-¡Espero que puedan ser felices!
-... ¡Nathalie espérate!
-¡NO... No quiero saber nada Erik, en el fondo siempre lo supe pero intentaba hacerme la tonta y creer que tú de verdad podías estar enamorado de mí, pero ya me di cuenta de que no y que siempre fue Hanna!
-¡Nathalie sabes que eso no es cierto!
-¡Erik los acabo de escuchar!
-...
-¡Nath escucha por favor!
-¡Tú cállate Hanna; siempre has tenido todo lo que has querido y felicidades que está no fue la excepción!
-¡NATHALIE!
-...
-No te preocupes por nada Erik, mañana mismo cancelo todo y aviso que la boda se cancela... A no ser que quieran usar también todo lo que prepare para casarse de una vez.
-¡Nathalie por favor no hagas esto!
-¿Que no haga que? Erik yo no me voy a casar con un hombre que sigue enamorado de su ex novia que además es mi hermana.
-Hanna dime una sola cosa ¿Sigues enamorada de Erik, sigues sintiendo algo por él?
-...
Estaba confundida con lo sentía, antes de saber todo lo que Erik había dicho yo estaba segura que Nathalie era la culpable de mi separación; pero la realidad era que mi hermana estaba más enamorada de mi novio que yo.
-... No, yo no siento nada por Erik.
Se me rompió el corazón con mi respuesta, pero prefería sufrir yo con eso que hacer sufrir a mi hermanita, ya la había pasado mal tantos años con mi rechazo que no podía seguir haciéndole daño.
-Entiendo si me odias, entiendo que no confíes en mí si estoy a solas con Erik pero créeme que a pesar de todo yo jamás haría algo que te lastimara, eres mi hermanita y te quiero y lo que más deseo es verte feliz.
-¿Cómo puedes decirme esto si te he hecho tanto daño?
-Tú no me hiciste daño, yo sola me lo hice y te culpe a ti por ello; Nath no sabía nada de lo qué pasó cuando vine a Nueva York y ahora que lo sé todo lo único que tengo que pedirte es que me perdones por haber sido tan mala contigo y por haberte tratado tan mal todo este tiempo, lo único que estabas haciendo era apoyar a una persona muy importante para ti cuando más lo necesitaba... Espero que puedas perdonarme algún día.
-Pues no Hanna, no tengo nada que perdonarte.
-... Está bien.
-No tengo que perdonarte nada porque eres mi hermana y te amo más que a mi propia vida, siempre has sido mi ejemplo a seguir y yo solo quiero que tengamos esa relación que teníamos cuando éramos niñas.
-¡Te amo Nathalie, perdóname!
-¡Te amo Hanna, perdóname tú a mí!
-¡No tienes que pedir perdón de nada, ya te lo dije!
-...
Me hizo mucho bien hablar con mi hermanita y pedirnos perdón por todo, en todo el tiempo que estuve molesta con ella había días que pasaba algo que sabía podría interesarle a Nath y quería llamarla para decirle pero mi ego y mi orgullo eran más grandes que por estúpidamente perdí muchos momentos con ella y en ese momento lo único que quería era recuperar ese tiempo perdido y hacer lo que fuera para que ella fuera feliz.
-Nathalie...
-...
-Hablemos por favor.
-...
-Habla con él Nath, yo sé que Erik te quiere.
-¿Tú vas a estar bien con eso?
-¿Vas a ser feliz con él?
-Yo lo amo demasiado.
-Entonces escúchalo y tomen una decisión juntos, yo voy a apoyarlos sea cual sea su decisión.
-Ok, gracias Hanna.
-Te quiero.
-Yo a ti.
-Erik, has lo que tú corazón te diga y lo que sea mejor para los dos.
-Ok.
-Adiós.
-Adiós.
Le di un beso en la frente a mi hermana y salí de la cocina, Antoni estaba sentado en la sala de estar con un vaso de agua en la mano y otro en la mesa de centro; me senté a un lado de él y recargue mi cabeza en su hombro con un gran suspiro que me hizo sentir un tanto aliviada.
-¿Así que todo se solucionó?
-No sé si todo, pero por lo menos ahora sé toda la verdad y reconozco que fue culpa mía, hice sufrir a dos personas importantes para mí y las alejé.
-Las alejaste de tu vida pero uniste las suyas.
-¿Sabes? Nunca pensé decir esto pero, nada me haría más feliz que ver a Nath vestida de blanco caminado de tu brazo hacia el altar para encontrarse con Erik; estoy segura que él la haría muy feliz.
-Odio admitirlo pero es cierto, se ven tan enamorados... Casi como tú y tu novio falso.
-¿¡Qué!?
-Tranquila que lo sé todo y Justin no fue quien me lo dijo.
-¿Entonces cómo lo supiste?
-Porque te conozco, ademas no importa eso; lo que importa es que él y tú se quieren de verdad y si siguen con este jueguito tonto cuando todo termine lo suyo también terminará, a menos que los dos tengan los pantalones para hablar de sus sentimientos y acepten lo que sienten el uno por el otro y se dejen de tonterías... Quién sabe y la siguiente en caminar por el altar de mi brazo seas tú y el que te esté esperando sea Justin.
-Después de lo qué pasó hace rato dudo mucho que Justin quiera si acaso contestarme el teléfono.
-Cuando un hombre está enamorado y la mujer por la cual nos comportamos estúpidos acepta los hechos nosotros solo las queremos más.
-¿Crees que sea buena idea ir a su departamento?
-Como hombre te digo que eso lo mataría, como tú hermano te digo que no son horas para que una mujer decente vaya a la casa de un hombre que vive solo.
-¿Y a quién le hago caso?
-A tu corazón.
-... Te quiero hermano... Adiós.
-¿Ya te vas?
-Le hago caso a mi corazón.
Tomé mi bolso y me fui al departamento de Justin, por lo general no me gustaba conducir de noche pero necesitaba hablar con él y aclarar las cosas. Cuando llegué estaba muy nerviosa y dudando si tocar el timbre o no, ya había hecho mil cosas para que el guardia del edificio me dejara pasar sin que le avisara que estaba allí, así que no había marcha atrás. Toqué el tiemble una sola vez y esperé unos segundo que se hicieron eternos.
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MI FAMILIA PERFECTA
RomanceJustin Andreotti es un hombre de 29 años, soltero, atractivo, inteligente y sobre todo mujeriego pero también dueño de una importante agencia publicitaria de Nueva York. Hanna Nowak es una mujer de 27 años, soltera, inteligente, educada, reservada y...
