Ella lo miró pensativa por unos segundos. ¿Qué la hacia feliz? Sentía que esa pregunta era confusa. Además, estando bastante más ebria que hace unos minutos atrás, le costaba elegir una respuesta que se amoldara a la situación.
La Kira de hace un año le habría respondido que la hacía feliz ir de compras al centro comercial de Los Ángeles, irse un fin de semana a Miami y obtener un buen cultivo en una investigación. Pero la Kira de hoy había cambiado tanto...
– Es una buena pregunta, pero últimamente no se qué me hace feliz. Siento que debo conocer mejor a ésta nueva versión de mi misma. – confesó arrastrando un poco las palabras. Murdoc la oía expectante, apoyando su rostro en una mano intentando fijar la vista en aquella muchachita de cabellos rojos. También estaba bastante ebrio. – ¿Qué fue lo que hiciste aquel día con el bajo?
Preguntó desafiante. Él alzó una ceja bajo su fleco, con la mirada algo perdida pero había comprendido su pregunta.
– No puedo decírtelo, arruinaría la magia del misterio.
Tomó un shot, sin quitarle la mirada de encima. Kion se removió algo nerviosa en su lugar.
– ¿Haces eso con todos?... ¿Haces eso con tus fans?
– No, no lo hago con todos. Sólo con las personas que me interesan. – confesó.
– No digas tonterías...
– No lo hago, es la verdad. ¿Por qué crees que terminaste cediendo ante mi?
Kion se sintió desprotegida allí mismo, pero a la vez había algo en su mirada que le inspiraba confianza. Él no tenía intenciones de hacerle daño.
Era tan extraño... Y una vez más, sintió allí lo que sintió aquella mañana en la sala de música.
– ¿Lo estás haciendo ahora cierto? – preguntó con una voz temblorosa.
– Probablemente sean todos los shots que te has tomado. – bromeó, molestándola y rió.
Kion rió soltándose un poco más.
– ¡Es momento de bailar! – exclamó parándose. Aquel juego debía llegar a su fin.
Murdoc rió y la guió hasta la jukebox, mientras miraban las canciones que habían disponibles.
Deslizó un centavo en la máquina, y comenzó a sonar "Back in the U.S.S.R" de The Beatles.
Ambos comenzaron a bailar al ritmo movido del rock n' roll de la canción, entre risas y extraños movimientos.
Si hubieran estado más sobrios, probablemente les habría importado lo que el resto pensaba... Pero estaban demasiado ebrios como para dejar de reír y pensar en "qué dirían los demás".
Murdoc tomó su mano y guió un improvisado baile de Rock n Roll ahora en pareja.
Entre carcajadas, y respiraciones agitadas terminó la canción y por ende aquella desastrosa coreografía.
– Cielos, creo que no había bailado así desde que iba al secundario... – confesó Murdoc entre risas.
– ¿Y eso fué en qué siglo? – se burló Kion volviendo a la mesa, éste le dió un leve empujón.
– Cállate rojita. Será mejor que vayamos a casa, a menos que quieras seguir explicándome tu aburrida vida.
– ¡Oye! Tu quisiste hacer éste juego.– rió tomando su abrigo.
Se acercaron a la caja a pagar, y luego se dirigieron al auto.
– Espera, no pensarás conducir ebrio... Llamemos un taxi dentro. – lo frenó, con la poca coniencia que le quedaba.
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Rhinestone Eyes | Gorillaz
FanfictionDesesperado en busca de un cerebro para salvar algunos problemas de su banda Gorillaz, Murdoc Niccals pone su mira en Kira Ion, una científica investigadora recién llegada a Londres Su historia no comienza del nada bien. Aunque para su suerte, en l...
