Aún me sentía nervioso porque me habían dado el puesto en la tienda sin tantos peros como había pensado, y ahora tenía una enorme responsabilidad que llevaba cargando en los hombros.
Ese día, cuando entré a la tienda a preguntar por el letrero, me pidieron una serie de requisitos por mero protocolo de ser aspirante al puesto, los cuales de casualidad traía en la carpeta donde llevaba lo de la universidad. Ellos habían dicho que necesitaban a alguien urgente, por lo que me preguntaron si quería firmar contrato al otro día. No podía creerlo, era un golpe muy fuerte de suerte después del sermón que me había dado Frank, así que deseando que todo siguiera saliendo bien les dije que si.
Después de resolver todas mis dudas en el local me fui caminando hasta mi casa para contarle a Mikey todo lo que había pasado, me felicitó porque a pesar de querer salir huyendo como siempre, me había enfrentado a una de las cosas que me hacía mucho ruido.
Con mis padres hablé durante la cena mencionándoles la nueva noticia y también me felicitaron a pesar de que me habían dicho que no era necesario que trabajase este semestre, ahora tenía que ver cómo quedarían mis horarios cuando las clases comenzaran, pero eso ya era algo que se trataría con el tiempo. Mientras tanto, charlé con Ray unos minutos, preguntándole cómo le había ido estos días y cosas por el estilo. Bromeamos un rato, pero cuando dieron las ocho de la noche me despedí para encender mi laptop yendo a la rutina que había creado hace poco.
El internet iba algo lento porque Mikey estaba jugando con Ryan en línea, así que amablemente le pedí que lo retomara más tarde porque iba a hacer una videollamada.
—Es un juego en línea Gerard, no lo puedo pausar.
—No me importa Mikey, ya habíamos hecho un trato.
El castaño puso los ojos en blanco, después se acomodó el micrófono de sus audífonos para despedirse. Últimamente le gustaba mucho pasar tiempo de calidad con sus amigos, y ya tenía rato que no se ponía a gritar cuando alguien o algo lo perseguía.
—Por tu culpa vamos a bajar de nivel otra vez.
—Lo puedes recuperar mañana. No quiero que la conexión me falle.
—Pero nos llevó varias noches Gee.
Hice muecas repitiendo la última oración que había dicho, molestándolo a propósito sin saber que su respuesta sería un golpe bastante fuerte en mi brazo para luego sacarme a rastras de su habitación.
—Auch —me quejé cuando sentí que la puerta se cerró a mis espaldas.
Sobándome caminé hasta el escritorio para tomar mi laptop, luego me regresé a la cama y entré a la videollamada que tenía programada con Frankie. Llevábamos una semana aproximadamente haciendo esto todas las noches, hablando un rato y después jugando o contando historias de terror. A todo esto, el castaño había encontrado una página donde podíamos ver películas juntos y había una sección donde se encontraba un chat, donde usualmente hacíamos chistes sobre las actuaciones ya que nos gustaba poner películas extrañas, gracias a sus gustos raros.
—¿Te gustaría jugar un especie de teléfono descompuesto? —preguntó a través de la pantalla.
Hoy traía una de sus playeras con estampado de banda, pero tenía las cortas mangas dobladas hacia arriba para hacerla más corta. Comentó que estos días había estado haciendo más calor que de costumbre y que ya le había cortado a tres prendas haciéndolas camisetas.
—¿Cómo es eso?
—Hace unos días Harold, un compañero de la carrera, nos estaba hablando de eso. El juego nos pone un título de cualquier cosa, tenemos que dibujarlo en cierto tiempo, después nos aparece lo que hizo el otro y tratamos de adivinar qué es. De ahí volvemos a dibujar lo que ahora nosotros escribimos y al final se ve todo lo que hicimos, está dividido en rondas.
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You're ugly too |Frerard|
Fiksi PenggemarGerard es un chico optimista, amigable y alegre. Frank es lo contrario. Ambos llegan a un acuerdo porque Frank necesita tutorías de química, pero no creían que al final iban a coincidir tanto. Son polos opuestos, ¿Qué es lo peor que podría pasar?
