Capítulo Veintisiete; Todos tenemos un límite, veo el mío contigo.
Karol S.
Me duele la cabeza, y no recuerdo que mis clases hayan sido más aburridas que hoy. Tuve un día de mierda con maestros de mierda que me pusieron los nervios de punta.
Pero, vamos avanzando, y sé que en un abrir y cerrar de ojos, tendré que enfrentarme a mi cruda realidad. Sobretodo ahora que he comenzado mi tesis.
Odio las tesis por cierto.
Propongo que eliminemos las tesis. Y las universidades.
Si. Karol para presidenta.
Agotada cierro la puerta de casa a mis espaldas apoyándome en esta. Es martes. Ruggero no trabajó así que algo debe estar haciendo.
—¡Ruggerito! —escucho la carcajada haciendo que despegue la espalda de la puerta.— Basta. Me siento mejor.
—Júrame que te sientes mejor.
—Si, lo juro.
¿Qué hace Camila aquí?
Arrastrando los pies camino hacia la sala esperando que su irritante voz se apague. Estoy de muy mal humor. Y saber que ella está aquí no mejora las cosas.
Además, ¿No hace nada más que estar con Ruggero?
Desde el día que bebí demás en esa noche de chicas he visto que Ruggero cómo que anda muy pegado a ella. No sé exactamente qué pasó pero supongo que han vuelto a ser mejores amigos.
No me afecta, pero es un poco molesto que ella se la pase en esta casa. Demasiado molesto, de hecho.
—Hola, mi amor.
Ruggero mueve su mano al verme. Sonrío apretando los labios y Camila acomoda su cabello mirándome.
—Hola, Karol.
Acomoda su blusa y cierra los dos primeros botones de esta. Arqueo una ceja.
—Hola. —respondo al final.
—Nosotros ya comimos, pero te dejé tu comida en el microondas. —me informa Ruggero.— Puedes calentarla y comer.
—¿La calientas por mí? Es que estoy cansada y quiero bañarme.
—Estoy viendo la película.
Señala la pantalla con pesadez. Camila sonríe y yo asiento entendiendo el punto.
Camino con pesadez escaleras arriba.
Quisiera saber qué pasó en solo un mes. No entiendo por qué se hicieron tan pegados.
Ingreso a la habitación conteniendo el grito de sorpresa cuando veo a Andrea durmiendo en mi cama. Sonrío.
Que hermosa que es esta niña.
Me la comería a besos.
Con cuidado cierro la puerta dejando mis cosas junto a la puerta. Camino hacia el baño y me deshago de mi ropa para abrir la llave de agua.
No espero que se caliente, solo ingreso debajo de esta y me permito disfrutar de mi ducha después del día de mierda que tuve. Y aún tengo mucho por hacer así que no me siento para nada bien.
Cuando salgo, Andrea aún no ha despertado así que soy libre de vestirme y sacar mis cosas para comenzar con mis tareas. Me estoy muriendo de hambre, pero él solo pensar que tengo que levantarme de la mesa en dónde estoy haciendo tareas, me pone de los nervios.
Así que solo saco las papitas que me compré en la universidad y me dedico a lo mío.
Pongo algo de música bajita para no despertar a la niña y comienzo a revisar mi lluvia de ideas para la tesis.
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Miente Para Mí
FanfictionLuces feliz, tanto que sacrificaría mi vida para que lo seas a mi lado.
