Capítulo 75

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Terminó de abrir todas las ventanas, sintiendo el fresco de la mañana, escuchando a lo lejos a esos dos arreglarse. El suspiró, saliendo al balcón con su taza de café, mirando en lo que se había convertido el antiguó departamento de Hoseok.

Poco a poco convirtiéndose en una pequeña y bella casa, donde Seokjin y Namjoon ahora acomodaban todo, por su parte, Jungkook por fin había ideado la mejor manera de que todo entrará en su departamento, el antiguo estudio ahora era la habitación de Gabin, llena de cosas lindas y de fotos que le gustaban al niño, llenándolo de pequeños y lindos muebles.


Había movido su estudio personal a una pequeña esquina en la sala, donde Gabin sabía que no debía tocar nada porque eran cosas frágiles. Suspiró, terminando su café, al menos ya no se sentía tan nervioso como al principio por no fumar. Al otro lado, las cortinas comenzaron a abrirse, miró la hora, suspiró saludando a Namjoon y entrando para ir a apurar a esos dos.


Sonrió, viendo a su omega, en el cuarto del niño, ayudándolo a prepararse para ir a la escuela, leyendo las notas y revisando las respuestas una última vez. Luego metió el cuaderno a la mochila.


—¿Qué llevaré de almuerzo hoy, tío? Boomie dijo que su padre le pondría galletas, dijo que me daría algunas


Hoseok sonrió —¿Qué quieres llevar?


—No lo sé


—¿Por qué no llevas un poco de leche de fresa? La leche es deliciosa con las galletas


Gabin sonrió, asintiendo —Sí, tío


Jungkook sonrió, y se acercó a Hoseok, que ya se levantaba —¿Por qué no vas a guardar las leches en tu almuerzo? —El niño asintió, saliendo y Jungkook sujeto la cadera del omega —Belleza, hola


Hoseok sonrió, abrazándole —Hola, alfa, otra vez


Jungkook sonrió, besando su mejilla —¿Qué vamos a hacer con tu celo?


Hoseok suspiró —No lo sé, pensaba tomar tantos supresores como fuera posible, ya sabes no me funcionan bien y no sé, me quedaré en casa


Jungkook negó, sujetando su nuca para besarle y luego le miró —Hablare con Gabin, lo recogeré temprano y me lo llevo al trabajo, pero ¿Puedes pedirle a alguno de tus amigos que lo cuide?


Hoseok rio, asintiendo —Perfectamente podrías hacerlo tu


—Si, pero a mí me llaman cosas feas


Hoseok soltó una carcajada negando y luego le palmeo el brazo, susurrándole —Ojitos mirones


Jungkook miró la puerta, Gabin estaba mal escondido, mirándoles, sonrió besando la mejilla de Hoseok y luego se alejó —¿También quieres abrazos?


El niño salió de su escondite y corrió a sus brazos, sonriendo.


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