- No. No. Eso es muy difícil para ti, estas con una mujer después con otra ... - Exclamé furiosa y comencé a alejarme hacia la puerta.
- Si me sirviera para olvidarte. - Se puso de pie inmediatamente y me corto el paso cerrandome la puerta.
Conocía muy bien aquellos ojos que me observaban, a simple vista parecían de color miel, pero si los miraba detenidamente eran de un ámbar embriagador, sin embargo, alrededor del iris se ponían color café y si por casualidad les daba el sol eran de un color verde oscuro, pero de todas las maneras posibles eran mis ojos preferidos en todo el mundo y me perdí en su mirada como tantas otras veces.
- ¿No te da ni un poquito de celos? - Me preguntó. Baje mi vista ignorándolo y me tomó por mi brazo para que volviera a mirarlo. - ¿No te parte al medio saber que me voy a casar con otra mujer, Bombón? Dime. - Me suplicó.
No solo me partía al medio, sino que me estaba desarmando por dentro y estaba segura que por más que pasara el tiempo jamás lograría olvidarlo. No sabía lo que iba hacer con mi vida ni lo que haría sin él, pero debía aterrizar en la realidad y recordar que su vida estaba en juego.
- No. No ... - Titubeé soltándome de él para alejarme. - Lo que me parte el alma es que sufras por algo que no puede ser. Si ese amor que dices sentir es real. Claro. - ¿No podía ser que él fuera lo que más amaba en el mundo cuando acababa de decirle a otra mujer que no podría perderla? ¿Cómo iba hacer para no sentir ese dolor que sentía adentro? ¿Cómo haría para no mirarle más? Comenzó a caminar más hacia mí, pero con cada paso suyo yo iba retrocediendo hasta que me di la espalda contra la pared de la sala de estar.
- ¿Qué pasa Yulia? - Su voz sonó algo ronca, ya sabía perfectamente lo que provoca en mi escucharlo así. - ¿No habías calculado esto cuando planificaste sacarme de tu vida? - Susurro arrinconándome contra la pared.
- No discutiré eso contigo ahora. - Dije casi sin aliento. Maldita sea, debía salir ilesa de esa conversación, ¿No sabía cómo? pero tenía que hacerlo.
- Mira nuestra situación Yulia. - Tras una pausa añadió. - ¿Ves lo que nos estamos haciendo el uno al otro? - Inquirió dirigiéndome una penetrante mirada.
- Hemos terminado Jeremías, ya he hablado y discutido sobre esto. - Con un supremo esfuerzo había conseguido sonar bastante convincente.
- Has terminado y has hablado pero esta situación en la que me condenas a veces me pega en la cabeza ¿Qué puedo hacer? - Frotó lentamente su cien.
- Ten cuidado esa puede ser señal de presión alta. - Comenté intentando quitarle importancia.
- Por el amor de Dios Yulia. - Frunció su ceño colocando sus manos en sus caderas. - ¿Puedes ser seria? Intento hablar contigo. - Subió su tono de voz queriendo intimidarme, pero no lo lograría.
- Baja la voz Jeremías alguien puede escucharte. Tomate el café, tal vez te tranquilices mientras lo bebes. - Intenté salir de esa posición en la que me había arrinconado al ponerme contra la pared, pero él se interpuso en mi camino acercándose más aún, quedándose parado frente a mí, casi rozándome. - ¿Por qué me ... - Al tenerlo tan cerca sentí un olor a whisky que venía de su boca que deliciosamente la tenía demasiado cerca. - Jeremías, el whisky te afecta no deberías beberlo por la mañana. - El asintió con su cabeza.
- En realidad, todo podría haber sido muy distinto ¿Lo sabes? - Comenzó a subir sus manos perfectas por mis caderas muy despacio hasta el primer botón de mi blusa. - Tú y yo ... podríamos haber tenido una oportunidad diferente Yulia. - Fue desprendiendo el primer botón y luego el segundo hasta que le agarré una mano para que no continuara.
ESTÁS LEYENDO
Yulia Primera Parte
RomansaYulia lleva una vida tranquila en Atlanta Georgia, junto a su familia y dedica sus días con sus amigos y estudiando fotografía. Pero esa actitud de una vida pacífica no es más que una fachada para esconder la crueldad de un brutal suceso que vivió e...
