Introducción

543 31 23
                                        

Dedicatoria

Dedico estas páginas a mis hijos: Hugo, Joel, Osiris y Sandra, quienes han sido mi fuerza y mi inspiración. A mis nietos: Fabián, Waldo, Suhey, Vanesa, Yuliana y Cooper, que con su alegría han dado nuevos colores a mi vida. Cada palabra escrita lleva el eco de su presencia y el amor que me sostiene.

Introducción

Mi nombre es Rosalía Badillo Rodríguez. Nací en Etzatlán, un pequeño pueblo del estado de Jalisco, México, aquel lejano 23 de diciembre de 1950. Soy la tercera de quince hermanos, y estas páginas son un viaje al pasado, un regreso a los recuerdos de mi niñez: los días de escuela, los juegos interminables y las aventuras compartidas con mi querida hermana Luz Elena, apenas un poco mayor que yo.

Cada pasaje es una ventana abierta a la vida sencilla y entrañable de aquellos años, donde la inocencia y la esperanza se mezclaban con la alegría y la nostalgia. Les prometo que, si leen Pasajes de mi infancia con buen ánimo, encontrarán en estas memorias un reflejo vivo de la niñez y, quizá, también un motivo para sonreír.

Prólogo

Quise dejar en estas páginas algunos recuerdos de mi infancia, antes de que el tiempo, implacable, los borre de mi memoria. La vida es generosa cuando concede una larga existencia, pero también exige que no olvidemos lo vivido, pues con los años la mente se va desgastando.

Este libro es, al mismo tiempo, un legado: un testimonio de mi paso por la vida, para que mis hijos, mis nietos y quizás mis bisnietos recuerden que yo también fui niña, que no siempre fui la simpática abuelita que hoy me nombran con cariño.

Aquí relato mis días de escuela, los juegos de aquella época, los paseos en familia, las festividades y leyendas de mi pueblo, las ceremonias religiosas que daban sentido a la comunidad, la convivencia con mis bisabuelos, abuelos, tías, tíos, primos y amigas. Entre risas, confidencias y algún que otro chisme, se dibuja el retrato de los primeros doce años de mi vida, sin duda los más felices.

¿Me acompañan a leer?

Regreso al pueblo 

Faltan pocos días para que mi hermana mayor regresé a los Estados Unidos donde vive desde hace varios años, estamos platicando amenamente de pronto me dijo.

-Antes de irme quiero pedirte un favor.

-Claro que sí, si está en mis manos.

-Quiero que me acompañes al pueblo.

- ¡A Etzatlán!

-Si, no quiero irme a Arizona sin visitarlo, quiero recorrer las calles en donde pasé mi niñez y parte de mi adolescencia, visitar a mi madrina de primera comunión.

-Lástima que ya ningún pariente viva en el pueblo, mi abuela Pachita que en realidad era bisabuela, y mi tía Rafaela eran las únicas que quedaban, pero desde que murió mi abuela, a mi tía se la trajo su hija Gloria a vivir con ella para que no estuviera sola en el pueblo.

-Ya ha de estar muy viejita.

-Pues mírate en un espejo, nosotras ya estamos bien rucailas (viejas), imagínate mi tía que era hermana de mi abuela.

-Cuantos años tenía mi abuela Pachita cuando murió.

-Tenía 106 años.

-Crees que aún viva tu madrina Mari.

-Pues no lo voy a saber si no voy -. ¿Tú has vuelto a ir al pueblo?

-Si, dos veces, pero ya tengo mucho tiempo que no voy, desde que los niños estaban chicos los llevé a que conocieran a su tatarabuela o sea a nuestra bisabuela.

-No, pues sí que tienes mucho tiempo de no ir.

-Mañana nos vamos temprano, después de todo solo queda a dos horas de aquí, es un pueblo chico.

Al siguiente día salimos temprano a visitar nuestro pueblo querido, cuando llegamos nos sorprendimos gratamente la entrada del pueblo ya no era la que recordábamos estaba totalmente cambiada para bien.

Conforme recorríamos las calles nuestra sorpresa crecía y crecía más, nuestro pequeño pueblo se había convertido en uno mucho más grande, los campos en donde jugábamos ahora estaban convertidos en casas, más que pueblo parecía que caminábamos por las calles de la ciudad.

Conforme recorríamos las calles mi pensamiento voló hacia el pasado cuando apenas era una pequeña niñita de cuatro años.


Pasajes de mi infanciaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora