Aquel día intentó todo el día sintonizar aquella radio que tenía anotada, pero no hubo caso. No pudo escucharlo otra vez.
Por la noche, luego de trabajar, se preparó una cena rápida y se internó frente a la vieja radio que tenía en su apartamento.
– Vamos, sé que no estoy loca... Estaba ebria, pero no drogada. – Murmuró buscando una vez más la emisora.
Había otra persona hablando, mientras contaba datos sobre la banda de la canción que estaba sonando. Pero no era Murdoc.
– Quizá tenga que esperar hasta más tarde... – se dijo a si misma, desanimada.
De todas formas dejo la radio encendida para escuchar un poco de música, y se sentó en el sofá de la sala para comenzar a cenar su cena rápida. Era una comida previamente preparada, de esas que comprabas en el supermercado y solo debías ponerla en el microondas.
Y después de un buen rato, cuando se terminó la última arveja. Escuchó una canción conocida...
Sonaba "Lighthouse keeper" de Sunforest, de un álbum que él alguna vez le había enseñado. ¿Sería él...?
– ¡Yyyy... Estamos en vivo una vez más! Bieeenvenidos a mi show de radio. Yo, Murdoc Niccals una vez más presentando una noche de música increíble, aquí, en Plastic Beach.
Lo oyó una vez más. Ésta vez con sus cinco sentidos intactos... No podía creerlo. No podía creer que no había alucinado, no había sido un sueño.
¡LO HABÍA ENCONTRADO! corrió a toda velocidad hasta la radio, y la tomó con ambas manos sin poder quitarle la mirada sorprendida de encima, con lágrimas en los ojos.
– Solo aquí una vez más... En ésta mierda flotante. Si, estoy solo. ¡ESTOY SÓLO! ¿ALGÚN PROBLEMA CON ESO?.
Se oía paranóico, ¿Plastic Beach, dónde diablos quedaba ese lugar? Se preguntó Kion. Rápidamente, lo anoto en una libreta que tenía a unos metros de distancia.
– Y si, si... Estás escuchando punto Nemo FM, 48 grados Sur 23 grados Oeste. La mejor estación de radio que puedas escuchar, punto final.
Cómo si hubiera leído su mente, abrió sus ojos y su boca en grande. Anotó toda esa información en la libreta, y miró sorprendida hacia la radio.
Luego, se tiró en el sofá aún shockeada escuchando la canción que él había sintonizado, mientras tenía un break. No podía creer que por fin lo había encontrado.
Había extrañado tanto su voz... Sus bromas, su humor. Cerro sus ojos sonriendo y sintió aquella sensación en el pecho y en la panza una vez más. ¿Qué era...? Una necesidad de saber si él estaba bien... De saber si estaba a salvo.
Pero no lo oía bien. Lo oía aturdido, aterrado. Por supuesto que tenía su mismo humor, pero había algo que estaba ocultando. Había mencionado que estaba solo... Hace tanto tiempo.
No podía dejarlo solo. Debía encontrarlo.
Tenía que encontrarlo.
✧ ✧ ✧
– 48 grados sur, 23 grados oeste. – Murmuró pensativa, mirando un gran mapa antiguo que había comprado en una tienda de recuerdos.
Pasó un dedo por los distintos mares y continentes pensativa. Luego miró las esquinas. Buscó 23 del lado oeste del mapa, haciendo un camino invisible con su dedo índice y bajó 48 grados hacia el sur.
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Rhinestone Eyes | Gorillaz
Fiksi PenggemarDesesperado en busca de un cerebro para salvar algunos problemas de su banda Gorillaz, Murdoc Niccals pone su mira en Kira Ion, una científica investigadora recién llegada a Londres Su historia no comienza del nada bien. Aunque para su suerte, en l...
