Era agradable trabajar con Yigit, se podía decir que coincidíamos en casi todo y prácticamente aprendía más a su lado que si estuviera cursado una carrera de publicita. Aunque mi trabajo eran las fotografías en las campañas, trabajaba junto a él la mayor parte del tiempo en la creación de ideas. Era loco como sin querer había entrado en ese mundo. Toda mi vida me había levantado y acostado rodeada de anuncios publicitarios, en la televisión, los periódicos, mientras navegaba por internet e incluso en las redes sociales sin prestar atención ni interés de cómo se realizaban, sin tener noción de cuanto esfuerzo había detrás de una simple publicidad y hoy al estar en el detrás de escena viendo cómo se llevaba a cabo una idea, como se formaba una campaña y el impacto que estas tenían en las personas no dejaba de fascinarme. El resto del día trate de centrarme en no pensar más en todo aquello que me desbordaba. Tenía que aprender a lidiar con ello al menos hasta que lograra llegar al fondo de esa maraña de mentiras secretas. En el momento en que estábamos junto al resto del equipo creativo esperando el resultado de la licitación sentí que alguien me sujetaba por uno de mis brazos, me puse tensa al intante, al darme la vuelta tenía frente a mí esos ojos color café con su mirada penetrante dejándome sin aliento por unos segundos como de costumbre. Su mirada desprendía destellos de impaciencia y algo más que no llegué a identificar.
- Tú y yo tenemos una conversación pendiente. - Sin darme chance a soltarme ni por un solo segundo me guió hasta su oficina sin llamar la atención de los demás al menos que me haya dado cuenta. Al entrar y cerrar la puerta soltó mi brazo y tomó aire - ¿Qué era lo que me ibas a decir antes que Carol nos interrumpiera? - Había hecho un trato por su propia vida y debía cumplirlo no me importaba nada más ni siquiera el precio que pagaría por ello.
- Nada ... bueno, te iba a decir que tú y yo nunca vamos a poder estar juntos. Así que no me busques más. - Sentí una opresión en mi pecho y pensé que desaparecería si me retiraba de allí pero ciertamente sería inútil.
- Nunca es una palabra muy grande ¿Por qué la dices? - De pie frente a él lo observé, reparé en su aspecto tan masculino, su expresión algo ruda, sin duda estaba perdida, pensé. Pero debía ser fuerte.
- ¡Porque si! Porque tú te casarás con esa mujer después de todo. - Tras esas palabras bajé mi mirada tenía la esperanza de que lo entendiera de una vez. No podía seguir viéndolo a los ojos o sería incapaz de seguir allí frente a él y se daría cuenta de mi fragilidad o de que estaba totalmente asustada que era peor.
- ¡No te creo una palabra! No me casaré con ella si tú me lo pides Yulia. ¡Ven aquí! - Tiró de mi hasta la sala de estar. - Si me dices que no lo haga, no lo haré. Me responsabilizaré del niño, pero no me casaré con ella, aunque vaya en contra de mis principios ¿Lo entiendes? - Debía librar mi propia batalla, debía hacerlo por él, encontrar respuestas que me ayudaran a resolver el problema en el que estaba metida. No debía de tener miedo solo para probar que era capaz de enfrentarme a las circunstancias que vendrían luego. Me solté de su mano dándole la espalda.
- ¡Lo que estás diciendo es un delirio total! - Para concentrarme clave mis uñas en la palma de mi mano hasta que sentí dolor. - Por favor piensa un poco lo que me estás diciendo. - Me giré de nuevo hacia él para enfrentarlo. - Tú y yo no tenemos nada en común. A parte ya no te quiero en mi vida ... Espero que seas muy feliz. - Intentaría demostrarle que no lo necesitaba, que me bastaba conmigo misma. En fin, iba a necesitar algo más que unas simples palabras.
- Tú no eres así Yulia. Hablas por rabia. - Lanzó un suspiro de irritación que no pudo disimular a pesar que lo había dicho casi en un susurro.
ESTÁS LEYENDO
Yulia Primera Parte
RomanceYulia lleva una vida tranquila en Atlanta Georgia, junto a su familia y dedica sus días con sus amigos y estudiando fotografía. Pero esa actitud de una vida pacífica no es más que una fachada para esconder la crueldad de un brutal suceso que vivió e...
