Me tambaleé por la impresión que me había causado aquel mensaje. No había sido un simple intento de robo. Había atentado contra su propio amigo y había muerto uno de sus guardias a consecuencia de ello. Una persona había muerto a causa de él. Tenía que haber sido él ¿Quién más? Él había pronunciado esas palabras anteriormente.
— Yulia ¿Te encuentras bien? — ¿Cómo había sido capaz? ¿Qué clase de persona era? ¿Por qué quería destruirlo y porque me utilizaría a mí? ¿Qué era todo aquello? Por Dios ninguna de todas mis preguntas tenía respuestas ni sentido. — Yulia ¿Qué te sucede? — Insistió intimidándome con su mirada fija en mi.
— Yo... — ¿Qué diablos debía hacer? Presa del pánico me dirigí hacia la puerta pero volvió a sonar mi celular. No me sentía capaz de observar la pantalla. El miedo se había instalado en todo mi cuerpo en cuestión de segundos.
*La próxima vez no será una simple golpiza, la próxima la bala será directamente para él. Si dices una sola palabra sobre esto él sufrirá las consecuencias. Andrew
Estaba completamente loco.
— ¡Yulia contéstame por el amor de dios! — No podía procesar aquello pero me obligué a calmarme. Lo primero que debía hacer era salir de allí para poder pensar con tranquilidad.
— No es nada. — Mi voz me había jugado una mala jugada mientras me giraba hacia él de nuevo. — Solo debo ir a casa. — Esta vez había sonado más convincente, la Srta. Carol entraba en ese instante y aproveché la oportunidad.
— Espero que se mejore Sr. Jeremías. — Retrocedí temblando y me esforcé por mantener la clama ¿Por que hacia aquello? Me pregunté ¿Cómo era posible que alguien que decía ser su amigo fuera tan cruel?
— Yulia, espera. — Se tomó unos segundos — Gracias.
— De nada. — Salí de aquella habitación sin rumbo. El corazón me latía con prisa cuando por fin me apoyé sobre la puerta al salir ¡Cretino!, pensé. La puerta de su habitación estaba custodiada por el mismo guardia que me había acompañado antes. Me miró por unos segundos, pero me retiré inmediatamente. Debía serenarme para poder aclarar mi mente. Tomé un taxi hasta el pub de Noah. No podía ir a casa. Cuando entré y vi a Yigit sentado en la barra tomándose una cerveza supe que podía contar con él.
— Yulia ¿Qué fue lo que paso? La oficina se convirtió en un caos. La prensa y la policía estuvieron rodeando la Agencia hasta hace un par de horas. Todo fue muy confuso, un guardia a muerto. — Deje mi bolso sobre la barra y tomé asiento a su lado. Intenté respirar un par de veces para poder tomar el control de mis nervios. — No conseguirás evadirme. — Me dijo.— Tienes problemas y una única alternativa. Contármelos. — Le agradecí a Dios en ese momento por haberme puesto a Yigit en mi vida. Era mi cable a tierra definitivamente.
— Yigit. Estoy aterrada. — Me largué a sus brazos a desahogarme tanto por el susto que había pasado por Jeremías como por los mensajes del sínico del Sr. Andrew.
— Cálmate Yulia. — Me apartó por un segundo. — Noah tráenos un par de cervezas. — Noah asintió desde la otra punta de la barra al parecer estaba atareado con sus clientes. — Te escucho Yulia. — Me animo.
Luego de haberle contado todo lo que había sucedido a Yigit me sentía un poco más tranquila al menos.
— ¿Qué harás Yulia? ¿Renunciaras como dijiste o seguirás en la Agencia? Ha muerto una persona por su causa. — Enfatizó en la última frase.
— No lo sé Yigit estoy muy confundida y asustada con todo esto. — Limpié mis lágrimas disimulando para que Noah no me viera en ese estado.
ESTÁS LEYENDO
Yulia Primera Parte
RomanceYulia lleva una vida tranquila en Atlanta Georgia, junto a su familia y dedica sus días con sus amigos y estudiando fotografía. Pero esa actitud de una vida pacífica no es más que una fachada para esconder la crueldad de un brutal suceso que vivió e...
