Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

Mucho gusto

271 27 4
                                        

Al día siguiente, al notar que Kion no estaba en el ático lo primero que despertó a todos fué el grito de Murdoc.

Era curioso: el reloj marcaban las dos de la tarde y aún nadie había despertado, hasta ese momento claro.

– ¡AHHHG! ¡HA ESCAPADO! ¡LA CIENTÍFICA HA ESCAPADO! ¿QUIEN DE USTEDES FUE MALDITOS...? – seguía insultando, mientras comenzaba a bajar las escaleras para golpear con fuerza las puertas de las respectivas habitaciones de cada uno e ingresar a toda costa furioso, en búsqueda de la chica.

Noodle se despertó del susto, y rápidamente le indicó a Kira que se esconda en su baño, hasta que logre calmar al morocho.

–¡NOODLE! ¡FUISTE TU, LO SÉ! – derribó la puerta furioso.

–¡¿Hey, qué rayos te pasa, idiota?! ¡Te recuerdo que estás en MI habitación! – enfatizó molesta, cruzándose de brazos mientras se paraba frente a él bloqueándole el paso.

– ¡¿DÓNDE ESTÁ?! ¡¿LA DEJASTE ESCAPAR?! – batió sus manos en el aire desesperado.

– Claro que no, hasta que no te calmes no te diré dónde está. – respondió firme.

Murdoc respiró hondo, juntando su dedo mayor y su dedo pulgar en una pose de yoga. Una vez que se tranquilizó, miró a Noodle con una sonrisa extremadamente fingida.

– ¿Dónde está la científica, querida? – exageró.

– Hablo en serio.

– Bien. ¿Que quieres que haga?

– Necesito que te comportes como un humano, y dejes de actuar como un loco psicópata.– respondió aún cruzada de brazos.

En la puerta de la habitación, ya se asomaban Russel y 2-D curiosos y aún con temor de recibir algún golpe por parte de Murdoc.

–¡Y ustedes dos se van! – les gritó la nipona furiosa.

Murdoc cerro la puerta tras de sí.

– Bien, lo intentaré. Dime por qué la liberaste antes de tiempo, Noodle.

– Porque no se merecía estar así. ¿Cómo quieres que confíe en nosotros si la tratas como a un rehén?

– Ya te lo dije, yo solo facilité las cosas. – respondió con aires de grandeza mientras miraba sus uñas verdosas y largas.

Noodle rodó sus ojos, sabía que él no volvería a hacer nada que ella no quisiera. Así que suspiró.

– Bien, pero a partir de ahora te vas a introducir con ella y le vas a explicar la situación con tus palabras. Sin violencia. Sin golpes ni amenazas... ¿Entendiste?

– ¿Y como estás tan segura que ella no huirá? Confías muy rápido en las personas, Noodle. – respondió burlón.

– ¡PROMÉTELO!.– insistió.

– Bien, bien. Lo prometo.

Noodle camino en reversa sin quitarle los ojos de encima a Murdoc. Éste rodó sus ojos impaciente.

Abrió el pomo de la puerta lentamente, aún de espaldas y al moverse un poco finalmente salió Kira de el baño.

Tenía una expresión aterrada, y Murdoc notó que traía ropa de Noodle.

– Hola Kion. ¿Dormiste bien, eh? – preguntó Burlón.

– ¡Aléjate de mi!

– Tranquila, no voy a hacerte nada. A partir de hoy empezamos a trabajar... Soy Murdoc, el líder de la banda, bajista, mente maestra... Bueno, todo para ser exactos. – alzó una ceja engreído, casi invisible bajo su cabello negro.

Rhinestone Eyes | Gorillaz Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora