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Encontrado

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Mientras Kion preparaba el almuerzo, Murdoc aún dormía.

– Buenos días. – oyó la voz de Stuart a sus espaldas.

Volteó mientras preparaba unos huevos para hacer omelette y le dedicó una cálida sonrisa.

– Buenos días Stu, ¿Dormiste bien?

– Buenos dias. S-Si, si.. – respondió desganado mientras se sentaba en la mesa, refregando sus ojos.

Kion notó una expresión distinta en su rostro. Supo que algo le ocurría.

– ¿Ocurre algo?

Él se quedó pensativo unos segundos.

¿Debería decirle lo que había visto la noche anterior? Quizá era muy desubicado, quizá por algún motivo aún no se lo habían contado y no quería quedar como un metiche.

Suspiró y volvió a mirarla.

– Kion... ¿Puedo preguntarte algo?

Ella dejó la mezcla y volteó caminando hacia él con el ceño fruncido, para prestarle atención.

– Por supuesto, lo que sea... ¿Qué ocurre?

– Tú... ¿Tú realmente por qué viniste aquí?

Ella alzó ambas cejas en un acto inconsciente, y buscó la respuesta adecuada.

– Bueno yo... Ya sabes. Los he echado de menos, y Murdoc fue el más accesible. No sabía dónde estaban tú o Noodle y Russ...

– No me mientas Kira... – respondió bajando la mirada, mientras jugaba con sus dedos nervioso. – Desde que llegue he notado la tensión en el ambiente... Puedo ver cómo lo miras. Cómo él te mira a tí... Yo ya lo sé.

La miró con nerviosismo y tristeza.

Mentirle ya no serviría, era obvio que él lo sabía.

– Bien... Es cierto. – confesó con timidez. – Yo si siento algo por Murdoc. Pero no creas que es por lo único que he venido, el resto si es verdad.
Vine porque lo quiero y siento cosas por él, pero también porque quiero reunirlos a todos otra vez.

Él no sabía que decirle ahora que ella había confesado.

Kion lo miró en busca de una respuesta.

– ¿Qué ocurre? – preguntó algo nerviosa.

– Es... Es solo que jamás creí que algo así podría pasar. – se incorporó apenado y aturdido.

Otra vez sentía aquel doloroso nudo formarse en su garganta. No podía evitarlo... Demonios, Kion aún le gustaba.

– Bueno yo... No sé que decirte. ¿Es por lo que ocurrió entre nosotros?

– Por lo que ocurrió entre nosotros...– rió amargo. – Que duro que suena así. – negó con la cabeza apenado. – No quiero sonar como un imbécil, pero... ¿Murdoc? ¿De verdad?

Ella frunció el ceño ofendida.

– ¿Qué quieres decir?

– Kion... Yo ví lo que ocurrió entre nosotros aquel tiempo. Nuestras miradas... Coqueteos. Yo jamás ví algo así entre ustedes. No puedo comprenderlo... ¿Por qué él, tan repentinamente?

– ¿Por qué él? ¿Qué es esa pregunta? ¿Quieres decir "Por qué él y no tú"?–  preguntó enfadada haciendo comillas con sus dedos.

– Sabes... Cuando vine hasta aquí, Tenía una tonta esperanza de que tú habías cambiado, de que me habías extrañado y me querías aquí porque... Porque podrías llegar a sentir algo por mi. Fui un idiota. Fui un completo idiota.

Rhinestone Eyes | Gorillaz Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora