-$4,500 dólares.
-Aquí tiene.
-¿¡Cuánto!?
-$4,500 dólares.
-¡Justin estás loco, es muchísimo dinero!
-No lo es.
-Es más de lo que ganó en una quincena.
-¿Cuánto ganas a la quincena?
-Eso no importa.
¡Hanna no te enojes!
-...
Estaba molesta porque no entendía como podía gastar tanto dinero en tan poco tiempo en cosas para un bebé, no era necesario más de la mitad de cosas que había comprado pero claro como él podía pagarlo así de sencillo porque tenía el dinero pero yo no estaba acostumbrada a eso, nunca fui millonaria y sabía lo que costaba ahorrar para comprar algo que quisiera. Saliendo de la tienda nos fuimos al coche ya que iríamos a comer a un restaurante en otro lado.
-¿Sigues molesta?
-No.
-Eso es un sí.
-No estoy molesta.
-Hanna te conozco.
-Y si me conoces entonces ¿Por qué preguntas si estoy molesta?
-Iba a esperar hasta esta noche pero creo que mejor no.
-¿De que hablas?
Justin se fue por otro camino que no era al restaurante al que íbamos a ir a almorzar.
-¿A dónde vamos?
-A casa.
-¿Para qué?
-Ya veras.
Cuando llegamos a casa Justin subió a la habitación y yo me quedé en la cocina, no tardo mucho en regresar con una caja.
-¡Feliz aniversario!
-¿Qué es esto?
-Hoy es nuestro aniversario, hoy se cumplen dos años de que comenzó nuestra relación oficialmente.
-Justin no debiste...
-Es una de las fechas más importantes para mí.
-También para mí y de hecho también tengo algo para ti.
-¿Ah si?
-Sí, espera aquí.
Subí a mi closet por el regalo de Justin, sabía que tenía una colección de relojes y muchos de ellos eran bastante costosos, el que había elegido para él no era ni la mitad de costoso que los que solía comprar pero era muy parecido a uno que tenía su abuelo en una foto que tenía de cuando era niño.
-Feliz aniversario.
-¿Un reloj?
-No es como los que tienes, pero es parecido al...
-De mi abuelo.
-Sí pero sí no te gusta podemos cambiarlo.
-¿Bromeas?... ¡Hanna me encanta, gracias mi amor!
-¿En serio?
-¡Sí amor, muchas gracias!
Justin se quitó el reloj que tenía puesto y se puso el que le había regalado.
-¿Me puedes ayudar a ponerme el dije?
-Claro.
-Está hermoso, me encanta... Gracias Justin.
-Te amo.
-Yo a ti, pero aún estoy molesta porque gastaste demasiado dinero en las cosas del bebé.
-Lo siento, no lo volveré a hacer.
-Ok.
-Pero, no podemos seguir llamándolo "bebé" tenemos que ponerle un nombre.
-Lo sé amor, a mi me gusta tu nombre.
-No, no quiero que mi hijo sea como yo.
-Podemos esperar a Mia y decidirlo juntos.
-Ok, me gusta la idea.
Tocaron el timbre de la casa y Justin fue a abrir, era de paquetería con una caja enorme y unas flores.
-¿Qué es eso?
-No sé, pero tiene una tarjeta.
-Déjame ver.
¡Felicidades por su bebé, espero que les guste!
Rebeca.
-¿Rebeca?
-Es la nueva clienta de la empresa, hemos estado en contacto por algunos meses y se ha portado súper linda conmigo, después de que hablamos por un tiempo fue que quiso hacer negocio con nosotros.
-¡Ah!
-¿Lo puedes abrir por favor?
-Claro.
Justin abrió la enorme caja y eran muchas cosas para el bebé, ropa, juguetes, cosas de baño.
-¡No puede ser, es muchísimo!
-¿En dónde meteremos todo esto?
-No tengo idea.
-Quizás podamos usar la casa como bodega.
-Creo que es buena idea.
-¿Qué pasa?
-Nada, es solo que jamás imaginé que algo así podría pasar, ahora estoy esperando un bebé que amo locamente y ni siquiera sé cómo es, no lo conozco pero sé que daría mi vida por él. Es una sensación muy extraña.
-Lo sé mi amor, tampoco yo pensé que se podría querer tanto aún ser tan pequeño.
-Pero tú tienes a Mia.
-Lo sé pero no sabía de su existencia y fue de a poco que nos conocimos y sí ahora la amo con mi vida igual que al bebé pero es algo muy diferente.
-¿Crees que seremos buenos padres?
-Se que le daremos lo mejor a nuestros hijos, tendremos fallas pero daremos lo mejor.
-Eso espero.
Justin se puso a armar la cuna y los muebles para la ropa del bebé en su habitación que estaba al lado de la nuestra. Yo me puse a hacer el diseño de la empresa de Rebeca.
Toda la semana me la pase haciendo los diseños para la publicidad de Rebeca, el día de la cena de cumpleaños llegó y Justin y yo estábamos por irnos cuando llegó Harry para cuidar a Mia con una excelente noticia.
-Hanna, Justin les tengo una noticia.
-¿Cuál?
-Le propuse matrimonio a Jane y aceptó... ¡Me voy a casar!
-¿¡En serio Harry!?
-Sí hermano.
-¡Felicidades!
-Gracias.
-¡Muchas felicidades Harry!
-Gracias Hanna.
-¡Tío!
-Hola princesa.
-¿Me vas cuidar?
-Así es, tus papás tienen una cena de trabajo y yo me quedaré contigo.
-¿Y por qué no vino mi tía Jane?
-Bueno no sé ¿Quieres que venga?
-¡Sí!
-¿Te parece si vamos por ella?
-Sí vamos.
-¿Puedo ir con mi tío por mi tía Jane?
-Pero lleva un suéter mi amor.
-Sí mami.
-Ok.
-¿Desde cuando Mia te pide permiso a ti?
-No sé, sabe que yo le doy permiso y su papá no.
-Es inteligente, se parece a mí.
-Ey no lleguen muy tarde, Mia debe ir a la cama a las 9:30.
-Lo sé papá.
-Justin ¿Podemos irnos?
-Sí vamos.
Nos fuimos a la cena y yo me sentía algo rara, tenía un presentimiento que no sabía cómo explicar pero Justin de inmediato supo que algo estaba pasando.
-Si quieres podemos volver a casa.
-No, estoy bien.
-¿Segura?
-Sí, estoy bien.
-Ok.
Cuando llegamos al lugar entregué las entradas al hombre de seguridad y nos dejaron pasar, la cena tenía dress code formal ya que era un evento de gala.
¡Hanna, viniste!
-¡Hola Rebeca!... Déjame presentarte a mi...
-Hola Justin, tanto tiempo sin verte.
-¡Rebeca!
-¿Se conocen?
-¡Claro, Justin y yo salimos!
-¿¡Ah si!?
-Sí pero hace mucho tiempo.
-...
-Dos años y medio.
-No mucho tiempo.
-Ahora los veo, tengo que recibir a unos amigos pero siéntanse cómodos.
-Gracias.
Rebeca se fue con sus invitados y Justin y yo nos quedamos solos.
-¿Así que saliste con Rebeca cuando ya estábamos saliendo?
-¡No estábamos saliendo oficialmente, yo era tu falso novio en ese momento y mi relación con Rebeca no era nada serio!
-Tampoco lo nuestro era serio.
ESTÁS LEYENDO
MI FAMILIA PERFECTA
RomansaJustin Andreotti es un hombre de 29 años, soltero, atractivo, inteligente y sobre todo mujeriego pero también dueño de una importante agencia publicitaria de Nueva York. Hanna Nowak es una mujer de 27 años, soltera, inteligente, educada, reservada y...
