En ese momento vi a Yigit ponerse de pie y caminar hacia el ventanal. Revisando las puertas que daban a la terraza, para seguramente asegurase de que estuvieran trabadas a la vez que corría las cortinas. Luego sacó del pequeño bar una botella de whisky, no se molesto en buscar hielo.
- Toma un trago de esto. - Destapó la botella y sirvió dos dedos de aquel líquido color ambar en un vaso de cristal y me lo acercó a mis labios. Obedecí sin pensarlo hasta que el fuego cruzó mi garganta. - Esto te ayudara. - Comentó Yigit e inmediatamente escuché la voz de Jeremías.
- Un momento, - Dijo rotundamente. - Ese bolígrafo de allí no es mío. - Seguramente Yigit notó mi palidez, sentí un frío inmenso por mi cuerpo que me pregunté si no estaría congelada hasta los huesos. - ¡Harry! - Gritó ¿Como diablos notó el maldito bolígrafo entre una veintena de ellos? Me pregunté.
- Si señor. - Contestó luego de un momento, debía de haber estado fuera de su oficina como acostumbraba a estarlo.
- Este bolígrafo no es mío. Grace revisa todos los días mi oficina. ¡Chequealo ahora mismo! - Ordenó.
- Si Señor. - Dijo Harry de inmediato. -Tiene un mínimo dispositivo como micrófono. - Comentó luego de lo que me parecieron horas no segundos.
- ¡Destruyelo! ¡Voy a terminar con todo esto de una maldita vez! - El pánico me inundó por completo al escucharlo de aquel modo ¿Que sería capaz de hacer? Dios mío debía de evitarlo de todas las maneras posibles. Se escucho ruido a interferencia y luego nada más, solo silencio. Logré que un trago más pasara por mi garganta, luego apoyé el vaso de whisky a un lado y tomé mi celular sin que mis manos dejaran de temblar. Vi a Yigit asentir con su cabeza, dándome el visto bueno desde el otro lado del escritorio. Con mis dedos temblorosos marqué su número. Solo esperaba que tomara la llamada. Carajo responde el maldito teléfono, dije poniéndome de pie incapaz de permanecer sentada.
- Yulia, Estoy ocupado. - Su voz no dio chance a que me sintiera calmada, para nada. - ¿Te encuentras bien? - Habló luego de un momento. Pero pude sentir su mal genio de igual manera.
- He sido yo... La que ha puesto ese micrófono ... he sido yo. - Repetí rápidamente. Con la esperanza de calmar el revoltijo en mi estómago comencé a dar vueltas por aquella habitación. - Por favor no hagas ninguna locura...
-¡¿Qué?! - Exclamó sin poder creer lo que estaba escuchando. - ¡¿Tú estás completamente loca Yulia?! ¡La única que hace locuras aquí eres tú! - Agregó cortándome la llamada. Por un momento solo bajé mi cabeza hasta mis manos, obligándome a respirar, solo respirar. Me acerqué nuevamente al ventanal en silencio corriendo un poco con mis dedos aquellas cortinas opacas de terciopelo, noté su textura suave entre mis dedos. Deje vagar mi mirada por sobre la ciudad donde brillaban las luces. Pese a los nervios había recobrado un poco el sentido común.
- Quiero saber Yigit. Cuéntame. - Dije dejando atrás la vista que tenía atravez del ventanal para verlo a él. Ceñudo con las manos en los bolsillos de su bata clavó la vista en mi.
- ¿No se que quieres saber? - Preguntó.
- Necesito empaparme en el tema antes de estar parada frente a él. - ¿Como podría estar cara a cara? pensé estremecida. Cuando todo a mi alrededor estaba hecho trizas yo solo me había quedado contemplando la ciudad, cavilando tristemente mis actos y decisiones. Me compuse de un momento a otro en cuestión de segundos, necesitaba ganar tiempo. Valor me dije. - Dime Yigit. - Sabía que él tenía conocimiento sobre el tema, más que cualquier otra persona aficionada. Me acerqué de nuevo al escritorio mientras él tomaba asiento detrás de este hurgando en los estantes y en los cajones en busca de unos documentos escritos en turco. - Parece que has trabajado mucho mientras yo lo único que hacía era enamorarme de Jeremías.
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Yulia Primera Parte
RomantizmYulia lleva una vida tranquila en Atlanta Georgia, junto a su familia y dedica sus días con sus amigos y estudiando fotografía. Pero esa actitud de una vida pacífica no es más que una fachada para esconder la crueldad de un brutal suceso que vivió e...
