Una semana se había cumplido desde que los muchachos se habían ido de vacaciones. Solo faltaba una semana más y ya estarían volviendo a casa.
El teléfono sonó en la sala de estar, y Kion corrió a atender desde la otra esquina de la casa.
– ¿Diga?
– ¿Kion? ¡Noodle aquí!
– ¡Oh Noodz! ¡Que alegría oírte, estaba esperando tu llamada!
– ¡Ow Kion, me alegra oírte también! ¿Cómo estás nena? ¿Qué tal todo?
– Bueno ya sabes, aquí la vida sigue más o menos igual. La reina sigue viva, el presidente sigue siendo Boris Johnson... Trabajamos en aumentar la producción de nuestro negocio, y Murdoc sigue igual de gruñón que siempre. – bromeó haciendo estallar en risas a la nipona a través de la línea.
– ¡Oye! ¡Eso no es verdad! – se quejó el otro, oyendo su voz desde las escaleras.
Kion rió y negó con la cabeza.
– Me alegra oír que todo vaya igual, ¿Que tal la vida con Murdoc? ¿Difícil?
– Yo diría que es un aprendizaje, debo confesar que en verdad él está... Distinto ahora que no hay otros más aquí. Es como si pudiera ser más el mismo. – Murmuró para que él no la escuche desde arriba.
– ¿De veras? Pues... Me alegra oír eso. Temía que sea un dolor en el trasero para tí. Aquí es como un sueño hecho realidad...
Estuvieron hablando por un buen rato de cómo les estaba yendo a todos en Hawaii. Según le contaba, habían disfrutado de cada día al máximo.
Las playas eran un paraíso, Russ se la pasaba en el mar cristalino de Hawaii, y Stuart probó junto a Noodz todos los tragos disponibles, con y sin alcohol. Bebieron hasta los tragos con los nombres más extraños.
Luego de colgar, se reunió con Murdoc en la cocina.
– ¿Qué te contó Noodle? – preguntó mientras se preparaba una tostada con mermelada.
– Que la están pasando de maravilla... Por poco y me arrepiento de haberme quedado aquí. – rió mientras se sentaba en la mesada de la cocina.
– No lo creo, estar aquí conmigo ya es una maravilla. – Acotó con aires de grandeza.
– Ya cállate...
– Además, ya tuviste tus vacaciones en Los Angeles.
– ¡Hey, eso fue un sólo día! No es justo.– se cruzó de brazos.
– Es broma, es broma. – rió el azabache mientras terminaba su tostada, sacudiendo sus manos para quitar las migas. – Por cierto, la casa se sintió vacía sin ti cuando te fuiste.
– Que exagerado, fue solo un día.
– Lo sé... Pero es cierto. La casa preguntaba "¿Cuándo volverá...?"
Ella rió y lo miró, aquello había sonado como un poema.
– ¿Es una canción?
– No. Es cierto.
– Cielos, eres un maldito poeta. Por poco y le quitas el lugar a Pot. – se paró riendo con nerviosismo, mientras comenzaba a prepararse un café.
– ¿Terminaste lo de hoy? – preguntó cambiando de tema. – Hay un lugar que me gustaría enseñarte...
– Si ya terminé... ¿Qué es?
– Es sorpresa. – sonrió de lado, y salió de la cocina dejándola allí sola.
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Rhinestone Eyes | Gorillaz
FanficDesesperado en busca de un cerebro para salvar algunos problemas de su banda Gorillaz, Murdoc Niccals pone su mira en Kira Ion, una científica investigadora recién llegada a Londres Su historia no comienza del nada bien. Aunque para su suerte, en l...
