-Justin, no veo porque la prisa pero podemos casarnos en dos meses, necesito recuperarme de la cesárea y después casarnos.
-Perfecto mi amor.
Hanna
Fue una semana bastante dura en el hospital para mí, Justin estuvo a mi lado todo el tiempo y no se fue a casa ni una sola noche; Nathalie y Erik se llevaron a Mia a su nuevo departamento ya que la madre de Justin no era la mejor abuela del mundo y no quería a Mia.
Por fin nos dieron el alta médica y pudimos ir con Charlie a casa, la madre de Justin se fue a un hotel para que pudiéramos estar más tranquilos ya que no tenían una muy buena relación madre e hijo.
-¡Hogar dulce hogar!
-Por fin en casa.
-¡MAMÁ!
-¡Hola mi amor!
-¿Y mi hermanito?
-Viene con papá.
-Quiero conocerlo.
-Ya lo conocerás.
-¡Hanna!
-Nath.
-Bienvenida a casa.
-Gracias.
-¿En dónde está Charlie?
-Lo trae Justin.
-¡Llegamos!
-¡Papi, quiero verlo, déjame ver!
-¡Tranquila Mia, espera!
-Ven Hanna, necesitas descansar.
-Sí, me duele un poco.
-Vamos, te preparé la cama.
-Gracias Nath.
-No agradezcas hermana, ven.
Todos subimos a la habitación principal con Charlie, Mia estaba muy emocionada de conocer a su hermanito y yo me sentía bastante dolorida de la cesárea pero muy feliz de estar en casa.
-¿Estás lista para ver a Charlie?
-Sí.
-Ok.
-... ¡Es muy pequeño y bonito; tiene los ojos como mi papá!
-Igual que papá y tú.
-Sí es verdad.
-¿Puedo darle un beso en la frente?
-Sobre su gorrito ¿Ok?
-Ok.
Todo parecía un cuento, Justin se estaba portando increíble, era un gran papá tanto con Mia como con Charlie; los días pasaban volando tanto que sin darnos cuenta ya habían pasado casi dos meses y todavía no veíamos mucho de la boda.
Era sábado cuando decidimos juntarnos todos en la casa para comer y ponernos al corriente ya que no habíamos podido convivir mucho por muchas razones así que decidimos hacer bbq en familia.
Justin
Había salido a comprar algunas cosas que hacían falta para el bbq cuando me encontré con Rebeca cerca del centro comercial.
-Justin, hola.
-Hola Rebeca.
-¿Cómo estás? Hace tiempo que no te veo.
-He estado ocupado.
-Ni siquiera has ido a la empresa.
-No, trabajo desde casa.
-Por tu hijo supongo.
-Por MIS hijos y Hanna.
-Justin sé que las cosas no han ido bien entre nosotros y en serio quiero terminar con esto de una vez ¿Recuerdas a Ian?
-Sí claro.
-Está aquí en Nueva York de hecho voy a verlo ¿Quisieras venir conmigo? Es su cumpleaños y vamos a tomar algo me gustaría que viniera y estoy segura que a Ian le gustaría mucho verte.
-No puedo, pero gracias.
-¡Justin por favor, sólo un ratito!
-En serio Rebeca no puedo.
-Por lo menos pasa a desearle feliz cumpleaños.
-... Ok, pero solo iré a eso.
-Está bien.
Hanna
-Harry que bueno que llegaste.
-Hola Hanna ¿Qué pasa?
-Justin pasa, de fue hace más de dos horas y no ha regresado.
-¿No lo llamaste?
-Dejó su celular cargando en la habitación.
-Tranquila, debe estar atorado en el tráfico; es Nueva York.
-Eso espero.
-¿Qué fue a comprar?
-No sé, Erik y él estaban hablando de eso.
-Voy a hablar con Erik y lo pedimos por delivery, tranquila Hanna.
-Ok, gracias Harry.
-Claro.
Harry era de una gran ayuda y apoyo para nosotros, siempre que lo necesitábamos estaba para nosotros.
Las horas seguían pasando y no sabíamos nada de Justin, obviamente estaba muy preocupada por él pero no quería preocupar a mi familia así que les tuve que decir que había tenido que ir a la empresa por algo urgente.
-¿Segura que no quieres que me quede contigo hasta que Justina llegué?
-Tranquila Nath ya no debe tardar.
-Está bien, si necesitas algo me llamas.
-Claro, te quiero.
-Te quiero.
Mi familia se fue y solo se quedó Harry conmigo y los niños.
-Ok ahora sí ya estoy preocupado por Justin, todo el día estuvo desaparecido.
-¿¡Y si le pasó algo!?
-No pienses eso, déjame ver qué...
Justo en ese momento se escuchó ruido en la puerta de la casa.
-Espera aquí Hanna, yo voy.
-Ok.
Me quedé en la cocina y Harry fue a ver qué estaba pasando.
-¿¡Qué haces tú aquí!?
-...
No pude quedarme más en la cocina y salí a ver qué estaba pasando.
-Hanna.
-¿¡Qué haces aquí Rebeca!?
-Ya sé que no soy tu persona favorita, pero ese hombre sí lo es.
-¿Justin?
-Bebió demasiado y obviamente no lo iba a dejar conducir así que lo traje.
-¿¡Y qué, quieres que te lo agradezca!?
-No estaría mal.
-Mira Rebeca; si lo que quieres es que te interrogue para saber que está pasando entre ustedes dos o haga una escena de celos no lo voy a hacer, no soy una niña así que no voy a caer en tus juegos.
-... Hanna...
-Rebeca ¿Por qué no me abres el coche? Déjame bajar a Justin.
-Está bien.
Harry bajó a Justin del coche de Rebeca, nunca lo había visto así de ebrio y obvio me había molestado bastante con él.
-¿Lo dejamos en la sala?
-... Que más quisiera, pero no quiero que Mia lo vea aquí en ese estado cuando se levante.
-¿Entonces que hacemos?
-Vamos a llevarlo a arriba, yo me quedaré en la habitación de Charlie.
-Ok.
-Déjame ayudarte.
-¡No! La cesárea es muy reciente, yo lo hago.
-Está bien, gracias.
-Hanna ¿Te importa si me quedo aquí? No me gustaría dejarte sola con Justin en este estado.
-Justo te iba a pedir eso, gracias Harry.
-Justin me va a escuchar mañana.
-Nos va a escuchar.
-Vamos, tienes que descansar.
-Ok, vamos.
Harry llevó a Justin a nuestra habitación y después de fue a la de huéspedes que era donde se quedaba en nuestra casa y yo me fui con Charlie.
En la mañana cuando nos levantamos a desayunar Justin se quedó dormido en la habitación mientras los demás estábamos en el comedor.
-Buenos días.
-Buenos días Harry.
-Tío Harry ¿Dormiste en casa?
-Así es.
-¿Y mi papá?
-Bueno, el no se sentía bien así que sigue durmiendo.
-Y cuando despierte no se sentirá mejor.
-¿Que dijiste mami?
-Nada mi amor, come.
-Harry prepare café ¿Quieres?
-Sí gracias.
-Buenos días.
-Buenos días.
-Llegaste temprano Harry.
-No me fui, dormí aquí.
-Ah.
-Hanna.
-Si quieres desayunar la comida está en la cocina... Voy a ver Charlie que ya despertó.
ESTÁS LEYENDO
MI FAMILIA PERFECTA
RomanceJustin Andreotti es un hombre de 29 años, soltero, atractivo, inteligente y sobre todo mujeriego pero también dueño de una importante agencia publicitaria de Nueva York. Hanna Nowak es una mujer de 27 años, soltera, inteligente, educada, reservada y...
