Capítulo 40

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- Disculpen el mal entendido. - La Srta. Carol habló sin dejar de ver nuestros rostros perplejos ante aquel ataque de Jeremías el cual siempre actuaba de forma muy correcta delante de sus empleados, pero yo lo había visto en ese estado en más de una oportunidad, completamente sacado y con la furia latente a flor de piel. - ¡Vamos todo el mundo a trabajar! ¡No pierdan el tiempo! - Ella se retiró junto a Andrew mientras todos nos fuimos poniendo de pie saliendo de la sala. Yigit se acercó a mí y pude ver en su rostro un atisbo de inquietud.

- ¿También estas tan confundida como el resto de nosotros? - Dijo por lo bajo mientras salíamos.

- Pues no lo sé. Todo es muy confuso. - Miré a mi alrededor para cerciorarme que nadie estuviera escuchándonos. - Hablaremos luego hay algo que debo decirte, pero no es el momento ni el lugar. No confió en nadie aquí Yigit.

- Ay por Dios, empiezas a asustarme de verdad. Ya me siento nervioso y no he hecho absolutamente nada. - Sostenía una carpeta en sus manos la cual no dejaba de mover y presionar repetidas veces.

- Pongámonos a trabajar y luego iremos al Pub de Noah ¿Qué dices?

- Me parece bien. - Largo el aire. - Estaremos más tranquilos y me vendría de maravilla un par de cervezas, calmaran mis nervios un poco. Será mejor que me ponga con lo de la campaña tengo un largo día. - Se alejo rápidamente hacia la sala de archivos.

La sesión me distrajo de todo aquel lío, siempre era un tipo de liberación para mí, llevándome a olvidarme de todo lo demás y centrándome únicamente en el concepto al cual pretendía llegar. Disfrutaba muchísimo más de los exteriores, pero tenía que reconocer que una sesión en un estudio, a veces, era más cómodo y el resultado final sería completamente diferente. Una no era mejor que otra claro, pero simplemente eran distintas. El control que se obtenía en un estudio era enorme y debía tener los detalles muy en cuenta para conseguir unas fotografías perfectas. Las posibilidades eran infinitas por la alternativa que la luz me brindaba y el ambiente que iba generando a medida que iba realizando la sesión. Cambie de posición el trípode y cuando capté ese segundo sentí que era el momento correcto, como si algo o alguien estuviera diciéndome ahora Yulia. Para mí las fotografías siempre debían ser artísticas no había otra forma de verlas y de sentirlas. Después de la sesión me dediqué de lleno a la edición, todavía contaba con tiempo, de esa manera adelantaría trabajo y al día siguiente solo le echaría un vistazo y lo demás correría por cuenta de la Srta. Carol quien se encargaría de enviar el material. Mientras estaba en los últimos retoques Yigit entro para hacerme volver a la realidad.

- Oye Yulia ya es tarde. Será mejor que nos vayamos. Yo ya he terminado y estoy exhausto. - Se podía ver en su rostro que no estaba exagerando.

- De acuerdo. Solo dame solo unos segundos y terminaré con esto.

- Estoy pensando solo en estar sentado en la barra del Irlandés Errante bebiéndome de una vez esa bendita cerveza. - De reojo vi que enarcaba las cejas con una sonrisa.

- Ok. Listo ya he terminado. - Apagué mi ordenador y recogí mis cosas. - Vámonos de una vez, tenemos que hablar.

Después de haber bajado del autobús y mientras íbamos de camino hacia el Pub no podía dejar de tener una sensación extraña, seguía sintiéndome vigilada, miré varias veces hacia atrás pero ya era de noche y no vi a nadie cerca, pero había algo que me inquietaba. Era difícil no estarlo ¿Quién no lo estaría? en cualquier caso la vida me había enseñado lo importante que era enfrentar los problemas, así como enfrentar el dolor. No descartaba beber más de una cerveza, eso era una buena señal.

Yulia Primera Parte Donde viven las historias. Descúbrelo ahora