormida.
Justin -Bien galán, ahora solo somos tú y yo; dejaremos que mamá duerma y nosotros pasaremos un rato padre e hijo... Se me olvida que no hablas todavía así que tendrás que escucharme hablar a mí.
Hanna No sé cuánto tiempo me quedé dormida pero cuando desperté Justin y Charlie estaban dormidos a mi lado en la cama, me levanté lo más silenciosa que pude y cobijé a Justin, levante a Charlie para cambiarlo y acomodarlo en su cuna sin despertarlo.