Capítulo 48

40 4 2
                                        

- Ven conmigo - Dijo cuando se apartó de mi tocando el botón del quinto piso.

- ¿Qué? - Pregunté sin más. Pero en su mirada no vi más que un deseo que me atravesó por completo y sin dejar de observarme me cargo sobre sus hombros. - ¡Déjame Jeremías! ¡Suéltame! ¿Te volviste loco? - Grité ya sobre sus hombros. Las puertas del ascensor se abrieron y pude observar que habíamos salido a un pasillo. Caminó a grandes sancadas hasta llegar a una puerta a la que ingreso con una tarjeta magnética como si de una habitación de hotel se tratara.

- Tenía que verte a solas. - Dijo una vez adentro bajandome de sus hombros mientras cerraba de un portazo la puerta y echaba el seguro. En un abrir y cerrar de ojos observé el lugar, noté que era una amplia y lujosa habitación que nada tenía que envidiarle a ninguna suite de ningún hotel.

- ¡No quiero Jeremías! - Dije inmediatamente sin dejar de preguntarme ¿Dónde demonios estábamos? - ¡Ya dije todo lo que tenía que decir! - Centencié cruzando mis brazos inconscientemente creo que para sentirme un poco mas segura en aquella situación en la que habíamos terminado.

- No... No lo dijiste. - Murmuró seriamente y con un tono demasiado elevado para mi gusto. - Y antes de que te hagas un nudo en esa cabecita tuya, esta es mi habitación... Tengo una aquí en la Agencia para descansar cuando quiero estar solo. - ¿Y porque diablos yo no sabía de la existencia de esta maldita habitación? Detesté aquella amarga sensación que no podía dejar de sentir al pensar que llevaba a otras mujeres allí.

- ¡¡Mira lo que hiciste!! - Me limité a reclamarle intentando alejar alquellos pensamientos que solo me habían más daño. - Me están esperando para empezar a trabajar - Agregé con más calma comenzando a irme hacia la puerta intentando escapar lo mas rápido posible.

- ¡¡Y yo te estoy esperando desde hace mucho tiempo Yulia!! - Gritó en ese mismo instante cerrandome el paso y tomándome por mi brazo. Solo inhalé profundamente un poco de aire volviéndome hacía él, viendo el enojo que transmitían sus ojos en ese momento. Debía calmar mis nervios e intentar hablarle tranquilamente.

- Escucha...

- ¡¿Fingiste que estabas enamorada?! - Me interrumpió preguntándome. - Porque yo iba a acabar con mi matrimonio. - Dijo aquello con su mandíbula apretada y noté que la mía estaba de la misma forma. Esta vez sí que no se la dejaría pasar por nada en el mundo.

- ¿¡Acabar!?... ¡¡Estas muy bien casado y hasta un hijo vas a tener!! - Le arrojé literalmente en su cara, las palabras salieron con toda la rabia que llevaba guardando en mi interior a causa de ello sin importarme que alguien pudiera escucharnos. Él simplemente me miró fijamente.

- ¡¡Nunca más va hacer como pudo haber sido Yulia, solo por causa tuya!! - Me acusó ofuscado. - Rechasé a Florencia y tú me dejaste. Ella no lo olvida y nunca lo va a olvidar Yulia... - ¿Ella sabía sobre lo nuestro enconces? Su mano se aferró a mi brazo mas fuertemente lo que me cabreó aún más.

-¡¡Y yo tampoco voy a olvidar todo lo que me hiciste!! - Volví a gritarle en su rostro intentando zafarme de su amarre. Porque aquel embarazo me había destrozado completamente, saber que tendría un hijo con otra mujer me había desgarrado por completo.

- ¿¡Qué fue lo que yo te hice!? - Preguntó sujetándome esta vez por ambos brazos. - ¡¡Arriesgue todo por causa tuya. No tiene ni idea de cuanto y solo para que me echarás de tu vida como si fuera un completo extraño!! - Murmuró entre dientes sin quitarme los ojos de encima. Piensa Yulia... respira, me exigí intentando en vano soltarme.

Yulia Primera Parte Donde viven las historias. Descúbrelo ahora