A las seis de la mañana, después de una noche de insomnio, el sonido de mi celular me arrancó de mi primer adormecimiento profundo. Desorientada y con un pequeño dolor de cabeza lo busqué a tientas.
- Diga. - Contesté demasiado somnolienta.
- Srta Yulia, soy Thomas. - Dijo pero estaba demasiado aturdida para asociar por que me estaría llamando a esa hora. - Hemos tenido un incidente. - Mi cerebro empezaba a despejarse a modo de alerta. Me incorporé en mi cama rápidamente.
- ¿Un incidente? - Pregunté sobresaltada. - ¿Que tipo de incidente?
- Hubo un intruso en el edificio. - Salté de mi cama del todo despierta, la sangre me había subido a la cabeza a una velocidad sin precedentes.
- ¿Un intruso? - Pregunté desorienada. - ¿Hubo algun herido algun daño?
- Ninguno Srta. - Me aseguró rápidamente. - Aún estamos averiguando al respecto. No pudimos dar con él. - Hizo una pausa. - Por órden del Sr. Jeremías debe quedarse en su apartamento hasta nuevo aviso, lo mismo para el Sr. Yigit. - Continuó. - Se ha dado la información en la Agencia de que él señor Yigit se encuentra enfermo y usted se ha quedado a su cuidado por unos días. Le aviso por si alguien se comunica con usted. - Me informó con exactiud. - Ya hemos duplicado su seguridad. - Concluyó y recordé que Carol había hablado de veinte guardias de seguridad, imaginar que cuarenta tipos me estaban protegiendo no hizo más que alterarme aún más.
- Ok Thomas... Gracias. - Dije nerviosamente, cortando su llamada. Me tomé un segundo para intentar tomar aire pero atine a salir corriendo directamente hacia la habitación de Yigit con el corazón palpitándome en mi garganta no sin antes haberme llevado puesto una de las sillas estilo france que se encontraban en el pasillo. Maldije por haberlas puesto allí.
- ¡Despierta Yigit! - Lo llame al abrir de golpe la puerta de su habitacion. Me acerque rápidamente, él me apartó la mano sin siquiera abrir sus ojos.
- ¿Eh? ¿Que? ¿Que paso Yulia? - Prenguntó aún desorientado, enrredado entre sus sábanas.
- Alguien... alguien entró en el edificio. - Le dije sin más, capaz que de esa forma terminaría por orientarse.
- ¡¿Que?! ¿Cuando? - Se frotó su rostro con sus manos. - ¿No habrá sido un sueño tuyo, Yulia?
- Acaba de llamarme Thomas... El sujeto a huído. - Añadí con un pequeño temblor en mi voz.
Dos horas después con mi taza de café entre mis manos ambos estabamos en la cocina del apartamento observando mutuamente el ordenador de Yigit sobre la encimera de mármol grueso, detalladamente demasiado lujoso. Mi estómago dio un vuelco por los nervios que aún continuaban acechándome. Aguardabamos por alguna escucha de la Agencia y la primera surguío de la oficina de Andrew.
- ¡No me sobra el tiempo para esperar! ¡Ahora desen prisa y hagan lo que sea necesario! - Se sobreentendía que recién ingresaba a su oficina. Pero no se escuchó respuesta alguna por lo que me dije que sería una llamada telefónica. - ¡¡Eres un mediocre!! - Agregó furisos. - ¡¡Arreglarás este desastre y quiero que lo hagas de inmediato hoy mismo. Muévete!! - Exigió. - Damos un paso adelante y luego dos hacía atrás. No estamos ganando más dinero con esto. Debemos dar el siguiente paso Edward. - Giré mi rostro hacia Yigit de inmediato. Luego no se escucho nada más. Recordaba a Edward solo como una vaga sombra, había sido unos de los custodios de Jeremías aquel día en que lo había encontrado herido en el estacionamiento. Luego había sido mi propio custodio hasta que Jeremías lo había despedido cuando me había escapado del apartamento sin que él me hubiera visto. Agradecí a Dios por haberlo hecho, de no ser así no se que hubiera sucedido a esta altura. Él mismo Jeremías lo habría contratado personalmente y bajo aquel sistema riguroso con el que contrataba a su gente. Había sido un hombre de su entera confianza. Y lo reconocí de inmediato de aquella vez en que había encontrado a Andrew hablando en el pasillo con alguien con el cual no había podido reconocer su voz. Sabía que había escuchado esa voz en otro lado anteriormente ¿Cómo no me había dado cuenta antes? Yigit tecleó sobre su operador seguramente en busca de alguna otra escucha.
ESTÁS LEYENDO
Yulia Primera Parte
RomanceYulia lleva una vida tranquila en Atlanta Georgia, junto a su familia y dedica sus días con sus amigos y estudiando fotografía. Pero esa actitud de una vida pacífica no es más que una fachada para esconder la crueldad de un brutal suceso que vivió e...
