Emma:
—¿Y qué te parecen? —Pregunto, mientras Agatha, la dueña de la tienda de ropa revisa el boceto de diseños que prepare para ella.
Tengo unas bolsas debajo de los ojos y lucho con el bostezo que quiere salir, pero termina ganando y me cubro la boca con disimulo.
Levanto la mirada y mis ojos se encuentran con los de Rosaline, mientras Agatha está pendiente de la hojas que pasa, Rosaline ordena la estantería y me da aliento en silencio.
Regreso mi atención a la dueña, ahora tiene la ceja alzada y hace una mueca sin quitar los ojos de mis diseños.
Me muerdo los labios cuando cierra la carpeta donde traje los bocetos.
—¿Y bien?. —Alzo mis cejas.
Levanta la mirada seria y mi sonrisa crece esperando lo mejor, y así resulta cuando una sonrisa se ilumina.
—Son grandiosos.
Agrando los ojos, Rosaline se nos acerca.
—Son muy bueno...—Está a punto de llamarme condesa, hasta que le lanzo la mirada. —Emma. —Ella misma se corrige.
—¿Podemos empezar ya...?
Agatha encoge los hombros. —Cuando quieras.
Suelto un pequeño grito de emoción y termino rodeándolas con los brazos, mientras salto con ellas emocionada.
(***)
Aplasto la masa que tengo debajo de mis manos, enterrando los dedos dentro y siguiendo las instrucciones de Cindy, nos encontramos en la cocina y las dos realizamos el mismo postre, tarta de fresas.
Las chicas de servicio se encuentran alrededor de nosotras, algunas sentadas con los codos apoyadas sobre la madera y otras de pie, pero todas atentas a lo que hacemos y escuchando mi relato sobre los bocetos.
Debería estar pendiente de mi boda, pero... prefiero conocer estas recetas que le hare a Bram una vez casados.
Escucho un fuerte carraspeo
—Hola...
Sonrio cuando mis ojos se encuentran con los de la condesa, las chicas se levantan y las que se encontraban de pie se mantienen firmes como soldados.
La condesa ríe e ingresa a la cocina. —Lamento interrumpir.
Noto el tono de ligera sorpresa de todas al escuchar la disculpa de Dayanne.
Vuelvo a hablar, tratando de eliminar la incomodidad.—Hacemos tarta de fresas ¿Se nos une, condesa?
Ella coloca los ojos sobre la mesa donde se encuentra la masa, levanta la mirada y me sonríe, dándome una respuesta firme.
Bram:
Arreglos florales, el salón, el banquete, la música y podría seguir en el número de cosas que necesita una boda según las tradiciones de mi madre y sobre todo olvidaba como le ponen de ansiosa.

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Un anillo para Emma
RomanceMonte Carlo, destino paisajístico de la nobleza y el hogar de Emma. Emma Dempsey esperaba un anillo y en lugar de eso obtuvo una ruptura, ahora no sólo debe aceptar que su ex novio de hace cinco años, se encuentra al lado de una mujer mucho más jove...