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Corriste lo mas rápido que pudiste, tenias varios días escapando de las garras de esos cobradores.
Creíste que al fin podías liberarte de ellos, corriste hacia el acantilado lleno de rocas las cuales grandes y enojadas olas golpeaban estas.
-Si salto todo se acaba- Susurraste lista para tirarte, si hacías eso la deuda que había dejado tu madre acabaría, no tenias hermanos, tu padre ni siquiera lo conocías y tu madre se había ido de su cada una vez que te largaste de esta.
Suspiraste y luego diste un salto lista para morir, sin embargo algo jalo tu ropa haciendote pegar muy fuerte en la parte de tu columna.
-Te tengo- Susurro aquella voz bastante varonil, te subió de nuevo para luego tirarte hacia el suelo semi rocoso.
-¡JEFE!- Un par de personas corrieron hacia aquella persona de cabello rosa y cicatrices- No salgas corriendo así, pensé que ibas a suicidarte.
-No lo hice, solo quería salvarla y aparte ustedes son muy lentos.
Te levantaste lista para correr pero el corto el paso lanzándote de nuevo al suelo, te quejaste- Atrápenla- Hablo el de cicatriz, dos hombres te sujetaron- Súbanla al auto.
Después de minutos luchando por no subirte lo hiciste, el de cicatriz se subió a tu lado, te daba una sonrisa pero solo lo ignorabas, podías sentir sus feromonas alfas, pero solo lo ignoraste.
Al llegar habían dos hombres casi iguales- ¿Que sucede con esta Omega?- Uno de ellos te agarro del cabello sacándote del auto, el de cicatriz salio de este y se dirigió hacia el.
-Déjala- el hizo caso- Ran, Rindo, ella es la hija de la alfa que nos debe mas de millones de dolares- Apretaste los labios.- Ven...- Hizo una pausa.
-__- Susurraste.
-Sanzu- El hablo para luego caminar, te hizo una seña para que lo siguieras, Ran y Rindo solo te miraron, te sonrieron pero los ignoraste, querías golpearlos.
Entraron a una oficina, Sanzu se sentó en una silla de escritorio azul, comenzó a sacar documentos, tu te arrimaste en la pared cercana manteniendo bastante metros de distancia.
-Bueno, como eres lo único que queda de ella, te toca pagar la deuda, ¿tienes el dinero?.
-No tuve nada que ver en eso- Sanzu te miro- Ni siquiera sabia que ella debia tanto.