Me intrigaba saber quién había ido hasta su casa así que no perdía nada con asomarme al pasillo. Pero al escuchar la voz de Andrew sentí una punzada de terror. Me acerqué hacia las escaleras para oír un poco mejor. Quizá estaba demasiado cansada para pensar con claridad, pero en ese momento no veía otra manera de averiguar algo al respecto. Necesitaba un punto de partida.
- Supe que habías regresado de New York antes de lo previsto. Quise pasar a saludarte. - Ya solo de escucharlo hablar me estremecí.
- No te hubieras molestado Andrew, tuve un contratiempo eso fue todo. - Me pregunté ¿Por qué si eran tan amigos Jeremías no le había comentado lo que había sucedido en realidad? Se suponía que él si confiaba en Andrew.
- Me lo imaginé ¿No servirás un whisky para tu amigo Jeremías? ¡Que descortés de tu parte! - Hizo una pausa. - Oh lo lamento ¿No me digas que estas con Florencia? Hombre hubieras empezado por ahí. - Maldito imbécil. Me acerqué un poco más para intentar verlos. La única manera de avanzar era comenzar me dije, así que aprovecharía aquella charla.
- No. No estoy con Florencia. Estoy solo. Y entre Florencia y yo no hay nada más que una amistad Andrew. - Agregó y su voz sonó cortante y fría.
¿Y por qué no mencionó que estaba conmigo? Si es que entre ellos existía una gran amistad no por parte de Andrew por supuesto, pero Jeremías ¿Por qué que no le decía la verdad? Algo comenzaba a inquietarme entre esos dos.
- Ven. Tomaremos algo. Siéntate. - Dijo Jeremías más relajado esta vez al tiempo que serbia dos vasos de whisky y le entregaba uno a Andrew en su mano.
- Florencia estuvo en casa. Ella sigue loca por ti amigo. - Mierda. Zorra, sabía que estaba buscando algo más. Ambos tomaron asiento a mi entender aparentando tener una charla entre amigos.
- Eso quedo en el pasado. - Musitó. Así que había pasado algo entre ellos y de solo imaginármelo se me revolvió el estómago, había dicho que solo era una amiga de su familia. Maldito mentiroso.
- Pues parece que para ella no ha quedado para nada en el pasado. - Sostuvo Andrew con desdén.
- Ya lo entenderá. - Afirmó Jeremías taciturno.
- Ah por cierto sé que los chismes no te van, pero este llamó mi atención. - Bebió de su vaso de whisky. - Recuerdas aquella noche en que nos encontramos con Yulia y sus amigos en el boliche ¿Recuerdas eso? - Preguntó haciendo énfasis en ese hecho puntual.
- Si lo recuerdo perfectamente. - Su voz sonó fría como un tempano.
- Y recuerdas ese chico amigo suyo... un tal Noah. Se presentó desesperado en la oficina buscando a Yulia como un loco. Dijo ser su novio. - ¿De qué mierda estaba hablando ese idiota ahora? ¿Y por qué Noah haría esa estupidez?
- ¿No me digas? - Lo dijo quitándole importancia.
- Como lo escuchas. Me quede sin palabras ¿Quién hubiera dicho que esa chica tendría novio? ¿Sabes? - Se tomo un segundo. - Ella siempre llamó mi atención. De hecho, me atrae. Puede que me la coja un día de estos cuando me dé la gana. Sé que le gusto, no será difícil. - Mal nacido ¿Qué mierda era lo que pretendía? Ardí de cólera en ese mismo instante, sentí que mi rostro se me había quedado sin sangre.
- Pues espero que tengas suerte. - Ese comentario suyo me había dolido más de lo que hubiera querido. No esperaba esa reacción suya ¿Por qué había dicho eso como algo al pasar? ¡Cuándo hacia menos de media hora me estaba haciendo el amor! Era un iceberg o no le corría sangre por sus venas. Bebió su whisky de un solo trago largo.
ESTÁS LEYENDO
Yulia Primera Parte
RomanceYulia lleva una vida tranquila en Atlanta Georgia, junto a su familia y dedica sus días con sus amigos y estudiando fotografía. Pero esa actitud de una vida pacífica no es más que una fachada para esconder la crueldad de un brutal suceso que vivió e...
